Entre alucinaciones e historias de amor: Pinc Louds presenta su primer EP

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Por: Coral Murphy y Alfredo Richner

Una y otra vez, Claudi Ausbury ha mostrado su alejamiento de lo convencional. Hace unos años atrás sobresalía en la escena local como parte del duo performero A Flying Dodo Society, quienes con su énfasis en melodías vocales y la participación de la audiencia en sus presentaciones, lograron un puñado de fanáticos fieles.

Ahora, como cantante y guitarrista del trio de “doo-wop acústico” Pinc Louds ha logrado hilvanar diferentes géneros y estilos musicales –partiendo de las tradiciones del folk, el teatro y mucha energía punk– para darse a conocer desde las estaciones del subway en la ciudad de Nueva York.

Según Claudi, el grupo empezó originalmente cuando conoció al músico puertorriqueño Sebastián Castrodad en una estación de tren en Nueva York. Luego de compartir y realizar varios “jameos”, de donde salieron las primeras canciones de Pinc Louds, Castrodad tuvo que volver a Puerto Rico, lo que afectó emocionalmente a Ausbury. La soledad fue tanta que creó los personajes “Ofer Bear” y “Rai Mundo” para que le acompañaran en su viaje musical. “Te juro que por varios meses yo pensaba que nadie más los podía ver, o sea, que eran una alucinación, pero un día vi que Rai se estaba bregando con una de las fans y luego que a Ofer lo arrestaron por robar un pote de miel y en ese momento me di cuenta de que no estoy tan loca y que tengo una banda muy linda”, expresó a este medio.

Junto a estas nuevas amistades, también apareció Claudia Montoya, quien le regaló a Ausbury el traje rosado que utiliza en todos sus shows. De ahí en parte el nombre de los Pinc Louds. En adición, los personajes “Mr. Garbage” y “F the F Train”, que también ayudan a darle vida al proyecto, pueden ser disfrutados por el público a través de máscaras y títeres, gracias a la colaboración de los artistas Jamie McGann y el puertorriqueño Kevin Pérez.

Las tendencias lo-fi de las primeras grabaciones compartidas por los Pinc Louds quedan atrás en su primera producción discográfica formal, un EP homónimo compuesto por cinco temas originales que fue lanzado el pasado febrero. La ambición palpable en estas grabaciones va más allá de las composiciones, buscando capturar el poder de Claudi Ausbury como intérprete –es su presencia la que comanda el EP, igual que es el eje focal de sus presentaciones en vivo.

Por un lado, las canciones dentro del EP son fáciles de imaginar dentro del contexto de la cargada ciudad de Nueva York, tienen un aire familiar a la espera del tren dentro de una estación de metro a las 2 de la mañana y en una ciudad extraña. Por el otro, son composiciones acogedoras –que invitan al disfrute de nuestros oídos. Así mismo quiso plasmarlo Claudi Ausbury en su nuevo álbum, con la intención de proyectarle a la audiencia una nueva manera de mirar las cosas. “A mucha gente en Nueva York no le gusta las estaciones de subway. Pasan cientos de horas de su vida en ellas y, sin embargo, las encuentran sucias, feas, apestosas…”, comentó el artista. Como en el caso de otros músicos, es casi obligatorio tener un espacio como venue y que de igual manera te sirva como una especie de segundo hogar –el home base; para Claudi, ese lugar es la estación de tren. El EP es una manera de compartir con el resto del mundo su hogar adoptado.

La colección cuenta una historia trágica de amor en technicolor musical que incorpora altibajos emocionales en cada vuelta. “Shaking” comienza la trayectoria desde el despojo –Shaking / My body’s breaking like I lost my soul– con nuestro protagonista esperando solo en su apartamento por el posible regreso de a quien perdió. Le sigue “Haunted” con una melodía inicial más sutil dedicada a ese recuerdo de una relación terminada, que luego da paso –como si se tratara de dos canciones dentro de una– a una revelación que permite progresar más allá de la nostalgia. La traviesa “Dream Catcher” es el resultado de esa revelación –la posibilidad de un nuevo romance; el sueño de lo que fue el pasado y espera el futuro (“And when I watch you on the field / Everybody knows / I just want to take you wake you / I just want to rip your clothes off”). La fantasmagórica y desesperada “Speak To Me Dead”, suena a una recaída, a un intento fatídico por revivir lo ya muerto. Y por último, “Last Chance At Love”, termina el EP con un sentimiento agridulce, pero proveyendo una conclusión satisfactoria a esta historia de amor. La música es esperanzadora y nuestra esperanza es que el tiempo nos premie con más música de esta calidad de parte de los Pinc Louds.

Con el poco tiempo que lleva la banda activa, ya Pinc Louds se ha movido de estaciones de tren a locales en Nueva York, París, Berlín y Lisboa, pero, con mucho orgullo, Claudi confesó: “Te digo que de los mejores shows que la he pasado fue uno en la panadería Baker’s Bakery en Río Piedras. Todo el mundo estaba bailando y cantando sin saberse la letra. Había una doña que se puso a bailar conmigo y terminó llevándose el show. Me encantaría volver a tocar en Puerto Rico con la banda entera, pero necesitamos un lugar que nos ayude con el costo de los pasajes. Hint hint. ¡Ayúuuudennnooosss!”. Pueden empezar escuchando, comprando y compartiendo su nuevo EP.

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Estudiante de periodismo en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. No, no “escucho de todo”. Entre mis bandas favoritas se encuentran: Arcade Fire, The Strokes, Daniel Johnston, Radiohead (canciones además de Creep), Papá Bowie, Neutral Milk Hotel, The Antlers, Sufjan Stevens y MGMT, en ningún orden en particular.