Reseña: La Lombriz de Los Nervios

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En marzo del 2010, Los Nervios, compuesto por Andrés Fontánez en vocales e instrumentos, lanzó La Lombriz, su tercera producción musical. Aunque se compone de nuevas versiones de algunos temas de producciones anteriores y de temas inéditos, todos logran compenetrarse gracias a los sonidos y temáticas de los mismos.

El disco empieza con un “2 por 1” en la forma de “Calmante/El Otoño”, lo cual nos introduce a varios de los sonidos que podemos esperar del disco. La primera canción es de Los Nervios, mientras que la segunda es un cover de El Medio y que también salió en Los Nervios (2004). “Calmante” tiene un sonido agradable que recae mayormente en la batería. Al terminar, inmediatamente nos transporta al sonido más movido de “El Otoño”. Esta versión es más movida que la de El Medio y que la versión anterior de Los Nervios. Se caracteriza por más protagonismo instrumental que vocal, a diferencia de la versión original. A pesar de este cambio, el resultado es positivo y deja claro el estilo de Los Nervios, pero sin comprometer la esencia de la canción original.

“Distinto”, previamente incluida en Puede Que Hoy Sea Distinto (2007), cuenta con sonidos del reggae. Esto la diferencia grandemente de la versión original, dándole un toque revitalizante. La canción reza varias veces el estribillo esperanzador “Puede que hoy sea distinto a ayer”, lo cual podría traducirse no sólo a situaciones personales, sino a la esperanza dudosa frente a las situaciones y problemas que vivimos en la sociedad.

“La Lombriz” tiene un ritmo synth pop que sirve de fondo para narrar, en versos como “Contigo fui feliz – más que una lombriz” y “Contigo aprendí”, una historia de una relación amorosa que tuvo su fin. Curiosamente, es el tema de menor duración en todo el disco (1:25), lo cual podría servir como metáfora de lo efímera que fue aquella felicidad.

“Cerca” es una de las canciones que más se destaca no sólo por su letra directa (“No quiero tenerte cerca. No es por ti, es por mí”), sino por su arreglo musical, el cual es movido y con matices ochentosos. Su sonido rápido y constante puede describirse como viajar dentro de un vehículo en alta velocidad dentro de un túnel. Por tal razón, supera la versión original que aparece en Puede Que Hoy Sea Distinto.

“El Miedo” combina el reggae con el ska y nos hace un relato jocoso en donde el narrador nos cuenta su temor hacia el diablo (“Solía creer que de quedarme solo, vendría el diablo a llevarme con él”) y como este llegó y quiso llevárselo. Esto podría interpretarse como el miedo infundado que crean la religión y otras instituciones no sólo en los niños, sino en la sociedad en general, sobre el diablo y otros demonios cotidianos que son aún más peligrosos.

“¿Quién puede más?” ofrece una letra y ritmo pegajosos, ambos perfectos para el tono jocoso y de doble sentido de la canción (“¿Quién puede más? Ese es el reto”, “Yo seguí y ahora nada”). Lo interesante es que aquí, el doble sentido es usado de una forma que suena inocente. Siempre es un logro artístico cuando se confecciona una letra en la que se utiliza el doble sentido de forma poética, elegante o inocente.

“Eloise” nos lleva al mundo delicioso de la bossa nova, a la vez que ambienta con sus ritmos relajantes. Precisamente por estas características sobresale el tema, lo cual resulta refrescante dentro de la propuesta.

“No tengas miedo” retoma el synth pop y el tema del miedo. Esta vez, se toma desde la perspectiva romántica y ofrece una invitación a dejarse llevar por el amor: “No tengas miedo, que yo me atrevo”, “Déjate caer en mis brazos…”

El disco cierra con “Quiero un beso”, en el que se confiesa la urgencia por ese placer, pero nuevamente con un toque de inocencia: “Quiero un beso llenito de amor”. Al final, la canción nos sorprende con un viraje inesperado al cambiar al ritmo de swing, lo cual concluye de manera muy acertada no sólo el tema, sino el disco.

Todas las canciones cuentan con la voz de Andrés Fontánez, la cual emana tranquilidad y encaja a la perfección con la candidez y la inocencia de las letras y arreglos. Otros denominadores comunes en la mayoría de los temas son el amor y el desamor, eternas fuentes de inspiración en la música, pero que, tratados con toques personales y de otras formas como en esta producción, siempre son más que bienvenidos.

Cabe destacar que en La Lombriz se distingue un sonido más propio de Los Nervios, ya que en el primer disco se escucha una gran influencia de Balún, agrupación de la cual Fontánez es guitarrista. También vemos una evolución en el desempeño vocal, ya que el vocalista coquetea más con su voz y demuestra más soltura que en las producciones anteriores.

Sin duda alguna, este disco merece escucharse. La sencillez y lo genuino de sus letras y melodías nos recuerdan las cosas simples pero valiosas de la vida. Nos transporta a un lugar en el que estamos a salvo por un rato, lejos del caos cotidiano. En momentos como los que estamos viviendo y en los que la música se convierte en nuestro estabilizador, esta es una gran alternativa para desenchufarnos un rato junto a “Eloise”, su “mochila encantada” y sus compinches musicales.

Haz click aquí para leer nuestra entrevista a Los Nervios.

Para descargar el disco La Lombriz, visita el siguiente enlace: http://losnervios.bandcamp.com/.

Para más información sobre Los Nervios, accede a http://losnervios.tumblr.com/.

Puedes seguir a Los Nervios por Twitter aquí: http://www.twitter.com/aquilosnervios.

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Escritora, editora y bloguera. Algunas de sus fuentes de inspiración son la música, el cine, la literatura, la arquitectura, el ballet y la ciudad. Para leer otros de sus escritos, visita su blog thepurplemixtape.blogspot.com.