En el cine: Shame

Fuera de considerarse un asunto serio, la adicción sexual es por lo general convertida en chiste por quienes no la entienden. Shame – segundo largometraje del director británico Steve McQueen – intenta mostrarnos la otra cara de la burla: la desesperación, la enajenación y, por supuesto, la vergüenza.
Michael Fassbender protagoniza a Brandon Sullivan, un treintón soltero, apuesto y con un trabajo que le permite darse la buena vida en Manhattan. Esa buena vida incluye abandonarse sin restricción en todo tipo de desenfreno sexual que le plazca. La repentina visita de su hermana Sissy (Carey Mulligan) lo trae cambios a su rutina establecida, lo que causa fricción entre ellos. De ahí, vemos como se va deshaciendo ese mundo paralelo en el cual vive Brandon, obligándolo a enfrentar ciertas verdades que había preferido ignorar.
En el cine: Carnage

Carnage, adaptada a la pantalla grande por el polémico director Roman Polanski de la obra teatral escrita por la artista francesa Yasmina Reza, es un filme sostenido por dos elementos: un guión estructurado y con propósito que retrata bien las idiosincrasias de la clase media/media alta educada (en este caso en NYC), y unas interpretaciones llevadas a su máximo potencial histriónico por cuatro grandes actores.
Todo comienza con una pelea entre dos niños en un parque. Penelope y Michael Longstreet (Jodie Foster y John C. Reilly), los padres de la víctima, reciben la visita de los padres del agresor, Nancy y Alan Cowan (Kate Winslet y Cristoph Waltz) para mediar en el asunto en una manera civilizada, pero su esfuerzo no dura mucho. La amabilidad y cortesía de la reunion va desvaneciendo poco a poco cuando comienzan las llamadas de negocio que recibe Alan. Además de ser un estorbo que continúa sin cesar, éstas ayudan a precipitar desviaciones del asunto principal: resolver la situación entre los hijos de ambas parejas.
Reseña: Hugo

Hugo (Scorsese, 2011) me tomó por sorpresa. No esperaba algo así de Scorsese; sin embargo, también sorprendió a muchos cuando hizo The Last Temptation of Christ (1988). El director confirma que la marca de un buen artista yace en su habilidad para sorprender. Hace un trabajo genuinamente amazing porque lee, vorazmente; The Last Temptation of Christ también es un resultado de ello. El director es un book worm. En el 2007 leyó la obra The Invention of Hugo Cabret de Brian Selznick – un libro de 533 páginas. Se enamoró de la trama y del curioso formato del libro (tiene imágenes; se le considera un medio mixto — con elementos de novelas gráficas, picture books, ficción histórica, etc.); y terminó asegurando los derechos para adaptar la obra a la pantalla grande ese mismo año. Ya sé qué libro quiero para Santa Claus.
Hugo me hizo re-vistar el ocaso del siglo XIX y los albores del siglo XX; una época nutrida por avances científico-técnicos, a raíz de la Industrialización. Entre estos avances se pueden mencionar la Teoría de la Relatividad de Albert Einstein, las aportaciones de Sigmund Freud, la luz eléctrica, la fotografía, etc. Hugo se da en plena Modernidad. Ya la Primera Guerra Mundial había desencadenado en trágicos eventos, eventos que reverberaron en el día a día europeo (hambruna, depresión económica, soledad, enfermedad, etc.). No era una época fácil. En este contexto se da la historia de Hugo Cabret (Asa Butterfield) – un niño huérfano de 12 años, que vive abandonado por su tío alcohólico – en una estación de trenes parisina.
Reseña: The Twilight Saga: Breaking Dawn – Part 1
Breaking Dawn – Part 1, la cuarta película en la saga Twilight (Crepúsculo), llega a las salas de cine este fin de semana, cuando seguramente alargará las filas de aquellos buscando taquillas para otras películas. Los filmes, basados en la serie de libros de Stephanie Meyer, alcanzaron notoriedad desde la salida de su primera entrega en el 2008, destacándose por las risibles ejecutorias de sus actores principales; por los temas centrales expuestos, que entre otras cosas degradan el feminismo – exaltando la abstinencia e idealizando las relaciones amorosas enfermizas; y por haber castrado al tradicional rol del vampiro en la literatura de fantasía.
La saga Twilight, sin embargo, ha sido defendida apasionadamente por millones de personas que están ajenos a lo antes expuesto o sencillamente deciden ignorarlo “en nombre del amor”. Pero aún mas importante, han pagado miles de millones de dólares en el proceso, asegurando que todos los libros de la serie sean adaptados para la pantalla grande y creando toda una industria de productos “crepusculares”, entre estos joyería de fantasía y calcetines. Por más que quieran, no hay manera de escaparse de Twilight.
Reseña: 50/50

