Dándole rewind al cassette

foto: cassettes via flickr cc
Especial para Puerto Rico Indie
por: NaturalBornCritic, Editor en Jefe, malavidabuenamusica.com
En el 1983 cumplí 6 años de edad. Mi mamá me permitió escoger, por primera vez en mi vida, el regalo de cumpleaños que yo tuviera a bien seleccionar. Recuerdo haberle pedido que me llevara a una tienda de discos que operaba desde el sótano de San Patricio Plaza, la cual era atendida por un viejito cubano no muy simpático. Allí me enfrenté a la colección de discos más grande que hasta ese momento había tenido ante mis pequeños ojos. La decisión sobre el artista cuyo album quería comprar fue una sencilla: el disco Metal Health de Quiet Riot. Sin embargo, en ese momento me enfrenté por primera vez a otra decisión; una que continuó recurriendo hasta la mitad de mi adolescencia. El viejito cubano me preguntó: “¿Lo quieres en LP o cassette, niño?”
Aunque en esa primera compra escogí el vinilo, eventualmente opté por los cassettes, primordialmente porque eran más baratos y ocupaban menos espacio. Además, podía escucharlos en el carro de mi abuelita en el tapón de regreso de la escuela a casa todas las tardes. Mi pobre abuela tiene que haber escuchado Master of Puppets de Metallica al menos 10 o 15 veces.
La Mesa Redonda 10: Tributo al Walkman

Cada dos semanas (más o menos) el equipo editorial de PuertoRicoIndie.com haremos un esfuerzo por ‘reunirnos’ (gracias a la magia de la Internet) para discutir un tema en particular a través del cual puedan compartir sus experiencias, preferencias y sugerencias musicales con nuestros lectores – y que ustedes, en cambio, compartan las suyas a través de la sección de comentarios. Además de ser un buen ejercicio de escritura para todos, este compartir posiblemente nos sirva para descubrir canciones y obtener nuevas perspectivas sobre artistas que quizás no hayamos considerado anteriormente.
El tema para esta semana es Tributo al Walkman, inspirado en parte por el cese de producción del emblemático tocacintas marca Sony que llegó a ser sinónimo de todos los demás tocacintas del mundo. Le damos nuevamente la bienvenida al equipo de Cassette Grabao, Juanluís y Orlando, que se unen al resto del panel para compartir algunos de los cassettes favoritos que disfrutábamos a través del revolucionario aparato musical. Como expresó @PurpleMixTape en su reciente escrito en honor al tocacintas: no le decimos adios al Walkman, sino hasta luego.
No te digo adiós, sino hasta luego: La “desaparición” del Walkman

Foto: Zack Akukumba via flickr
En días recientes, la compañía Sony anunció el cese de la producción del Walkman, su famoso “personal stereo,” luego de 31 años en el mercado. Mi reacción fue como la de Delfín Quishpe en su canción “Torres Gemelas”: “¡No puede ser, Dios mío! ¡Ayúdameeeeeeeee!”
En serio.
Yo adoro los cassettes (mi seudónimo arroja pistas contundentes sobre ello). Me dan un sentimiento de nostalgia increíble. Desde pequeña, siempre tuve acceso a varios tocacintas y grabadoras, pero siempre tuve un amor especial por aquellos que podía llevar a todos lados, ya que me gusta que la música me acompañe. Esa fue la inspiración detrás del invento de Andreas Pavel en el 1972 (el invento NO fue originalmente concebido por Sony y hubo demandas). Con su “Stereobelt,” Pavel quería “añadirle una banda sonora a la vida real” con sonido de alta fidelidad. Incluso, se proponía hacer de esa experiencia una que multiplicara el potencial estético de cualquier situación. Sr. Pavel, ¡usted es mi héroe!














































