“El Futuro” de AJ Dávila: Buscando redención en la oscuridad y el Pop

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Puerto Rico nunca estuvo listo para Dávila 666. Años luego de su disolución, el andamiaje requerido para lanzar a una banda del underground como lo fue aquella –sucia y pegajosa, ruidosa pero sentida, clásica y desinhibida– permanece en construcción. Desde entonces, nuestra escena independiente continúa generando música de clase mundial que no tiene casi dónde sonar en su propia casa, cuando muy bien podría convertirse en un punto de orgullo para el país, a la “Despacito”.

Tras dos álbumes de larga duración, múltiples sencillos y un disco en vivo para el sello del venerable Jack White con aquel grupo, Arnaldo Lozada –aka AJ Dávila– vio el futuro de su música fuera de la Isla. Desde su habitación en el apartamento que compartía junto a su madre y abuelo en el distrito sanjuanero de Río Piedras, “El Babysito” (como lo apodan sus seguidores y seres queridos) planificó el próximo capítulo de su carrera: un par de discos solistas, Terror Amor (Nacional Records, 2014) y Beibi (Burger Records, 2014), que daban continuidad a su obra como una de las únicas voces en español dentro del circuito del garage rock gringo, y que a su vez estrechaban los lazos del artista con la nueva ola del pop latinoamericano.

La jugada resultó. Al año siguiente, el Babysito se mudaba a México para trabajar en su tercera producción solista bajo la tutela de Sergio Acosta, guitarrista de la astronómicamente popular banda mexicana, Zoé. Y ya hoy podemos escuchar el resultado de esta sorprendente alianza en El Futuro, publicado el pasado mayo bajo el sello disquero del propio Acosta, Discos Panoram.

Buenas noticias: De la mano de Acosta, AJ ha logrado una versión más pulida de Terror Amor con todo y el roster extendido de artistas invitados –en este caso el duo chileno de Dënver, el rapero tejano Fat Tony, Marcela Viejo del Quiero Club, el duo californiano Crocodiles y en el saxo Sergio Rotman de Los Fabulosos Cadillacs. Junto a una mejor producción se mantienen los elementos que han caracterizado el trabajo de Dávila hasta la fecha, como su facilidad por los ganchos melódicos y predilección por explorar el lado oscuro del corazón en sus letras.

El álbum abre con “Beautiful”, segundo sencillo promocional y barómetro para la ambición detrás de El Futuro. Como “Animal” al principio de Terror Amor, el tema es una especie de himno de superación para el propio AJ, en el que reafirma su amor por sí mismo –con todo y fallas– con desgarradora honestidad (“tomar de más me ayuda, a la verga, nos vamos a matar”). El sentimiento sacarino del coro podría representar un reto para los escuchas más rockerazos al igual que la graduación a un sonido Hi-Fi, pero no todo es celebración en “Beautiful” –mucho menos en el resto de El Futuro. Si bien las guitarras suelen apuntar al triunfo en grandes estadios y los coros son dignos de anuncios de Coca-Cola, vale la pena prestarle atención a las letras para entender mejor la intención de AJ. En el caso de “Beautiful”, el tema cierra con la repetición de la frase “we are lied to” como un perverso mantra –y cabe preguntarse a lo largo de El Futuro quién le miente a quién.

Es la música que engaña a quienes no hagan el esfuerzo de escuchar más de cerca. Por ejemplo, “Beautiful” es seguida por “17”, una oda a la juventud, al enchule y a las drogas, libre de responsabilidad (“me pregunta que si hay amor, le contesto ‘si no hay policía’”); mientras que “Mi vida” y “Hoes Seeking The Ghost” relatan distintas etapas dentro de una relación contenciosa y hasta violenta. Si nos dejáramos llevar por las melodías solamente –ligeras e inmediatas– y el ritmo upbeat, pensaríamos que se trata de una colección de canciones de amor sencillas. Sin embargo, están repletas de referencias al abuso de sustancias, de relaciones tóxicas y desamor, dándole un giro siniestro al pop de AJ. Esta dualidad representa el cuadrilátero sobre el cual el artista ha por años celebrado sus más grandes batallas, pero en El Futuro, el estadio es más grande y sienta a más personas; los puños vienen con mayor fuerza, sacan más sangre y se vale morder orejas.

En “Hienas”, la pelea se desvía a los haters ya de vidas pasadas, pero lejos de mostrar algún indicio de rabia o malestar, por ínfimo que fuese, la canción es una de las más relajadas en toda la discografía de Dávila. AJ se escucha cómodo en el estudio, en completo manejo de su talento musical y con ganas de compartir su diversión con el escucha. Se hace difícil pensar en otro artista que pueda vendernos de manera tan desprendida una rima como: “tú, huele-bicho, vas peor; tú ya sin mí no eres mejor”. Apúntense otro round para el Babysito.

Es esta segunda mitad del álbum la que introduce una versión totalmente renovada y mejorada de AJ Dávila. Una paleta expandida de referencias musicales (con varios guiños al new wave de los ochentas) y mayor dinamismo en las composiciones, hacen de temas como “Dolores” y “Post Tenebras Lux” de los más reveladores en cuanto a su futuro musical. Este segundo se nutre de uno de los coros más explosivos y directos del álbum (“yo no sé si quiera amor, no, yo no sé si quiero horror”) y un solo de saxo satánico por el Fabuloso Cadillac Sergio Rotman que le sirve de outro extendido al tema. Le toca a “SS Youth” entonces establecer su predilección por el horror con líneas como “va a gritar aterradora, va a soñar sin dios también” y “si no duele no es mejor, a mí me gusta más tu dolor”.

Si bien El Futuro (el álbum) representa un salto sustancial en la carrera de AJ Dávila, es “El Futuro” (la canción) el tema que alcanza mayor altura. Es una confesión abierta de la debilidad que siente Dávila por lo sucio y obscuro. De manera grandiosa y espectacular, “El Futuro” agarra su base rítmica y melodía principal de lo mejor de The Cure y corre con ellas directamente a la raíz de la obra –y la vida– de AJ. Nos muestra su conflicto interno como guerra existencial:

Es como un juego
Líneas grandes en espejos
Sangre, garras y deseos
Padre, dame inmunidad
Amo la obscuridad

Fuego
No confundas que no es ciego
Mueven cartas desde el cielo
Padre, dame inmunidad
Trago suciedad

A estas alturas del juego, ya habrás decidido si estás del lado de AJ o no. Quizás sigues soñando con una reunión de Dávila 666, sin importar cuáles miembros se paren en la tarima. Quizás extrañas la calidad de sus grabaciones caseras anteriores que sirvió de marcador para su sonido por gran tiempo. Quizás no te haya perdido aún. O quizás es que estés llegando justo ahora a la fiesta. Sea cual sea el caso, El Futuro representa un nuevo punto de partida para AJ Dávila en donde hace meridianamente clara su intención para ir por más aún. Padre, danos inmunidad a todos.


Foto: Kristina Bakrevski, suministrada

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Empresario, escritor, productor y diseñador radicado en San Juan, Puerto Rico. Fundador y Editor-en-jefe de Puerto Rico Indie. Si tuviese que vivir por el resto de su vida escuchando solamente cinco discos, en estos momentos seleccionaría: “Fabulosos Calavera” de Los Fabulosos Cadillacs, “Girlfriend” de Matthew Sweet, “Marquee Moon” de Television, “Lateralus” de Tool y “Staring At The Sea” de The Cure.