Como regla general no me gustan las películas manipuladoras. Love Actually, Forrest Gump, Patch Adams son para mí ejemplos de cintas que se desviven por conseguir de su audencia una reacción emocional extrema; lo hacen de manera falsa, poco sincera y forzada. Deja mucho por desear del cineasta si recurre a maniobrar con los sentimientos de nosotros sin permitir que salga natural del guión y de las actuaciones. 50/50 no es una de estas películas. Nos la venden como una comedia – y lo es – pero tiene escenas emotivas que le llegan a cualquiera sin tener que recaer en ñoñerías.
El filme, dirigido por Johnathan Levine (The Wackness), trata sobre un joven de 27 años que es diagnosticado con cáncer. Eso es basicamente todo lo que tienen que saber. Al diagnóstico le sigue el hilo narrativo usual, con los temas de siempre: las dudas con el tratamiento, la simpatía ajena, el coraje, la depresión, la inevitabilidad de la muerte, etc. Todo se ha trabajado antes en el cine. Lo que funciona en este caso es que el guionista (Will Reiser) pasó por la situación. Eso hace que todo momento serio cargue con importancia y una pesadez notable. Vivimos el momento con los personajes. Notamos la desesperación o la angustia o la impotencia.
Reseña: The Whistleblower

The Whistleblower es el tipo de película que te recuerda a otras, pero in a good way. Es un drama policiaco bastante convencional, con una Rachel Weisz bien fit — se nota que le metió a las pesas para este rol. No pude dejar de pensar en Al Pacino interpretando a Serpico mientras veía el filme. El personaje de Weisz – una heroína con el mismo ímpetu moral de Serpico – se encuentra en un mundo absurdo, dominado por la corrupción, la ineptitud profesional, la indiferencia y una abrumadora burocracia que hace inútil cualquier gestión policiaca bien hecha – burocracia digna de cualquier Vogon.
El nuevo entorno profesional de la protagonista es un opuesto abismal a la realidad en su precinto de origen; pero vemos como Kathryn Bolkovac persiste. Tanto el personaje clásico de Al Pacino (en Serpico) y el de Rachel Weisz (aquí) arriesgan sus vidas por el simple hecho de ser buenos policías. En este contexto, no es difícil pensar que prácticamente cualquier buen policía en Puerto Rico pueda padecer del síndrome de Serpico, o bien pudiera sentir empatía por la condición de Rachel Weisz en The Whistleblower.
Reseña: Gigante

¿En qué momento una obsesión se convierte en algo aceptable? ¿Cuándo se considera el acecho algo romántico? Quizás existe alguna línea, bien fina y poco definida, que demarque la diferencia entre una cosa y la otra. O tal vez depende demasiado de los sujetos y el contexto. Sea como sea, lo cierto es que en Gigante – obra debutante del cineasta uruguayo Adrián Biniez – nos encontramos apoyando los esfuerzos de Jara (Horacio Camandule) en enamorar a la chica de sus sueños (Leonor Svarcas). Esto a pesar de utilizar algunos métodos poco convencionales.
Jara, el gigante titular, es un guardia de seguridad nocturno para un supermercado en Montevideo. Un muchacho simple que disfruta del heavy metal, jugar videjuegos con su sobrino y beber mate. El pobre es un #foreveralone de la vida. Su otro trabajo, también nocturno, es de bouncer en una discoteca. Habla con sus compañeros de trabajo y es simpático pero usualmente se mantiene callado y no aparenta tener amigos cercanos, excepto su sobrino menor. Son todas estas características las que nos hacen encariñarnos de él. Es como un gran danés: inmenso, bobolón y adorable.
Reseña: Incendies

