Anticipo a un verano de acción: Godzilla y The Edge of Tomorrow

¡Hola, gente! Mi nombre es Maliz y voy a estar escribiendo regularmente para la sección de cine de esta página. Mi primera asignación fue a un evento bien particular, rayando en lo extraño, y quería compartirlo con ustedes.

Me invitaron a un adelanto de dos de los blockbusters más esperados del año, Godzilla y The Edge of Tomorrow en un cóctel en Fine Arts de Miramar a las 10 de la mañana. Me resultó emocionante la idea de estar en un cuarto rodeada por otras personas que tienen ese interés por el cine y a la vez extraño porque nunca había escuchado que se mostraran adelantos cortos de una película. Uno va al screening de una cinta cuando está terminada y ya. Pero bueno, me pareció una buena forma de comenzar mi colaboración aquí y conocer otras personas relacionadas con este ambiente porque luego de vivir tres años en California conozco pocas personas de este círculo en Puerto Rico.

Llegué al cine, me identifiqué en la mesa de entrada, me sorprendo por lo increíblemente amable y joven que son las personas que te reciben, y subo las escaleras. Me encuentro con un photo booth donde puedes tomarte una foto frente al póster de Godzilla. Tengo que esperar en la fila porque todo el mundo quiere verse original y gracioso así que cada uno posa como cuatro veces para la foto. No voy a negar que yo también aproveché la oportunidad de posar junto a Godzilla haciendo una pose “cool”. “Rompí el hielo”, pensé, antes de tropezarme con los varios círculos de personas conversando alrededor de las mesas de comida. La comida funciona como ese denominador común, además del cine, entre los asistentes. Todo el mundo atacaba los sandwichitos, el jugo de kiwi, que fue lo que me dijeron que era aquel líquido verde que estaba en la jarra con hielo; y el café. Esas fueron las vías que tomé para lograr acercarme al montón de desconocidos pero no funcionó.

Había un muchacho que pasaba por los diferentes grupos tomando fotos. La gente posando y sonriendo me daba la sensación de que iba a aparecer en la revista Magacín de El Nuevo Día el siguiente domingo. Al comenzar a fijarme en las personas a mi alrededor me di cuenta que mis expectativas estaban muy lejos de la realidad con la que me estaba encontrando.

En este caso todo el mundo se conocía, pero yo no los conocía a ellos. Mi experiencia en otros eventos como éste en Los Ángeles había sido diferente pues graduada de una escuela de cine y trabajando en un festival de cine siempre lograba encontrarme algún conocido. Lo mismo viviendo en Utuado. Nunca se me ha hecho difícil hablar con personas en lugares donde el cine es el tema de conversación. Usualmente me acusan de no poder parar de hablar sobre el tema, pero esta vez fue casi imposible entablar conversación con estas personas. Me tropecé con otro solitario quien miraba todo lo que acontecía desde una esquina. Decidí acercarme y admitió que, como yo, era su primera vez en uno de estos eventos y que tampoco conocía a nadie. Algo que realmente no fue muy difícil de descifrar. Pero “eso pasa”, me dijo, y hasta ahí llegó nuestra conversación. “¡Qué hablador!”, me dije y me volteé a mirar el movimiento de gente y carros de Miramar desde la ventana para no parecer perdida.

Ya había pasado una hora desde mi llegada y el “vayan pasando a la sala” de una de las organizadoras hizo resurgir la expectativa sobre lo que nos iban a mostrar. Al entrar a la sala repartían mini bolsas de popcorn y refrescos a todos. “¡Pero que cosa tan cool!”, pensé. Allí nos explican que es la primera vez que este tipo de preview se hace en Puerto Rico, donde solo te muestran 12 minutos de cada película, una de ellas con los efectos especiales sin terminar, esperando no sé qué de los asistentes. En realidad desconozco quienes de esas personas en la sala eran críticos de cine, porque por mi propios estereotipos creados a base de experiencias anteriores, no los pude identificar. No puedo imaginar que ellos escribirán, desde el punto de vista crítico, pues el evento fue organizado por una compañía publicitaria para comenzar la promoción de las películas, crear expectativa y quizás alguna nota corta diciendo lo maravilloso que fueron montados los trailers extendidos.

Godzilla, que estrena en Puerto Rico el 17 de mayo, fue el primer adelanto presentado. Luego de la introducción por parte de la directora de la campaña y varios trailers de otras películas de Warner Brothers que estrenarán pronto, mostraron lo que parecía un tráiler extendido de la película. Escenas con efectos especiales impresionantes de la criatura, y un gran reparto que incluye a Brian Cranston, Ken Watanabe y Elizabeth Olsen fue lo que resaltó durante los minutos mostrados. También la crítica al ser humano y al daño al ambiente que éste ha causado al planeta y que se resume en una de las líneas que el personaje de Watanabe, Daisuke Serizawa, dice: “The arrogance of man is thinking nature is in our control…and not the other way around.”

Luego de la presentación, pasamos a un corto receso, o como ellos le llamaron, “el baño-break” –pésimo sentido del humor tiene el que pensó que esto era cómico- durante el cual repartieron regalos a algunos de los asistentes. The Edge of Tomorrow que protagoniza Tom Cruise y Emily Blunt fue el segundo y último avance que se presentó. Se espera que estrene el 5 de junio en Puerto Rico y al parecer el filme contiene todas las características de un blockbuster veraniego: aliens, muchísima acción, efectos especiales por todas partes, y una gran química entre sus protagonistas. Al terminar, se proyectó el trailer oficial de la película y un mensaje de Tom Cruise agradeciendo a los asistentes por participar del evento.

Al salir, algunos continuaron las conversaciones en el vestíbulo del cine. Hablaban sobre sus expectativas de The Grand Budapest Hotel y que esperaban que no hubiese problemas con la proyección como les había pasado con Pacific Rim. “Estos son los críticos de cine”, me dije, emocionada de poderlos identificar. Por fin, aunque en silencio, me sentí que pertenecía. Otros ya estaban en la fila para pagar el estacionamiento. Mientras hacía la fila pensaba en The Edge of Tomorrow y qué iba a escribir luego de esta experiencia… a la vez que deseaba que no fuese la última.

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Amante del cine, lo suficiente como para atreverse a juzgar todo lo que ve y escribir al respecto. Actualmente estudia literatura y cultura caribeña. Se le va la vida entre libros, películas y el Food Network. Es de Utuado pero vive en San Juan, obsesionada con Martin Scorsese y Taxi Driver.