En el cine: Pagafantas

Lo primero que hice cuando escuché el título de la película – Pagafantas (Borja Cobeaga, 2009) – fue googlearlo. Significa “friend zone”; esa zona abstracta – casi como una singularidad – de la cual, una vez estamos ahí, difícilmente podremos escapar.

La película apela a muchos; ya que – gracias a los príncipes azules de Disney, y a las sedientas contorsionistas del porno – nuestras expectativas reproductivas son casi inalcanzables. Muchas mujeres quieren réplicas del David de Miguel Ángel – con PhD’s, musicales apellidos, entre otros atributos análogos a las plumas de un pavo real. Muchos hombres quieren amazonas mudas – pero expertas felatrices; quieren despertar todas las mañanas al lado de jugadoras brasileñas de volibol playero.  

En el cine: Seeking a Friend for the End of the World

La comedia romántica, como la película de acción, se ha convertido en un género considerado poco serio y desechable, produciendo filmes que se consumen en el momento y luego se olvidan. Se les ve como matatiempos, una cinta para llevar a tu pareja, pasar el rato y continuar con la noche. Se nos olvida que dentro de este genero pueden existir películas de calidad, inteligentes, que valen la pena recordar. Seeking a Friend for the End of the World es una de estas.

Utilizando una premisa mayormente asociada con ciencia ficción o aventura, el filme convierte un suceso trágico (el fin del mundo) en algo absurdo y cómico. Dodger (Steve Carell) es abandonado por su esposa a penas 3 semanas antes de que un asteroide destruya la Tierra, hundiendolo a él en una depresión de la cual no le interesa salir. Pero al conocer a Penny (Keira Knightley) forman un junte para lograr que cada uno llegue a un destino particular antes del Apocalipsis. Es ahí donde la película se convierte en un tipo road movie y la relacion entre ellos se desarrolla.  

En el cine: Footnote

Footnote es la cuarta película del guionista y director israelí Joseph Cedar, y con ésta logró su segunda nominación para el Oscar: Footnote fue nominada como mejor película extranjera en la pasada edición de los premios de la Academia de las Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos.

En Footnote, Cedar se centra en una relación compleja entre dos académicos que estudian el Talmud desde dos perspectivas muy distintas. Estos dos académicos llevan sus vidas dedicados a este texto que recoge las discusiones rabínicas sobre las leyes judías, sus tradiciones, costumbres, leyendas e historias. Resulta que estos dos académicos también son padre e hijo.  

En el cine: Juan de los muertos

¿Qué puede ser refrescante y original sobre los zombis? Con esta pregunta entré a ver Juan de los muertos: Matamos a sus seres queridos (Brugués, 2011). Los zombis salieron de África occidental, llegaron al Caribe, a las mentes de Raimi, Romero, diseñadores de video juegos; en fin, todos los medios han tocado el tema. Sin embargo, salí de Juan de los muertos — título que recuerda mucho al wordplay usado en Shawn Of The Dead —bastante satisfecho. ¿Cuáles eran mis expectativas? Todavía no estoy seguro, pero puedo decir que me reí bastante; también miré la historia reciente de Cuba desde un ángulo diferente.

La Habana actual, la de Juan, se encuentra en una etapa sin precedentes: atraviesa una transición que ha permitido DVD’s, celulares y aumentos en remesas desde Miami; Raúl Castro, hermano de Fidel, es el encargado de velar por la ya anémica revolución; los ojos del mundo están puestos en Chávez y Fidel – ambos, como zombis, parecen estar muertos en vida, o no se acaban de morir, sus cuerpos son metáforas perfectas para sus ideologías; personajes como la bloguera @yoanisanchez han contribuido a crear una nueva forma de disidencia en Cuba, que ha sido reconocida a nivel internacional.  