Una madre muere. El ejecutor testamentario, su ex-jefe, lee el documento final junto a los gemelos de la mujer, Jeanne (Melissa Desormeaux-Poulin) y Simon (Maxim Gaudette). Les da una carta a cada uno e instrucciones; Jeanne debe encontrar a su padre y entregarle la carta mientras que Simon debe hacer lo mismo con su hermano. Un misterio. Vivieron toda la vida pensando que su padre había muerto y desconocían de la existencia de otro hermano. De ahí parte la trama de Incendies, dirigida por el canadiense Denis Villeneuve. El filme esta basado en una obra de teatro de Wajdi Mouawad y fue nominada al premio Oscar por mejor película extranjera. El que haya fracasado en obtener el galardón no viene al caso, la cinta es de las más memorables de este año.
Reseña: Rise of the Planet of the Apes
Reseña: Rise of the Planet of the Apes (20th Century Fox, 2011)
Por: Irving Rodríguez (@IRodC)
Especial para PuertoRicoIndie.com
Durante este joven siglo, un gran porcentaje de las películas que el sistema de Hollywood ha logrado producir son recreaciones de éxitos taquilleros del pasado. Esa búsqueda por recobrar la pasada gloria de una franquicia popular – y aún más importante para los envueltos, taquillera – ha resultado en los famosos “reboots” que tan de moda están (Star Trek siendo un buen ejemplo, el Batman de Christopher Nolan otro). En el caso de Rise of the Planet of the Apes, se trata de una franquicia muy reconocida que ya ha pasado por el proceso de ser recreada o “re-imaginada” (la polémica versión de Tim Burton de hace una década) y que ahora recibe un nuevo capítulo nunca antes visto como segundo intento de cautivar a nuevas generaciones.
Rise of the Planet of the Apes, entonces, presenta el génesis y la evolución de los famosos primates de la serie. Dirigida por el (relativamente desconocido) director Rupert Wyatt y protagonizada por estrellas establecidas (aunque por sí solas, no taquilleras) como James Franco, John Lithgow, Tom Felton y Andy Serkis, la cinta funciona como “pre-cuela” en la que se relata el nacimiento de los simios más inteligentes en la historia del cine, quienes llegarían a dominar nuestro mundo.
Reseña: Snow Flower and the Secret Fan

Snow Flower and the Secret Fan parece, a primera instancia, una de esas películas art house que serían un palo en festivales y que cincuentonas irían a ver con sus amigas. Es entendible, la cinta está basada en una novela muy popular y trata sobre la relación cuasi-matrimonial que se daba entre mujeres en la China del siglo XIX. Además de escoger un esposo, los padres pareaban a las niñas con otras de su edad para que formaran un vínculo vitalicio de amistad y apoyo, llamado laotong. Hay un buen mercado para este tipo de largometraje; una obra de epoca con personajes femeninos sólidos desarrollada dentro de un marco histórico interesante. No suena tan mal.
Desafortunadamente eso no es lo que nos brinda Wayne Wang en este filme. Wang es mejor conocido por las cintas The Joy Luck Club y Smoke, aunque otros lo conoceran por intentar la difícil tarea de crear química entre Ralph Fiennes y Jennifer López en Maid in Manhattan. En el caso de Snow Flower voy a ser justo y no atribuirle la culpa entera a Wang. El guión a cargo de no uno, ni dos, sino tres escritores es un desastre por numerosas razones y ocasiona la mayoría de las fallas de la cinta.
Reseña: Harry Potter and the Deathly Hallows: Part 2
Diana Campo Rossy, quienes algunos recordarán de sus reseñas de la cuarta temporada de Mad Men para PuertoRicoIndie.com, lleva reseñando la serie completa de adaptaciones de Harry Potter a la pantalla grande para nuestros amigos de VorticeOnline.com bajo el título de “El niño que sobrevivió”. Es por eso que resultó ser la persona ideal para representar a nuestro equipo y atender a la función especial de la última película en la serie. Disfruten de su reseña a continuación y no olviden pasar por Vórtice para disfrutar de sus demás escritos sobre Harry Potter.
Reseña: Harry Potter and the Deathly Hallows: Part 2
Por: Diana Campo Rossy
Especial para PuertoRicoIndie.com
El primer consejo que debo dar a todo el que tenga planes de ir a ver Harry Potter and the Deathly Hallows: Part 2 es que revisiten la primera parte previamente. No sólo la película retoma el hilo de la primera parte sin gran aguaje de una recapitulación, sino que tampoco se dedican a explicar los sucesos que han llevado a los personajes a estar donde están. Debo admitir que al principio estaba un poco perdida y que me tomó un tiempo considerable recordar algunos de los sucesos determinantes de la parte anterior.
Para lo que no necesitamos preámbulo es para la sensación de asombro que nos provoca gran parte de la película. Mientras la primera parte tenía una sensación predominante de aislamiento para los personajes principales – Ron, Hermione y Harry, – esta segunda parte se trata de reuniones. Todos aquellos personajes que nos apasionaron y enamoraron a través de la serie reaparecen en esta última parte para otorgarle un adiós muy digno.
Reseña: In A Better World

