La comedia ‘stand-up’ de Carlos Ambert

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Foto por: Neysa Jordán

Aunque en Puerto Rico han existido comediantes que llevan sus chistes a las masas a través de la tarima (véase Luis Raúl o Raymond Arrieta) y grupos que han sobrevivido haciendo comedia de ‘sketches’ (Teatro Breve), siempre ha existido un vacío en la isla de comedia tipo stand-up.  Carlos Ambert es de los pocos en la isla que se pueden llamar comediante de este tipo.  A continuación una entrevista con el artista sobre su formación y vivencias dentro de la ‘escena’ de comedia stand-up.

PRI: Según el bio en tu página personal, estudiabas en la UPR Mayagüez cuando tomaste la decisión de trasladarte a Río Piedras a estudiar Drama. ¿Cuando y cómo decidiste que la comedia stand-up era lo querías hacer? ¿Qué pensaron tus familiares y amigos? ¿Te ves como un comediante de stand-up o como un actor que hace stand-up porque le gusta?

Carlos: Supuestamente estaba estudiando ingeniería eléctrica pero me trasladé a Río Piedras en tercer año después de darme cuenta que lo que estaba haciendo era un bachillerato en física y cálculo. Desde primer año estaba en el grupo de teatro y a un pana, Árvel Garay-Cruz que era director del grupo se le ocurrió hacer un show de stand-up comedy y me invitó a participar a mí y a cuatro más. El show se llamó El Comediólubus y fue el primer show de stand-up que se hizo en Colegio y en cualquier universidad del país según mis encuestas lo confirman. En mi recuerdo fue un show muy cabrón, producido por estudiantes para estudiantes y yo estaba más cagao que el Parque de Las Palomas, nunca había estado frente a tanta gente y el show empezó una hora más tarde. La experiencia fue súper y la reacción de la gente también; creo que ahí empezó a joderse la cosa. Al otro día no sabía para qué había ido a la universidad.

Cuando me atreví a cambiarme de facultad mis amigos fueron los primeros en apoyarme, creo se dieron cuenta antes que yo que la ingeniería no era lo mío; y mis padres tenían la típica preocupación de padre baby boomer, “En qué vas a trabajar y cómo vas a pagar el seguro social?” así que con ellos la cosa fue un poco más lenta.

Me veo primero como comediante, es a lo más que me gusta jugar y lo más que he hecho. La actuación es otro juego que me gusta y me parece que se complementan muy bien pero son artes distintas. Conozco actores que dicen que “no tienen babilla para matar a ése conejo” y yo no creo que ser actor cualifique a alguien para hacer stand-up y tampoco es abundante la especie. Hay más stand-up comics haciendo acting careers que actores haciendo stand-up comedy por un montón de razones; porque no es lo mismo, porque no paga igual, etc., etc., etc.,

PRI: Sabemos que en Puerto Rico no hay un circuito establecido y organizado para la presentación de comediantes de stand-up, aunque sí hay espacios en los cuales artistas como tu pueden presentar sus shows. ¿Cuan difícil es hacer stand-up en Puerto Rico? ¿Dónde te presentas y cuan fácil se te hace conseguir locales para tus shows?

Carlos: Exacto, no hay un circuíto y no creo que lo haya antes del fin del mundo por mil razones. La primera es que aquí no hay comedy clubs como en Estados Unidos, Inglaterra y Canadá. Y la segunda es que el género realmente no se hace mucho aunque de hace dos años pa’ acá están usando la palabra para vender otros géneros de comedia. Creo que es un frostin de publicidad, tú sabes pa’ que se escuche más “crisp”. Hay un missconception general de lo que es stand-up, y mucha gente piensa que hacer chistes de internet o de “había una vez…”, o hacer monerías disfrazado de algo es stand-up y la cosa no va por ahí. También hay un montón de gente que confunde a cómicos con stand-up comedians, como en el caso de Álvarez Guedes, que hace unos chistes cabrones pero es un cómico de los mejores, no hacía stand-up.