En el cine: The Dark Knight Rises

Por: José Pesante
Especial para PuertoRicoIndie.com

Con el estreno en cines esta semana de The Dark Knight Rises, culmina la trilogía basada en uno de los superhéroes mas emblemáticos del siglo 20. El director Christopher Nolan comenzó la saga del héroe de DC Comics en el 2005 con Batman Begins. En el 2008 su segunda parte, The Dark Knight, se convirtió en una de las películas mas taquilleras de la década (en parte ayudada por el fallecimiento de Heath Ledger, que interpretara en ella al Joker) y convenció a Hollywood que aun había dinero asegurado en las películas sobre cómics.

La celebrada serie ha tomado proporciones casi míticas entre sus más fervorosos fanáticos, quienes la catalogan como un perfecto encuentro de entretenimiento y arte en el campo cinematográfico, y como una de las mejores adaptaciones de cómics jamás vistas en la pantalla grande. Parte de esta fama se debe a la manera en que Christopher Nolan y su hermano Jonathan, junto al guionista David S. Goyer, tratan la historia como una anclada en realismo, echando a un lado los elementos más fantásticos de los cómics y pasadas adaptaciones del personaje. La Gotham de este Batman estaba sumida en corrupción, como nuestras grandes ciudades, y su héroe es moralmente ambiguo.  

En el cine: To Rome With Love

A veces me pregunto: ¿por qué seguimos reseñando las películas de Woody Allen? La mayoría de sus fanáticos opinan que las más recientes no se comparan con sus clásicos (Annie Hall, Manhattan, entre otros) y que eso…no importa. Si eres unos de los admiradores del Sr. Allen, lo más probable es que lo seguirás admirando, aún cuando sus nuevas películas te parezcan mediocres.

To Rome With Love tiene sus pros y sus contras. Empecemos con las desventajas. La más notable es que la trama en sí son cinco cuentos distintos que Allen trata de entrelazar de alguna forma, pero que al fin y al cabo solamente comparten un mismo escenario, Roma. No es que estoy en contra de la polifonía temática en un guión (Amores Perros fue exitoso justo por eso), pero en To Rome With Love, se siente forzado, dando la impresión de que Allen siguió añadiendo cuentos periféricos por no saber cómo lograr un relato más coherente. El resultado es una película caprichosamente contada, lo cual es un poco frustrante para el espectador.  

Cine Streaming: Slaughterhouse-Five



[Hacer un peregrinaje hasta la más alta montaña;
llegar a Tralfamadore y a las tetas de Montana Wildhack…]

El tale of woe de Kurt Vonnegut está cabrón*. Dan cuenta de ello: un chrono-synclastic infundibulum, el material Ice-9 y religiones como The Church Of God The Utterly Indifferent y el Bokonism. Razones demás hay para leerle; pero confieso que no he leído Slaughterhouse-Five, or The Children’s Crusade: A Duty-Dance with Death (1969). La que leí fue The Sirens of Titan (1959), por tanto, esto es una reseña cinéfila que aspira a ser bibliófila.

Vonnegut fue un hombre de ciencias y estuvo al día con la mecánica cuántica de su época; estudió química en Cornell. Sin embargo, su humanismo mereció premios internacionales. Y es que el autor se atrevió a tratar de contestar las preguntas más importantes, preguntas que también son las menos hechas. Éstas bregan – if I may – con lo sisyphean: “[H]is characters do come up with sentences that explain their purpose in life, sentences which send us, the readers, into chuckles of heart-warmed complacency when we discover them; but Vonnegut’s people never stop hoping for a better explanation of what’s happening” – [John G. Short | The Cuckoo Clock in Kurt Vonnegut’s Hell | The Harvard Crimson, December, 1968].  

