Netlabels: No le temas al Fuego Amigo

Por: Amaya García | Especial para Puerto Rico Indie
Sabemos que ha llovido, pero les recordamos que en la última entrega de esta serie hablamos sobre el sello virtual argentino, Mamushka Dogs, quienes editan propuestas artísticas de una gama de géneros desde el pop rock hasta la electrónica experimental. En esta entrega nos quedamos en Argentina explorando el catálogo de otro de los sellos virtuales más importantes de la escena bonaerense, Fuego Amigo Discos.
Fundado en el 2010 por Fernando Graneros y Mariano Matías De Los Ríos, el sello se ha convertido en otra de las sedes virtuales para conocer el nuevo sonido de la escena argentina. A diferencia de otros netlabels locales, Fuego Amigo también edita producciones de artistas fuera de Argentina, tales como el peruano Víctor Hugo. En dos años de existencia, el netlabel ha sido uno de los más prolíficos al haber lanzado 66 producciones desde sus comienzos, aunque cabe destacar que el sello se especializa en el lanzamiento de sencillos, un formato en necesidad de rescate.
Netlabels: El reino insólito de Mamushka Dogs

Por: Amaya García | Especial para Puerto Rico Indie
La personalidad de un netlabel depende muchísimo de las ideas y propósitos de sus creadores. Anteriormente presentamos un perfil del netlabel chileno Michita Rex: una suerte de respuesta a la estética pop que domina la escena musical chilena. Ahora les presentamos algo completamente diferente desde el país vecino, Argentina. Su nombre es Mamushka Dogs, el “love child” de Luciano Banchero y Leandro Pereiro; dos artistas de la escena bonaerense que, a “falta de plata para editar discos materiales,” como publican en un manifiesto en su página web, utilizaron el potencial del Internet para dar a conocer nuevos artistas de la escena local.
Netlabels: Michita Rex y su apuesta al eclecticismo

Por: Amaya García | Especial para Puerto Rico Indie
La distribución de música gratis en la era cibernética no es nada nuevo. Desde el desarrollo de la famosa plataforma Napster a finales del siglo pasado, nuestra manera de difundir, distribuir y consumir música cambió de una relación de total dependencia (con las cuatro disqueras que controlan el mercado internacional) a una relación que permite al menos un poco de control por parte de los productores y los consumidores. Lamentablemente, esto no es (ni será por lo pronto) sinónimo de democracia cibernética para los artistas ni para los fans.
De hecho, si lo vemos desde ese punto, lo que puede pasar es que entremos en un estado de depresión. Esto porque la mayoría de la música que compramos y escuchamos pasa, de alguna manera u otra, por la mano controladora de alguna de las mega disqueras, ya sea en cuestiones de producción, desarrollo o distribución. Según el teórico Patryk Galuszka, el control que tienen estas disqueras sobre el mercado es en parte responsable por la homogeneización de la música hoy día. Ante este panorama, una de las respuestas de la escena de música independiente ha sido la creación de las disqueras virtuales o netlabels.















































