En el cine: The Great Gatsby

Se dice que en el trabajo del director australiano Baz Luhrmann no hay puntos medios. La construcción de sus películas es bastante consecuente con nuestra percepción de ellas: sus filmes son acelerados y frenéticos, y parecen estar fuera de todo tipo de control. La reacción del público a dichos excesos suele ser igual de desbocada. Quienes las odian, las odian de verdad; y quienes aman sus películas, viven obsesionados con ellas.

Por eso es que ante su anuncio, hace algunos años, de que su próxima película sería una adaptación de la novela conocida por muchos como “La gran novela americana”, las expectativas por su estreno han sido altas. Y aquí estamos: The Great Gatsby, por Baz Luhrmann y en 3-D.

¿Qué tal entonces?  

En el cine: 42

Durante las últimas décadas, la imagen de Jackie Robinson se ha convertido en una de héroe mitológico, no sólo dentro del béisbol, sino en todo aspecto de la cultura estadounidense. Major League Baseball (MLB) se ha dado a la tarea de enaltecer los logros de quién fue un excelente pelotero y un valiente pionero; un tipo de semi-dios que logró adentrarse a un mundo exclusivamente blanco y sobresalir en él. La figura de Robinson es digna de admirarse y su historia, esperanzadora e interesante por demás, debe contarse para que todos las conozcan.

Lamentablemente 42 no le hace justicia a tan importante suceso. En su enfoque por resaltar los momentos más memorables dentro de la misión de Robinson, la cinta no le pone el ojo a la figura de él, con sus fallas y sus particularidades. Lo que 42 nos brinda es una mirada superficial a los acontecimientos más importantes de sus primeros años en el béisbol profesional. Una biografía del montón que no sobresale en ningún aspecto particular, ni siquiera en darnos a conocer al propio Jackie.  

En el cine: Tabu

En la historia del mundo solemos pensar en Inglaterra y España como los grandes poderes imperiales de fines del siglo XIX y principios del XX – siempre prendados en nuestro recuerdo. Francia también participó de la repartición del mundo. Pero Portugal… ¿Qué de Portugal? La gente olvida que fue un gran poder imperial y que, al igual que los “otros poderes”, sufrió muchas pérdidas cuando se vio obligado a renunciar a sus colonias. Es importante recordar (o saber) esto cuando uno entra a ver Tabu, la nueva película del director portugués Miguel Gomes.

Con Tabu, Gomes nos presenta un artefacto con múltiples niveles de significado que nunca son reveladas del todo. Su película es un tipo de sátira benévola al cine y sus melodramas, y a la vez, una reflexión sobre el imperialismo y el colonialismo. Es un homenaje a las farsas del cine y una intensa exploración del efecto de tomar algo para luego cederlo.  

En el cine: Blancanieves

Dicen que la nostalgia es poderosa. Y al parecer, quienes lo dicen tienen razón.

Hoy nos sentimos nostálgicos hasta por las épocas que no vivimos en carne propia, por las vivencias que se no han contado. La fuerza de la nostalgia surge del poder intrínseco que poseen los recuerdos en nuestras mentes y cómo estos alimentan una de nuestras más poderosas capacidades: el relatar lo recordado.

El poderoso acto de narrar ha jugado una parte fundamental en la evolución del ser humano. Mediante el acto de contar y recontar nos llegan las ficciones, y entre estas ficciones, las fábulas. Es aquí que encontramos arquetipos que nos dan acceso a esa memoria colectiva que a veces pareciera no existir. Pero existe, y la encontramos muchas veces escondida entre los resquicios de la nostalgia.  

En el cine: Amour

Amour. Amor.
Una palabra.

Quizás una de las palabras más utilizadas en cualquier idioma. Se usa para describir un sentimiento que se piensa esencial para aquello que definimos como humanidad.

En nombre del amor se cometen grandes actos. Actos que conmueven por su belleza y actos que estremecen por su fealdad.

El director austriaco Michael Haneke ha creado películas muy reconocidas que logran incomodar, retar y polarizar. De hecho, podemos encontrar gente que ama la obra de Haneke con una intensidad tan potente como las atmósferas de sus filmes. Amour no se queda atrás…  

En el cine: The Impossible

Imaginen estar de vacaciones con la familia en un lugar exótico, rodeado de lujos y comodidades, pasando un tiempo de relajación y tranquilidad. Ahora imaginen que todo se derrumba en un instante cuando la imparable fuerza de un tsunami arrastra todo lo que está en su paso, incluyendo a tus seres queridos. Esta pesadilla fue realidad para muchos en la mañana del 26 de diciembre del 2004, cuando un terremoto en el Océano Índico creó las olas devastadoras que arremetieron contra todas las costas cercanas. The Impossible es la historia verídica de una de las familias afectadas, de su travesía de supervivencia y eventual reencuentro.