En el cine: Prometheus

Crear expectativas altas para algo suele ser mala idea. Prometheus arribó a los cines con la promesa de ser la gran película de ciencia ficción de nuestra generación: Ridley Scott en su retorno al universo de Alien, con un elenco de renombre y una campaña masiva en los medios. Llegar al cine esperando algo trascendental, monumental, épico, no es justo ni para el director ni para uno mismo. Tal vez la culpa recae sobre el espectador por desear algo descabellado, aunque el estudio te la estuviese vendiendo de esa manera (supongo que ese es su trabajo). Pero cuando uno tiene deseos de algo, esperanza de algo, y no lo consigue, el resultado acaba siendo la decepción.

Prometheus es una película que hay que ver, en el cine y en 3D, porque es visualmente impecable. Ahí no puede haber discusión. Donde sí existen puntos de discordia es en la historia que nos presentan Ridley Scott y Damon Lindelof.  

En el cine: Moonrise Kingdom

Como toda obra de Wes Anderson, Moonrise Kingdom está teñida de una nostalgia aguda. No hacia un tiempo en particular si no a un sentimiento. Una añoranza de cuando eramos ingenuos, cuando el amor era sincero e inocente, cuando deseabamos devorar todo el conocimiento del mundo, cuando todo era una aventura.

En este caso la aventura le corresponde a Sam (Jared Gilman) y Suzy (Kara Hayward), dos jovenes precoces que se conocen al azar y que a través de correspondencia planifican escaparse juntos a explorar la isla donde viven. La inevitable búsqueda de los menores recae en manos del alguacil (Bruce Willis), la tropa de ‘Khaki Scouts’ a la cual pertenece Sam (con Edward Norton como scout master) y los padres de Suzy (Bill Murray, Frances McDormand).  

En el cine: Un cuento chino

Ricardo Darín, el niño mimado de Argentina, protagoniza el tercer esfuerzo para la pantalla grande del director Sebastián Borensztein – y ganadora del premio Goya a la mejor película iberoamericana en el 2011 – Un cuento chino. Como Roberto, Darín juega el papel de un dueño de ferretería y veterano de las Malvinas con características muy peculiares. Después de la pérdida de sus padres, Roberto se dedica a coleccionar historias absurdas e insólitas de los diarios del mundo – historias sin explicación como mucho de lo que ocurre a diario en nuestro querido país. Roberto es un genio volátil y las experiencias que la ha dado la vida no lo han ayudado a relacionarse mejor con la gente que lo rodea.  

En el cine: Jeff, Who Lives at Home

Jeff, Who Lives at Home es una película que probablemente hayan visto antes. Es de estas cintas cuasi-existencialistas, de slackers buscando una dirección, un enfoque o un rumbo para sus vidas, y las dificultades que esto conlleva. Por lo general son comedias con personajes excéntricos, asuntos entre familiares, quizás alguna escena de fumar pasto… Exploran la conectividad entre el universo, las personas y sus acciones; indagan sobre el destino y el karma. Este tipo de película suele entrener, o por lo menos logra engranar con la audiencia. Proyectamos nuestras experiencias de vida hacia los personajes y sentimos sus frustraciones. Al fin y al cabo (casi) todos hemos pasado por momentos como esos.

La más reciente cinta de los hermanos Jay y Mark Duplass (Cyrus, The Puffy Chair) ejemplifica todo lo antes mencionado. En esta ocasión el slacker es Jeff (Jason Segel) quien vive en el sótano de la casa de su madre: sin trabajo, sin ambición, con bonga en mano y obsesionado en encontrarle un significado a la vida utilizando la película Signs de M. Night Shyamalan como guía. Al recibir una llamada equivocada (?) de un sujeto preguntando por un tal Kevin, Jeff decide interpretarla como una señal del universo instigándolo a la acción.  

En el cine: We Need To Talk About Kevin

Como toda buena película, We Need To Talk About Kevin se puede interpretar de varias maneras. Podemos verla como una reflexión acerca del argumento de qué define cómo nos comportamos: la genética o el entorno. Pudiéramos verla como un ensayo cinematográfico sobre el sentimiento de culpabilidad que el ser humano carga a diario, por la razón que fuera. O la podemos ver simplemente como una obra intensa, llena de imagenes memorables y con actuaciones extraordinarias. En esencia, sin embargo, es un filme aterrador que, paradójicamente, tiene como tema central el amor incondicional.

