En el cine: I Am A Director

Los estrenos de películas puertorriqueñas en pantalla grande siempre traen consigo un delicado ejercicio: balancear los deseos de que el mismo sea un éxito contra la (usualmente) inevitable realidad de que no va a ser muy buena la película… Son pocas las veces que he salido de la sala del cine realmente satisfecho con un trabajo cinematográfico hecho aquí – y no seré el único. Claro que hay cortos, videos musicales, documentales y otros proyectos audiovisuales que son espectaculares; una muestra auténtica del talento que existe en la isla. Pero en cuanto a largometrajes se refiere, pocas veces se ha traducido ese talento en un producto de calidad, por diversas razones.

La mayoría de las veces es debido a guiones mediocres que se tratan de arreglar mediante inyecciones de dinero. Es una mentalidad que razona que si la gente paga por ver películas malas de horror y acción de afuera harán lo mismo si están hechas aquí. Un pensamiento fallido que únicamente logra el despilfarro de fondos a beneficio de unos pocos y le quita oportunidades a otros proyectos. Además crea un malestar en la audiencia que espera algo de calidad (o por lo menos entretenido) por el dinero que van a gastar. Las cintas más populares de los últimos años (Talento de barrio, Que joyitas, Broche de oro) no serán ejemplos de cine perfecto, pero conocen a su audiencia, conocen sus expectativas, y brindan lo esperado. Una manera aburrida de hacer cine, quizás, pero tampoco intentan ser lo que no son. Hay algo admirable en eso.  

En el cine: 42

Durante las últimas décadas, la imagen de Jackie Robinson se ha convertido en una de héroe mitológico, no sólo dentro del béisbol, sino en todo aspecto de la cultura estadounidense. Major League Baseball (MLB) se ha dado a la tarea de enaltecer los logros de quién fue un excelente pelotero y un valiente pionero; un tipo de semi-dios que logró adentrarse a un mundo exclusivamente blanco y sobresalir en él. La figura de Robinson es digna de admirarse y su historia, esperanzadora e interesante por demás, debe contarse para que todos las conozcan.

Lamentablemente 42 no le hace justicia a tan importante suceso. En su enfoque por resaltar los momentos más memorables dentro de la misión de Robinson, la cinta no le pone el ojo a la figura de él, con sus fallas y sus particularidades. Lo que 42 nos brinda es una mirada superficial a los acontecimientos más importantes de sus primeros años en el béisbol profesional. Una biografía del montón que no sobresale en ningún aspecto particular, ni siquiera en darnos a conocer al propio Jackie.  

En el cine: The Impossible

Imaginen estar de vacaciones con la familia en un lugar exótico, rodeado de lujos y comodidades, pasando un tiempo de relajación y tranquilidad. Ahora imaginen que todo se derrumba en un instante cuando la imparable fuerza de un tsunami arrastra todo lo que está en su paso, incluyendo a tus seres queridos. Esta pesadilla fue realidad para muchos en la mañana del 26 de diciembre del 2004, cuando un terremoto en el Océano Índico creó las olas devastadoras que arremetieron contra todas las costas cercanas. The Impossible es la historia verídica de una de las familias afectadas, de su travesía de supervivencia y eventual reencuentro.

El director Juan Antonio Bayona (El orfanato) vuelve a colaborar con el guionista Sergio Sánchez para contar las experiencias de María Belón y su familia durante esos funestos días en Tailandia. Bayona logró crear una cinta cargada de tensión cónsona con cualquier película de terror. Con todo y los momentos mansos y trillados de lo que a fin de cuentas es una película que celebra el espíritu humano, Bayona por lo general hace una labor magistral en mantener ambos polos separados, ahogándonos en momentos de desesperación y dándonos respiros de esperanza.  

En el cine: Gangster Squad

Gangster Squad nos transporta a Hollywood en la década de los 40s, donde el crimen organizado ya ha hecho su nido en la ciudad de Los Angeles. Mickey Cohen (Sean Penn) busca consolidar su poder y construir un imperio en el oeste, tarea fácil en una metrópolis llena de vicios y policías corruptos. El superintendente de la policía (Nick Nolte) decide tomar acción inmediata y da riendas sueltas a un grupo de detectives y agentes para que le declaren la guerra a Cohen.