Hacer stand-up en Puerto Rico es difícil en cuánto a la idea que la gente tiene cuando van a ver un show de stand-up. Y en el caso de hacer el performance, pues no hay clubs para ir a probar material nuevo y dónde estar constantemente trabajando. Entonces cuando vas a hacer show hay un poco de frío adicional, sea donde sea. Me he presentado en universidades, restaurantes, pubs, hoteles y café teatros. Conseguir locales es la parte aburrida y nuevamente caemos en el asunto de que no hay comedy clubs etc., etc. El hecho de que no exista el circuito hace las cosas diferentes, pero esa es la que hay.

PRI: ¿Crees que en Puerto Rico hay audiencia para tu material y para el stand-up comedy en general? ¿Tienes consejos para alguien que quiera intentar entra al mundo de la comedia?

Carlos: Sí, creo que sí hay audiencia para el stand-up y para mi material y de eso me he dado cuenta con los años, los comentarios de gente que se queda después del show para decir algo, los que comentan por internet. Creo que hay público para todo y es cuestión de llegar a la gente para que se enteren de lo que está pasando y para que conozcan. También el hecho de que los chamacos de la generación nueva están más acostumbrados a ver Comedy Central y especiales de HBO de stand-up, Youtube, etc. eso ayuda. Tú sabes la gente que se acerca y dice, “Dude I didn’t know somebody was doing stand-up en español en Puerto Rico.” Y por otra parte los jóvenes del pasado que quieren ver algo diferente y gozan con los chistes sobre la muerte y la desgracia. En ese caso es para gente que haya hecho las pases con lo inevitable, y cada vez encuentro más por ahí.

Bueno al que quiera entrar al mundo de la comedia pues cómo tú mismo dices, que lo intente. Creo que es la única manera de hacer algo, sea lo que sea y hay que tirarse al agua. Que no tengan miedo a hacer algo diferente, no hace falta más de lo mismo en ningún medio ni estilo de comedia, sea radio, televisión, character comedy, sketches, impro, stand-up, you name it. “Y que se limpien bien el culito…”, fue el último de los consejos de un copiloto en el programa de Tío Nobel y nunca lo olvidé. Además de que me parece una buena práctica.

PRI: Ser un comediante de stand-up requiere un sentido de valentía; estar parado frente a una audiencia con ciertas expectativas y tu única arma siendo la palabra. ¿Cómo manejas los nervios, la incertidumbre o la vulnerabilidad del momento?

Carlos: Se siente un poco de frío, uno tiene la expectativa de que todo funcione y que la gente se ria, y el público trae las suyas de “Más vale que me hagas reir cabrón!” pero esa es la presión del momento. Los nervios y la incertidumbre no las manejo muy bien, los dejo que corran y que se entretengan aunque se me joda el estómago. A veces voy quince veces al baño antes de un show pero me gusta, es parte del viaje y hay que despegar. La vulnerabilidad del momento la ataco con un par de tragos, es un remedio que ha pasado por generaciones y quién soy yo para romper la tradición? Esos minutos antes siento que soy un torero pero bastante más pendejo claro, la gente no tiene cuernos literalmente. Siempre me pregunto lo mismo antes de salir, “Por qué estoy aquí? A mí quién carajo me manda a hacer esto? Yo podría estar en mi casa de lo más tranquilo.” Pero es todo un vicio.

PRI: De igual manera hay que tener un ‘tough skin’ para trabajar con situaciones improvistas. ¿Qué sucede cuando las risas no llegan? ¿Lo ignoras y continuas tu ‘routine’, tratas de arreglarlo, o viras la tortilla y empiezas con ‘self-deprecation’?

Carlos: Cuando las risas no llegan es un poco de miedo, creo que es el miedo original y cuando pasa es el miedo a que se caiga el avión, sencillamente cagante pero hay que bregar con el asunto. He tratado de todo, ignorarlo, seguir, tratar de arreglaro, etc., pero  para mí depende del momento. Todos los públicos son diferentes  y las situaciones también, me gusta bregar con lo improvisto al momento y me entretiene aunque no siempre sale bien, pero eso es parte del chiste de tabajar con la gente en directo.