La película – dirigida por Lynne Ramsay y basada en la novela de Lionel Shriver – nos demuestra la evolución del personaje titular desde recién nacido hasta la adolescencia, a través de la perspectiva de su madre, Eva Khatchadourian (Tilda Swinton). Eva es una viajera profesional, experimentando plenamente cada ciudad que visita. En uno de sus viajes conoce a Franklin (John C. Reilly) y de esa unión (o desliz) sale Kevin. Ramsay utiliza una estructura narrativa no lineal que, a la vez que nos enseña el crecimiento de Kevin, también nos revela el desenlace de ese desarrollo y las repercusiones para él y su madre.  

En el cine: Shame

Fuera de considerarse un asunto serio, la adicción sexual es por lo general convertida en chiste por quienes no la entienden. Shame – segundo largometraje del director británico Steve McQueen – intenta mostrarnos la otra cara de la burla: la desesperación, la enajenación y, por supuesto, la vergüenza.

Michael Fassbender protagoniza a Brandon Sullivan, un treintón soltero, apuesto y con un trabajo que le permite darse la buena vida en Manhattan. Esa buena vida incluye abandonarse sin restricción en todo tipo de desenfreno sexual que le plazca. La repentina visita de su hermana Sissy (Carey Mulligan) lo trae cambios a su rutina establecida, lo que causa fricción entre ellos. De ahí, vemos como se va deshaciendo ese mundo paralelo en el cual vive Brandon, obligándolo a enfrentar ciertas verdades que había preferido ignorar.  

En el cine: Carnage

Carnage, adaptada a la pantalla grande por el polémico director Roman Polanski de la obra teatral escrita por la artista francesa Yasmina Reza, es un filme sostenido por dos elementos: un guión estructurado y con propósito que retrata bien las idiosincrasias de la clase media/media alta educada (en este caso en NYC), y unas interpretaciones llevadas a su máximo potencial histriónico por cuatro grandes actores.

Todo comienza con una pelea entre dos niños en un parque. Penelope y Michael Longstreet (Jodie Foster y John C. Reilly), los padres de la víctima, reciben la visita de los padres del agresor, Nancy y Alan Cowan (Kate Winslet y Cristoph Waltz) para mediar en el asunto en una manera civilizada, pero su esfuerzo no dura mucho. La amabilidad y cortesía de la reunion va desvaneciendo poco a poco cuando comienzan las llamadas de negocio que recibe Alan. Además de ser un estorbo que continúa sin cesar, éstas ayudan a precipitar desviaciones del asunto principal: resolver la situación entre los hijos de ambas parejas.  

Lo mejor del cine en el 2011

El 2011 fue un año sólido para el cine, suerte para nosotros que comenzamos a reseñar estrenos. Aunque no hubo un acuerdo general entre críticos para nombrar una mejor película del año, esto no se debe a la falta de filmes que así lo ameritaran. Sencillamente la calidad de los estrenos del año imposibilitó un consenso, viéndose listas de “fin de año” muy variadas e inclusivas de una generosa selección de películas arriesgadas y novedosas.

El listado principal no contiene documentales (por considerarlos una categoría aparte, merecedores de su propia lista) y consiste de largometrajes de ficción que estrenaron durante el 2011. Les advierto: me faltaron MUCHÍSIMAS cintas que tenían la posibilidad de entrar a la lista, así que no se ofendan si no encuentran su favorita entre mis escogidas. Todo fanático del séptimo arte sabrá reconocer que en este ejercicio de opinión, mientras más debate mejor. Es por eso que además hemos incluido los listados de otros de nuestros escritores – más evidencia aún de la falta de consenso que terminó caracterizando al 2011.

A continuación nuestra aportación a los listados de las 10 mejores películas del año.