Cine Streaming: Monsieur Lazhar

Ya se acerca el invierno y eso significa mucha música, comida y jolgorio en nuestra isla. Para muchos también significa playa ya que nuestra isla tiene una bendición por clima. Desafortundamente lo antes mencionado no me aplica. Me toca el frío y la nieve por primera vez. No me molesta – seguro que ver la nieve caer será una experiencia muy cool. Pero estaré lejos de la playa de Puerto Rico y cerca de la playa de New Jersey… lo que significa que pasaré mucho tiempo dentro de la casa. Y aunque muchos se deprimen, este servidor aprovechará el tiempo para algo que amo hacer: ver muchas películas.
El 2012 ha sorprendido con la salida de muchas películas buenas y me atrevo a decir que este año opaca al anterior. Ahora en otoño es cuando se presentan casi todas las películas que recorrieron el circuito de festivales de cine, como The Master, The Sessions, Looper, Holy Motors y Silver Linings Playbook, entre otras. Pero hubo una que pasó por desapercibida – un proyecto entre Canadá y Francia que hizo su debut a finales del 2011 pero es ahora que se deja ver en los Estados Unidos. Se trata de Monsieur Lazhar, dirigida por Philippe Falardeau – un filme que no se deben perder.
Cine Streaming: Slaughterhouse-Five
El tale of woe de Kurt Vonnegut está cabrón*. Dan cuenta de ello: un chrono-synclastic infundibulum, el material Ice-9 y religiones como The Church Of God The Utterly Indifferent y el Bokonism. Razones demás hay para leerle; pero confieso que no he leído Slaughterhouse-Five, or The Children’s Crusade: A Duty-Dance with Death (1969). La que leí fue The Sirens of Titan (1959), por tanto, esto es una reseña cinéfila que aspira a ser bibliófila.
Vonnegut fue un hombre de ciencias y estuvo al día con la mecánica cuántica de su época; estudió química en Cornell. Sin embargo, su humanismo mereció premios internacionales. Y es que el autor se atrevió a tratar de contestar las preguntas más importantes, preguntas que también son las menos hechas. Éstas bregan – if I may – con lo sisyphean: “[H]is characters do come up with sentences that explain their purpose in life, sentences which send us, the readers, into chuckles of heart-warmed complacency when we discover them; but Vonnegut’s people never stop hoping for a better explanation of what’s happening” – [John G. Short | The Cuckoo Clock in Kurt Vonnegut’s Hell | The Harvard Crimson, December, 1968].
















