Podcast y álbum, ambos accessibles a través de CarlosAmbert.com

PRI: ¿Cómo es tu relación con el publico? ¿Qué reacciones (además de risas) buscas en ellos? ¿Existe tal cosa como reirse demasiado de un chiste?

Carlos: Pues no sé si hay tal cosa como reirse demasiado porque hay gente que no se rie nada y ahí es que brega que hayan dos o tres de esos que se rien demasiado. A veces hay gente que se rie en momentos inesperados para mí y eso puede ser otro chiste, de eso salen otras cosas en ocasiones. Mi relación con el público es como un one night stand, so I do my best to have fun and to make them have it as well. No me gusta depender del público para hacer mi show, no me gusta coger a nadie de punto tampoco y aunque ha pasado no es el backbone de mi rutina, ni mi estilo. En lo personal no me gustan los comediantes que usan ese gimmick todo el tiempo porque me parece simplón.

Definitivamente la risa es la primera reacción que busco del público, de eso se trata y la gente viene a eso así que el acuerdo está claro pero hay diferentes risas. Me gusta escuchar la risa de complicidad, cuando la gente se rie del estómago hasta la garganta. Me doy cuenta cuando la gente se rie porque se identifica con lo que digo y cuando se rien de algo que normalmente no lo harían por x o y, eso también se nota y me gusta.

PRI: Entre tu repertorio tienes una excelente imitación y parodia de Roy Brown. ¿Cómo descubriste ese talento? ¿Tienes alguna otra imitación que has tratado o quieras tratar en tu rutina?

Carlos: Cuando empecé a hacer stand-up hacía varias imitaciones, José José, Juan Gabriel, Raphael, Chabelo, Manolo Rivera Morales “Wonderful” y una vez traté con Glenn pero fue debut y despedida. Las imitaciones me gustan desde la escuela; me gustaba pararme frete al salón a imitar maestros y personajes de la televisión o cantar una parodia que había escrito de alguna canción. Pero ya no las hago aunque me gusta seguir jugando con las voces.

Roy Brown es uno de las más recientes y la primera vez que la hice el público lo disfrutó, la reacción fue muy buena. Escribí un bit corto con una canción inédita y surreal de él que titulé, “El Jugo de Tamarindo”. No sé si fue porque lo hice en Taller Cé en Río Piedras, al lado de la UPI pero gustó más de lo que esperaba. Recientemente en un show hice una parodia a duo con un pana sobre la huelga en la UPR y la gente enloqueció. Creo que cada vez se pone mejor, como el jugo de tamarindo.

PRI: Por lo general la comedia stand-up tiene mucho detalle de la vida cotidiana y suele contener detalles biográficos. Además, existe un sentido de respeto y comunidad entre los comediantes. ¿Qué artistas o personas han sido influyentes en la creacion de tu material y en tu presentacion con la audiencia?

Carlos: La comunidad de stand-up comics que hacen tours y van a los clubs, es solidaria; es un círculo grande y la información corre rápido. No es así de fácil escribir y trabajar 10 minutos de material sólido, así que esta gente se respetan en la escritura y la atribución de material. Hay un creative artistic honor code en todo esto. Hace un par de años Joe Rogan tiró al medio a Carlos Mencia porque se estaba robando chistes de Rogan y de varios comediantes más. Algo así pasó con Patton Oswalt más recientemente y la cosa corre como pólvora y más con el internet. Te cojen robando material y te graban, después un poco de Youtube and everybody knows.  Aquí el pillaje existe pero la comunidad no y yo todavía no tengo cámara, se la voy a pedir a Santa Claus.

Definitivamente los detalles biográficos son lo primero, es una de las características del género, te subes a hablar un rato con el público, a contarles esta historia de lo que te pasó, etc. Al principio me inspiraba lo anecdótico y la madre que me parió estaba en gran parte de los primeros sets, de vez en cuando hace una aparición pero no tanto. Cosas que influyan mi material pues lo que pasa y lo que no, lo que está jodido y todo en general…esta es una de las preguntas que me da trabajo contestar. Desarollar material es algo individual y cada quién tiene su manera. Creo que es mejor encontrar lo que brega para uno y eso toma tiempo. Ver otros comediantes trabajando es bueno y si te hacen reir mejor. A mí me gustan muchos pero algunos no es tan fácil verlos ya, Richard Pryor, Woody Allen, Dave Chappelle, Eddie Izzard, George Carlin, Chris Rock, Mitch Hedberg, Bill Burr, es una lista larga.