Lo que a primera escena aparenta ser un film noir con toques de realismo – piensen algo como L.A. Confidential pero más sangriento – rápidamente se convierte en una caricatura del género, con los estereotipos esperados y una fórmula conocida. No deja de entretener su poco, pero igual carece de peso alguno. Claro, trascender no es algo necesario para un ejercicio de escapismo; lo que uno busca en la película es diversión. Vista de esa manera, Gangster Squad funciona como una cinta entretenida y, en su mayoría, desechable.  

Lo mejor del cine en el 2012

El 2012 comenzó con altas expectativas por la cantidad de proyectos que proyectaban estrenar. The Avengers, Prometheus, The Dark Knight Rises, The Hobbit y Django Unchained eran sólo algunas de las más esperadas películas del año. Como siempre, no todas resultaron valer la anticipación, pero a pesar de esto hubo mucha calidad cinematográfica, no sólo en los grandes lanzamientos de Hollywood sino en producciones independientes y extranjeras.

Con las usuales sorpresas y decepciones corrió el 2012 y quedó claro que nunca ha habido mejor momento de ser fanático del cine. Las opciones de Netflix, Video On Demand y Redbox, entre otras, nos dan la oportunidad de disfrutar de filmes que normalmente no hubiéramos encontrado (a menos que vayas a Video Place en Levittown, un verdadero paraíso para cinéfilos). Además, aquí en Puerto Rico vimos el regreso y renovación del cine Fine Arts de Miramar y el Cine Hollywood administrado por el municipio de Coamo. Esperemos que este tipo de iniciativa continúe alrededor de la isla para brindarnos a los amantes del séptimo arte más opciones.

A continuación las 10 películas de ficción que más nos impactaron durante el 2012, seguido por unas ñapitas (y acá nuestro listado de documentales por separado). No sean tímidos y comenten sobre cuáles han visto, si están de acuerdo o en desacuerdo, o sencillamente para dejarnos saber cuáles fueron sus favoritas del año.  

En el cine: Life of Pi

En tiempos donde el cinismo y el humor negro son la regla, es necesario, de vez en cuando, encontrar una película que rechaze ese pesimismo agobiante y que apueste a la esperanza como tema principal. Lo cierto es que muchas cintas intentan darnos mensajes esperanzadores pero muy pocas evitan caer en territorio de pregonería o peor, cursilería. Life of Pi amenaza con ser una de estas películas presuntuosas, pero mantiene el control y logra contar una historia cautivante con la ayuda de unos visuales fuera de este mundo.

Basada en la fabulosa novela de Yann Martel, Life of Pi es sumamente fiel a su fuente. Narra la historia de Pi Patel, un joven indio que resulta ser el único sobreviviente del naufragio de un carguero que se dirigía hacia Canada. Pi permanece largos meses en altamar con varios animales en su bote salvavidas. El libro en algún punto fue considerado casi imposible de convertir en filme; incluso pasó por las manos de muchos directores de renombre. Fue Ang Lee quien por fin tomó riendas del proyecto y su direccion y manejo del 3D son los elementos más efectivos de la cinta.  

En el cine: Cloud Atlas

La ambición es lo más evidente en Cloud Atlas, el nuevo filme de los hermanos Wachowski (The Matrix Trilogy) y Tom Tykwer (Run Lola Run). Entre sus múltiples partes existen miles de fallas, y a la vez podemos ver visiones magníficas de lo que pudo ser, o lo que los directores querían que fuese. Esas visiones, aunque escazas y repentinas dentro de una obra de casi 3 horas, son impresionantes. Delatan no sólo el gran esfuerzo requerido para montar este espectáculo gigante, sino la pasión de los involucrados en querer realizarla.

Desafortunadamente esa pasión no es suficiente para mantener la nave aflote. Cloud Atlas se queda corta en muchas situaciones mientras que en otras nos da más de lo que necesitamos. La cinta es masiva, 6 historias estrechamente relacionadas en temática, más vinculadas por motifs y la recurrencia de actores entre cada una. Es el pobre manejo de esa masa de historias la que ocasiona que sea un filme deficiente.  

