Reseña: Red State

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Hay un momento lleno de tensión justo para la mitad de Red State – la novena película dentro de la tumultuosa carrera como director de Kevin Smith – en donde uno de los jóvenes secuestrados por el grupo fundamentalista del Five Points Church intenta escaparse. Sus captores se preparan para “ponerle fin a la vida de pecador” de uno de sus mejores amigos, quien cuelga de una cruz frente a la congregación como parte de una ceremonia cruel y sangrienta. Habiendo encontrado un rifle de asalto dentro del complejo, el muchacho decide echarse a la carrera, corriendo desesperadamente de cuarto en cuarto hasta por fin encontrar una salida. La cámara persigue al sujeto frenéticamente, amplificando la tensión. Estamos junto a él, mirando su rostro ensangrentado, cuando a pasos de alcanzar su libertad un disparo le pone súbitamente fin a la hazaña.

Red State es una historia sin esperanzas – sucia, violenta y cohibida a la vez. Su trama envuelve a tres grupos principales, según definidos en los créditos de la película: Sex, Religion y Politics. Tres adolescentes (Sex) deciden aventurarse una noche a tener sexo en grupo con una extraña que conocieron por la Internet. La misma resulta pertenecer a un grupo de fundamentalistas (Religion) cuyo líder, el Pastor Abin Cooper, interpreta la Biblia de tal manera como para justificar la matanza de homosexuales. Drogados por su anfitriona, los jóvenes despiertan en medio de una misa del Pastor justo cuando su congregación se prepara para asesinar a un hombre homosexual que secuestraron de manera similar. Entonces llega el alguacil del pueblo con una escolta de agentes federales (Politics) para desarticular al grupo y es que verdaderamente empieza la matanza.

Estamos lejos, muy lejos, del Quick Stop de Clerks, la comedia que puso a Kevin Smith en el mapa para el 1994 cuando se perfilaba como una de las nuevas voces del movimiento de cine independiente en los Estados Unidos. Y es difícil olvidar la trayectoria del cineasta al evaluar su nueva película – no porque se haya aventurado a un territorio tan distinto al que lo hizo parte de nuestras colección de VHS, DVDs y ahora Blu-Rays, si no porque en el trayecto olvidó lo que lo puso ahí en primera instancia: sus caracterizaciones creativas y a veces hasta complejas, un gran corazón y un dominio del diálogo envidiable.

Quedan rastros de aquel Smith en Red State. Hay ejemplos del diálogo hiper-sexual y crudo que es parte del repertorio usual del director – por ejemplo, entre los adolescentes – pero muy poca de la astucia y calor humano que ha demostrado anteriormente. El Pastor Abin Cooper es lo más cercano a un personaje completo que ofrece la película. En manos del veterano actor Michael Parks, Cooper es más que una caricatura del fundamentalismo religioso norteamericano llevado al extremo – mostrando humor y compasión donde no debiera haberla. Es frustrante presenciar como se pierde su interpretación entre balacera y balacera luego de un escalofriante sermón en donde justifica sus acciones sangrientas en nombre de Dios. Cabe mencionar también lo agradable que es ver a John Goodman en pantalla como el agente especial Keenan, pero al igual que con la mayoría de los actores involucrados en Red State, es traicionado por un libreto que no tiene mucho interés en explorar a sus personajes.

Lo demás se siente tan simplista y reciclado como mal realizado, lo que es realmente decepcionante viniendo de un director ya experimentado en el tema de la religión. Fanáticos de Kevin Smith recordarán como en Dogma el director hacía una crítica a la Iglesia Católica dentro de su misma mitología con una mezcla de devoción y rebeldía – y mucha imaginación. Pero ese fue un esfuerzo mucho más humano y honesto del que ahora tenemos de frente. No se trata de lo técnico – la cinematografía hace eco a otros ejemplos del género como The Devil’s Rejects de Rob Zombie y la excelente versión de The Hills Have Eyes por Alexandre Aja. Mucho se ha comentado además sobre la utilización del sistema de cámaras RED para filmar la película. ¿Pero cuántos disfrutamos del trabajo de Smith por sus visuales?

Regresando a la escena en donde el desafortunado adolescente es baleado en medio de su escapatoria, nos damos cuenta momentos después de que el disparo provino del alguacil – típicamente incompetente – quien confundió al muchacho armado con uno de los miembros de la iglesia. Durante la película se me hacía imposible ignorar a los personajes del agente Keenan y el pastor Cooper como posibles sustitutos de Kevin Smith en pantalla, ya que ambos dan voz a monólogos en la historia que simpatizan con aspectos de la imagen pública que ha cultivado el director. Ambos toman riesgos por sus convicciones y es fácil imaginarse a Smith como una mezcla de ambas figuras durante la producción, mercadeo y distribución de este proyecto. Sin embargo, me encuentro regresando a la imagen del alguacil incompetente, lleno de inseguridad y miedo – listo para disparar a la menor provocación.

Adolescentes bellacos, religiosos asesinos, policías incompetentes, soldados del estado – merecerán morir a tiro limpio todos. El problema es cuando quien sufre es la audiencia.

dos estrellas

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Los sucesos ocurrieron en uno de estos.

Red State | 97 min | Horror, Suspenso
Director: Kevin Smith | Michael Parks, Melissa Leo y John Goodman
Exhibiéndose por tiempo limitado en canales de Video On Demand (VOD), PSN y Xbox Live. A la venta en DVD y Blu-Ray el 18 de octubre.

• Véanla • por curiosidad – ya sea para ver la transformación que hace Kevin Smith como director para traernos un trabajo muy diferente al resto de su filmografía o para ver a Michael Parks hacer de loco por unos minutos. Estarás contribuyendo al experimento de Smith para demostrar un modelo de distribución alterno para el cine independiente.

• Evítala • si buscas una experiencia similar a las demás películas de Kevin Smith, con su mezcla particular de humor y corazón.

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Empresario, escritor, productor y diseñador radicado en San Juan, Puerto Rico. Fundador y Editor-en-jefe de Puerto Rico Indie. Si tuviese que vivir por el resto de su vida escuchando solamente cinco discos, en estos momentos seleccionaría: "Fabulosos Calavera" de Los Fabulosos Cadillacs, "Girlfriend" de Matthew Sweet, "Marquee Moon" de Television, "Lateralus" de Tool y "Staring At The Sea" de The Cure.