Reseña: In A Better World
Por: Miguel Adrover Lausell
Especial para PuertoRicoIndie.com
¿Qué ocurre cuando lo nórdico*, el cine danés y la dialéctica hegeliana del amo y el esclavo convergen? Sucede que tenemos ante nuestros ojos una pieza, cuyo título en inglés – In A Better World – no le hace justicia a lo que sugiere el original, en danés: Hævnen – o venganza. La película fue laureada en los prestigiosos festivales de Cannes, Toronto y Roma; ganadora – en 2010 – del Golden Globe por mejor película extranjera, y también se llevó el Óscar en la misma categoría y en el mismo año.
Susanne Bier es la directora del filme, situado en dos antagónicos escenarios: un hospital en un campo de refugiados africano y un bucólico pueblito danés. Dicho antagonismo geográfico puede sugerir otros, quizás no tan evidentes, y, a lo mejor, un poco incómodos: norte y sur, blanco y negro, malo y bueno, niño y adulto etc. Estos contrarios mueven la narrativa, y según ésta se desenvuelve, vamos viendo como se invierten, como giran en torno a un punto fijo: la experiencia humana. Aunque la trama de la película se da en dos regiones geográficas ajenas a nuestra experiencia en la isla; ésta toca, en el sentido más genuino, temas universales.
Reseña: X-Men First Class
X-Men: First Class es la quinta película en la larga saga de mutantes que hizo su transplante de las páginas del clásico comic a las salas de cine hace once años atrás bajo la dirección hábil de Bryan Singer (The Usual Suspects, Superman Returns). Quienes hayan seguido la serie en la pantalla grande habrán notado una preocupante pérdida de calidad para la tercera entrega, dirigida por Brett Ratner “El Terrible” en el 2006, y su subsecuente pseudo-secuela, X-Men Origins: Wolverine (2009). Luego de esas dos atrocidades, es difícil querer sentarse nuevamente a pasar unas horas en el mundo de los X-Men – pero he aquí una mutación más que bienvenida: X-men: First Class es entretenimiento veraniego de primera.
First Class sirve el doble propósito de refrescar la serie a la vez que presenta el origen del super-equipo de mutantes. Es por eso que nos transporta a la década de los 60′s – 1962 para ser exactos – cuando un joven Charles Xavier (James McAvoy), recién graduado de la Universidad de Oxford tras defender su tesis sobre mutaciones, es contratado por elementos dentro del CIA para organizar y entrenar a un grupo de mutantes que ayude a frustrar los planes de dominación mundial de un tal Sebastian Shaw. Entre estos mutantes figura Erik Lehnsherr (el futuro Magneto, interpretado por Michael Fassbender), quien comparte a un enemigo común en Shaw. La relación que desarrollan Charles y Erik a través de este entrenamiento es el eje focal de la película – y el elemento clave para una buena interpretación de la historia de los X-Men.
Reseña: The Tree of Life

The Tree of Life – la más reciente película de Terrence Malick (Badlands, Thin Red Line, New World) y ganadora del Palme d’Or este año en Cannes – no es un filme fácil de resumir. Tiene su estructura y tiene una narrativa coherente, principalmente la trayectoria de la familia O’Brien durante los 1950s en Waco, Texas. Sin embargo, la película es muchísimo más ambiciosa que una simple historia de ‘coming of age’. Y es que The Tree of Life, en su esencia, es una reflexión metafísica sobre cómo se debe vivir y sobre la inevitabilidad de la muerte.
Malick maneja la complejidad de su película de una manera lírica y poética, a veces sutil, pero la mayoría del tiempo muy evidente. Comienza con una cita del libro de Job y luego pone en escena un ejemplo claro del cuestionamiento que tuvo aquel personaje bíblico: ¿Por qué Dios permite que los justos sufran? En este caso es la noticia que recibe la madre (inmaculadamente protagonizada por Jessica Chastain) sobre la muerte de uno de sus tres hijos. Utilizando las perspectivas de diferenes personajes a través de la obra, Malick desarrolla a cada uno de manera más completa.















