En el cine: Taken 2

Que bueno es cuando una película aparece de la nada y resulta ser una agradable sorpresa. Eso fue lo que le sucedió a muchos en el 2008 cuando salió Taken, un filme super sencillo que apeló a las masas, dio lo que prometió, y dejó a todos satisfechos. La historia debió haber terminado ahí. Pero recaudó $200 millones más de lo que costó, así que una secuela era inevitable.

En cambio Taken 2 no es agradable. Taken 2 es el resultado de saciar una necesidad en la audiencia sin preocuparse por la calidad; un esfuerzo sumamente vago de parte de los involucrados. Esta indiferencia es evidente durante toda la cinta que termina siendo aburrida, tediosa y monótona.  

En el Cine: Beasts of the Southern Wild

Hay veces que uno ve una pieza de arte y a primera instancia parece incomprensible, un reguero de colores y técnicas, un caos de temas e ideas. Pero viéndola de cerca se le encuentra un sentido, una coherencia y un propósito. Me sospecho que hay que observar Beasts of the Southern Wild con esa vista más detenida para poder apreciar todo lo que quiere transmitir. No significa que no haya suficiente para hallar de una sentada, pero sí está cargada de algo difícil de definir, un desenfoque en la narrativa que en ocasiones resulta ser el fallo más notable del filme.

La película lleva dando de qué hablar desde su premiere en el festival de cine Sundance, donde ganó el premio del jurado para mejor película, y luego en Cannes, donde ganó la Cámara de Oro por mejor largometraje debut. Y es que Beasts es una cinta visualmente impactante que demuestra el talento y bravura del director primerizo Benh Zeitlin, con todo y los problemas que le pueda encontrar.  

En el cine: Seeking a Friend for the End of the World

La comedia romántica, como la película de acción, se ha convertido en un género considerado poco serio y desechable, produciendo filmes que se consumen en el momento y luego se olvidan. Se les ve como matatiempos, una cinta para llevar a tu pareja, pasar el rato y continuar con la noche. Se nos olvida que dentro de este genero pueden existir películas de calidad, inteligentes, que valen la pena recordar. Seeking a Friend for the End of the World es una de estas.

Utilizando una premisa mayormente asociada con ciencia ficción o aventura, el filme convierte un suceso trágico (el fin del mundo) en algo absurdo y cómico. Dodger (Steve Carell) es abandonado por su esposa a penas 3 semanas antes de que un asteroide destruya la Tierra, hundiendolo a él en una depresión de la cual no le interesa salir. Pero al conocer a Penny (Keira Knightley) forman un junte para lograr que cada uno llegue a un destino particular antes del Apocalipsis. Es ahí donde la película se convierte en un tipo road movie y la relacion entre ellos se desarrolla.  

En el cine: Prometheus

Crear expectativas altas para algo suele ser mala idea. Prometheus arribó a los cines con la promesa de ser la gran película de ciencia ficción de nuestra generación: Ridley Scott en su retorno al universo de Alien, con un elenco de renombre y una campaña masiva en los medios. Llegar al cine esperando algo trascendental, monumental, épico, no es justo ni para el director ni para uno mismo. Tal vez la culpa recae sobre el espectador por desear algo descabellado, aunque el estudio te la estuviese vendiendo de esa manera (supongo que ese es su trabajo). Pero cuando uno tiene deseos de algo, esperanza de algo, y no lo consigue, el resultado acaba siendo la decepción.

Prometheus es una película que hay que ver, en el cine y en 3D, porque es visualmente impecable. Ahí no puede haber discusión. Donde sí existen puntos de discordia es en la historia que nos presentan Ridley Scott y Damon Lindelof.  

En el cine: Moonrise Kingdom

Como toda obra de Wes Anderson, Moonrise Kingdom está teñida de una nostalgia aguda. No hacia un tiempo en particular si no a un sentimiento. Una añoranza de cuando eramos ingenuos, cuando el amor era sincero e inocente, cuando deseabamos devorar todo el conocimiento del mundo, cuando todo era una aventura.