El director Juan Antonio Bayona (El orfanato) vuelve a colaborar con el guionista Sergio Sánchez para contar las experiencias de María Belón y su familia durante esos funestos días en Tailandia. Bayona logró crear una cinta cargada de tensión cónsona con cualquier película de terror. Con todo y los momentos mansos y trillados de lo que a fin de cuentas es una película que celebra el espíritu humano, Bayona por lo general hace una labor magistral en mantener ambos polos separados, ahogándonos en momentos de desesperación y dándonos respiros de esperanza.  

En el cine: Gangster Squad

Gangster Squad nos transporta a Hollywood en la década de los 40s, donde el crimen organizado ya ha hecho su nido en la ciudad de Los Angeles. Mickey Cohen (Sean Penn) busca consolidar su poder y construir un imperio en el oeste, tarea fácil en una metrópolis llena de vicios y policías corruptos. El superintendente de la policía (Nick Nolte) decide tomar acción inmediata y da riendas sueltas a un grupo de detectives y agentes para que le declaren la guerra a Cohen.

Lo que a primera escena aparenta ser un film noir con toques de realismo – piensen algo como L.A. Confidential pero más sangriento – rápidamente se convierte en una caricatura del género, con los estereotipos esperados y una fórmula conocida. No deja de entretener su poco, pero igual carece de peso alguno. Claro, trascender no es algo necesario para un ejercicio de escapismo; lo que uno busca en la película es diversión. Vista de esa manera, Gangster Squad funciona como una cinta entretenida y, en su mayoría, desechable.  

En el cine: Life of Pi

En tiempos donde el cinismo y el humor negro son la regla, es necesario, de vez en cuando, encontrar una película que rechaze ese pesimismo agobiante y que apueste a la esperanza como tema principal. Lo cierto es que muchas cintas intentan darnos mensajes esperanzadores pero muy pocas evitan caer en territorio de pregonería o peor, cursilería. Life of Pi amenaza con ser una de estas películas presuntuosas, pero mantiene el control y logra contar una historia cautivante con la ayuda de unos visuales fuera de este mundo.

Basada en la fabulosa novela de Yann Martel, Life of Pi es sumamente fiel a su fuente. Narra la historia de Pi Patel, un joven indio que resulta ser el único sobreviviente del naufragio de un carguero que se dirigía hacia Canada. Pi permanece largos meses en altamar con varios animales en su bote salvavidas. El libro en algún punto fue considerado casi imposible de convertir en filme; incluso pasó por las manos de muchos directores de renombre. Fue Ang Lee quien por fin tomó riendas del proyecto y su direccion y manejo del 3D son los elementos más efectivos de la cinta.  

En el cine: Cloud Atlas

La ambición es lo más evidente en Cloud Atlas, el nuevo filme de los hermanos Wachowski (The Matrix Trilogy) y Tom Tykwer (Run Lola Run). Entre sus múltiples partes existen miles de fallas, y a la vez podemos ver visiones magníficas de lo que pudo ser, o lo que los directores querían que fuese. Esas visiones, aunque escazas y repentinas dentro de una obra de casi 3 horas, son impresionantes. Delatan no sólo el gran esfuerzo requerido para montar este espectáculo gigante, sino la pasión de los involucrados en querer realizarla.

Desafortunadamente esa pasión no es suficiente para mantener la nave aflote. Cloud Atlas se queda corta en muchas situaciones mientras que en otras nos da más de lo que necesitamos. La cinta es masiva, 6 historias estrechamente relacionadas en temática, más vinculadas por motifs y la recurrencia de actores entre cada una. Es el pobre manejo de esa masa de historias la que ocasiona que sea un filme deficiente.  

En el Cine: Beasts of the Southern Wild

Hay veces que uno ve una pieza de arte y a primera instancia parece incomprensible, un reguero de colores y técnicas, un caos de temas e ideas. Pero viéndola de cerca se le encuentra un sentido, una coherencia y un propósito. Me sospecho que hay que observar Beasts of the Southern Wild con esa vista más detenida para poder apreciar todo lo que quiere transmitir. No significa que no haya suficiente para hallar de una sentada, pero sí está cargada de algo difícil de definir, un desenfoque en la narrativa que en ocasiones resulta ser el fallo más notable del filme.

La película lleva dando de qué hablar desde su premiere en el festival de cine Sundance, donde ganó el premio del jurado para mejor película, y luego en Cannes, donde ganó la Cámara de Oro por mejor largometraje debut. Y es que Beasts es una cinta visualmente impactante que demuestra el talento y bravura del director primerizo Benh Zeitlin, con todo y los problemas que le pueda encontrar.  