PRI: Además de tu stand-up comedy te dedicas a actuar, a escribir en tu blog (sin frostin), tienes un podcast, sales en videos de comedia y hasta tocas en la banda de ska/reggae Don Segundo. ¿Cómo manejas tanto a la vez? ¿Qué es lo más que te satisface?

Carlos: Pues se escucha mucho pero no es tanto realmente a la vez. Tengo el tiempo para hacer todo gracias al desempleo principalmente y porque hasta ahora todos los proyectos son proyectos de autogestión. En las colaboraciones como Don Segundo, ponemos todo en calendario y hasta ahora is working out. En los videos y sketches también coordinamos pa’ tener al team completo cuando vamos a trabajar y cuando hacemos un show de stand-up lo mismo; claro que a la mayoría nos une el desempleo lo que hace las cosas más fáciles. El blog y el podcast, son consecuencia de tener una computadora, internet, tiempo libre y ganas de decir cuatro cosas. Si hiciera más stand-up shows tal vez escribiera menos en el blog pero tendría más episodios en el podcast porque son bits de show grabados en vivo; eso creo.

La actuación es lo menos que he hecho aunque desde que salí por 1.2 segundos en “El Ché” la cosa ha cambiado y están apareciendo más gigs. Estuve en el segundo season de Eastbound & Down, una serie de comedia de HBO que están grabando en la Isla y creo que se van a ver algo de mí en al menos un episodio; next stop Comedy Central. Lo más que me satisface es poder hacer todo lo que me satisface y me gusta tener el break para brincar de una cosa a la otra. Me ayuda a no cansarme de lo mismo y a balancear la cosa de verdad, no como las pulseras de moda que te nivelan la vida or whatever it is they say it does to sell them. Además de que el ADD no me deja bregar con la rutina y me tengo que entretener, me gusta hacerlas todas y todas me gustan de diferente manera.

PRI: ¿Algún proyecto nuevo que se avecine? ¿Hacia donde te gustaría llevar tu acto o qué otro tipo de actividad quisieras realizar?

Carlos: Tengo un par de cosas en el back burner; un show de stand-up en agosto, posiblemente en el Choliseo. Va a ser un evento masivo, creo que ya es tiempo de hacer la movida y la gente lo pide. En caso de que no consigamos el espacio lo haremos en algún venue más pequeño así que pendientes para más noticias, siempre posteo todo en mi website y también via twitter, facebook y myspace. Aunque me he presentado antes en México y NYC quiero ir a Chicago y San Francisco. Creo que una gira de promoción de mi nuevo album, “Nada que hacer” no es mala idea, algo sencillo tú sabes por Estados Unidos, México, España y República Dominicana para empezar. También estoy escribiendo un par de cosillas que quiero hacer cuando suenen los billetes verdes y otras que vienen pronto por ahí. Tengo muchos proyectos con un gran grupo de desempleados que estamos moviendo de alguna manera pero en general quiero llevar mi trabajo fuera del país, deja ver si me dejan abrirle el concert a Cepillín. Qué tú crees?

Estaría interesante eso de Cepillín, esperemos que se te dé.  Carlos, muchas gracias por tu tiempo y por compartir tu conocimiento y experiencia con nosotros!

Para más información sobre Carlos y sus distintos trabajos visita los siguientes enlaces:

Página principal :: http://carlosambert.com/

El Comedy Bin :: podcast
http://itunes.apple.com/podcast/el-comedy-bin/id339909175

Youtube channel :: videos
http://www.youtube.com/tirsodelmonte

Nada que hacer :: album
http://www.cdbaby.com/cd/carlosambert

sin frostin :: blog
http://sinfrostin.blogspot.com/

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