Reseña: The Rip Tide de Beirut

Reseña: The Rip Tide (Beirut, 2011)
Por: Miguel Adrover Lausell
Especial para PuertoRicoIndie.com
Mi primera experiencia con Beirut fue The Flying Club Cup (2007). Con este álbum se estimularon todas mis pulsiones francófonas. No puedo negar que la francofilia —en este caso, mediada por un revival de la chanson française— pueda ser interpretada como comemierdería; pues a muchos les puede incomodar oír una trompeta épica en pleno s. XXI. No me sorprendería si estas personas sangran por sus oídos — con jazz en sus audífonos…
*{Play, no click sound}*
The Rip Tide (2011) —que llegó a mis oídos gracias a un tweet de Puerto Rico Indie— abre con “A Candle’s Fire”. Recientemente, le metí de frente al monumental trabajo de Terrence Malick. Demás está decir que las velas, las llamas y las metáforas esprinkleás de metafísica y existencialismo, son caprichos cognitivos que me niego a abandonar — por el momento. La canción me recuerda al pie en el afiche de Tree of Life, al alumbramiento gracias a una llama; a flame that can be a campfire, un faro que guíe por la neblina — pero que también se puede apagar, como cualquier llama. El ukulele y las trompetas son prístinos; el acordeón y la percusión, impecables.
Northside Festival 2011: Beirut

La gran manzana siempre tiene mucho que ofrecer y qué mejor ofrecimiento que el poder olvidarse de los acostumbrados conciertos de Maná en Puerto Rico y explorar otros sonidos que valgan la pena. Me encuentro este verano con que Brooklyn, la cuna de mucha de la música que escuchamos y disfrutamos, celebraría nuevamente el festival llamado Northside Festival con un listado de bandas envidiable.
Visualicen mi odisea: El pasado viernes 17 de junio salí de mi trabajo en New Brunswick, New Jersey y tomé un tren hasta Manhattan para luego llegar a Brooklyn, hogar del festival. Había comprado un pase o “badge” a través de Craigslist y para mi sorpresa descubro que esa jugada arriesgada me había favorecido: el pase resultó ser uno VIP. Me dirigía hacia la presentación de la aclamada banda (¿folktrónica?) Beirut y se rumoraba de que el evento estaba sobrevendido y serían pocos los que podrían entrar. La grata sorpresa del VIP badge de Craiglist, sin embargo, me devolvió la tranquilidad.




