En el cine: Footnote

Footnote es la cuarta película del guionista y director israelí Joseph Cedar, y con ésta logró su segunda nominación para el Oscar: Footnote fue nominada como mejor película extranjera en la pasada edición de los premios de la Academia de las Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos.

En Footnote, Cedar se centra en una relación compleja entre dos académicos que estudian el Talmud desde dos perspectivas muy distintas. Estos dos académicos llevan sus vidas dedicados a este texto que recoge las discusiones rabínicas sobre las leyes judías, sus tradiciones, costumbres, leyendas e historias. Resulta que estos dos académicos también son padre e hijo.  

Cine Streaming: Slaughterhouse-Five



[Hacer un peregrinaje hasta la más alta montaña;
llegar a Tralfamadore y a las tetas de Montana Wildhack…]

El tale of woe de Kurt Vonnegut está cabrón*. Dan cuenta de ello: un chrono-synclastic infundibulum, el material Ice-9 y religiones como The Church Of God The Utterly Indifferent y el Bokonism. Razones demás hay para leerle; pero confieso que no he leído Slaughterhouse-Five, or The Children’s Crusade: A Duty-Dance with Death (1969). La que leí fue The Sirens of Titan (1959), por tanto, esto es una reseña cinéfila que aspira a ser bibliófila.

Vonnegut fue un hombre de ciencias y estuvo al día con la mecánica cuántica de su época; estudió química en Cornell. Sin embargo, su humanismo mereció premios internacionales. Y es que el autor se atrevió a tratar de contestar las preguntas más importantes, preguntas que también son las menos hechas. Éstas bregan – if I may – con lo sisyphean: “[H]is characters do come up with sentences that explain their purpose in life, sentences which send us, the readers, into chuckles of heart-warmed complacency when we discover them; but Vonnegut’s people never stop hoping for a better explanation of what’s happening” – [John G. Short | The Cuckoo Clock in Kurt Vonnegut’s Hell | The Harvard Crimson, December, 1968].  

En el cine: Prometheus

Crear expectativas altas para algo suele ser mala idea. Prometheus arribó a los cines con la promesa de ser la gran película de ciencia ficción de nuestra generación: Ridley Scott en su retorno al universo de Alien, con un elenco de renombre y una campaña masiva en los medios. Llegar al cine esperando algo trascendental, monumental, épico, no es justo ni para el director ni para uno mismo. Tal vez la culpa recae sobre el espectador por desear algo descabellado, aunque el estudio te la estuviese vendiendo de esa manera (supongo que ese es su trabajo). Pero cuando uno tiene deseos de algo, esperanza de algo, y no lo consigue, el resultado acaba siendo la decepción.

Prometheus es una película que hay que ver, en el cine y en 3D, porque es visualmente impecable. Ahí no puede haber discusión. Donde sí existen puntos de discordia es en la historia que nos presentan Ridley Scott y Damon Lindelof.  

En el cine: Un cuento chino

Ricardo Darín, el niño mimado de Argentina, protagoniza el tercer esfuerzo para la pantalla grande del director Sebastián Borensztein – y ganadora del premio Goya a la mejor película iberoamericana en el 2011 – Un cuento chino. Como Roberto, Darín juega el papel de un dueño de ferretería y veterano de las Malvinas con características muy peculiares. Después de la pérdida de sus padres, Roberto se dedica a coleccionar historias absurdas e insólitas de los diarios del mundo – historias sin explicación como mucho de lo que ocurre a diario en nuestro querido país. Roberto es un genio volátil y las experiencias que la ha dado la vida no lo han ayudado a relacionarse mejor con la gente que lo rodea.  

En el cine: We Need To Talk About Kevin

Como toda buena película, We Need To Talk About Kevin se puede interpretar de varias maneras. Podemos verla como una reflexión acerca del argumento de qué define cómo nos comportamos: la genética o el entorno. Pudiéramos verla como un ensayo cinematográfico sobre el sentimiento de culpabilidad que el ser humano carga a diario, por la razón que fuera. O la podemos ver simplemente como una obra intensa, llena de imagenes memorables y con actuaciones extraordinarias. En esencia, sin embargo, es un filme aterrador que, paradójicamente, tiene como tema central el amor incondicional.

La película – dirigida por Lynne Ramsay y basada en la novela de Lionel Shriver – nos demuestra la evolución del personaje titular desde recién nacido hasta la adolescencia, a través de la perspectiva de su madre, Eva Khatchadourian (Tilda Swinton). Eva es una viajera profesional, experimentando plenamente cada ciudad que visita. En uno de sus viajes conoce a Franklin (John C. Reilly) y de esa unión (o desliz) sale Kevin. Ramsay utiliza una estructura narrativa no lineal que, a la vez que nos enseña el crecimiento de Kevin, también nos revela el desenlace de ese desarrollo y las repercusiones para él y su madre.