En este caso la aventura le corresponde a Sam (Jared Gilman) y Suzy (Kara Hayward), dos jovenes precoces que se conocen al azar y que a través de correspondencia planifican escaparse juntos a explorar la isla donde viven. La inevitable búsqueda de los menores recae en manos del alguacil (Bruce Willis), la tropa de ‘Khaki Scouts’ a la cual pertenece Sam (con Edward Norton como scout master) y los padres de Suzy (Bill Murray, Frances McDormand).  

El cine en Puerto Rico: ¿Condenados a repetir?

Los condenados, el más reciente largometraje puertorriqueño, estrenó hace unas semanas en las salas de cine del país, cargada por el ya reconocido llamado a la acción de “Apoya lo de aquí”. El mismo se utiliza siempre que estrena una película local para apelar a ese hilo común que nos une: la puertoriqueñidad. Se utiliza porque es fácil y barato y, por lo general, porque los filmes boricuas no tienen presupuestos para competir con la publicidad que reciben las cintas norteamericanas.

“Apoya lo de aquí” ya es el eslogan de facto de cualquier proyecto artístico o negocio en esta isla. Apoyar significa pagar dinero por el producto, en este caso cinematográfico, para que se recuperen los gastos de producción o, a son de milagro, lograr ganancias. Al recuperar o ganar dinero se legitima – en los ojos del financiero – el arduo trabajo y se abre paso para hacer otra cinta y luego otra y luego otra. Esto, sin duda, es importante. Una vibrante industria de cine local significa trabajo para cineastas, actores y técnicos, significa un taller de creación artística con repercusiones positivas en lo económico y lo social. Así que el lema de “Apoya lo de aquí”, por más trillado y bajo que aparente a los seguidores del cine, no tiene que serlo. Podría significar algo real y valioso, una unión de fuerzas hacia un bien común; algo completamente comendable.  

En el cine: Jeff, Who Lives at Home

Jeff, Who Lives at Home es una película que probablemente hayan visto antes. Es de estas cintas cuasi-existencialistas, de slackers buscando una dirección, un enfoque o un rumbo para sus vidas, y las dificultades que esto conlleva. Por lo general son comedias con personajes excéntricos, asuntos entre familiares, quizás alguna escena de fumar pasto… Exploran la conectividad entre el universo, las personas y sus acciones; indagan sobre el destino y el karma. Este tipo de película suele entrener, o por lo menos logra engranar con la audiencia. Proyectamos nuestras experiencias de vida hacia los personajes y sentimos sus frustraciones. Al fin y al cabo (casi) todos hemos pasado por momentos como esos.

La más reciente cinta de los hermanos Jay y Mark Duplass (Cyrus, The Puffy Chair) ejemplifica todo lo antes mencionado. En esta ocasión el slacker es Jeff (Jason Segel) quien vive en el sótano de la casa de su madre: sin trabajo, sin ambición, con bonga en mano y obsesionado en encontrarle un significado a la vida utilizando la película Signs de M. Night Shyamalan como guía. Al recibir una llamada equivocada (?) de un sujeto preguntando por un tal Kevin, Jeff decide interpretarla como una señal del universo instigándolo a la acción.  

En el cine: We Need To Talk About Kevin

Como toda buena película, We Need To Talk About Kevin se puede interpretar de varias maneras. Podemos verla como una reflexión acerca del argumento de qué define cómo nos comportamos: la genética o el entorno. Pudiéramos verla como un ensayo cinematográfico sobre el sentimiento de culpabilidad que el ser humano carga a diario, por la razón que fuera. O la podemos ver simplemente como una obra intensa, llena de imagenes memorables y con actuaciones extraordinarias. En esencia, sin embargo, es un filme aterrador que, paradójicamente, tiene como tema central el amor incondicional.

La película – dirigida por Lynne Ramsay y basada en la novela de Lionel Shriver – nos demuestra la evolución del personaje titular desde recién nacido hasta la adolescencia, a través de la perspectiva de su madre, Eva Khatchadourian (Tilda Swinton). Eva es una viajera profesional, experimentando plenamente cada ciudad que visita. En uno de sus viajes conoce a Franklin (John C. Reilly) y de esa unión (o desliz) sale Kevin. Ramsay utiliza una estructura narrativa no lineal que, a la vez que nos enseña el crecimiento de Kevin, también nos revela el desenlace de ese desarrollo y las repercusiones para él y su madre.