“Puerto Rico está más unido que separado”: una conversación con Residente

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“Estoy emocionado con la banda nueva –a ver cómo funciona eso”. A través del teléfono se le escucha la sonrisa.

Va a ser “otra cosa”, me asegura René Pérez Joglar, con una mezcla de anticipo, cansancio y seguridad zen en su voz. El artista recién lanzó su primer tema solista, “Somos Anormales”, como anticipo a un ambicioso proyecto multimedios que comprenderá un disco, documental, libro, gira y página interactiva –todo bajo el nombre de Residente. El sencillo vino acompañado de un impactante video musical que empieza con varios humanos asomándose de una vagina gigante y deslizándose uno a uno hacia la tierra –los comienzos de la humanidad; su versión de los hechos.

Desde el frío de la ciudad de Nueva York me dice que “como artista, yo no subestimo a nadie a la hora de hacer el trabajo que hago –a veces pienso que todo el mundo iba a entender algo de una manera y la mayoría lo entendió de otra”. Esa frustración la conquistó a lo largo de su exitosa década como parte del polémico grupo —llamémosle fenómeno internacional— conocido como Calle 13. “Mejor uno hace su arte y que lo interpreten como les de la gana”, concluye, antes de movernos a temas políticos.

Es el último día de Barack Obama en la Casa Blanca y la inevitable inauguración de Donald J. Trump como el presidente número cuarenta y cinco de los Estados Unidos pesa sobre todo. Para un artista como Residente, no me podría imaginar a un mejor adversario –pero hoy, al menos durante la hora que charlamos, dejamos a un lado el tema del hombre anaranjado. Hay planes que compartir, victorias a celebrar y un futuro que coger por las riendas.

Puerto Rico Indie (PRI): ¿Cómo se siente lanzar tu primer trabajo como solista?

René Pérez (RP): Me siento bien. Lo más raro va a ser en la tarima, creo, porque estoy tan acostumbrado a estar con mi hermana –con Ileanita yo tengo una química brutal en la tarima. Y Eduardo también. Con ellos estando ahí siempre hay una química y una conexión que ya no van a estar.

Voy a tener a otra gente en la banda con la que tengo química, como Omar Rodríguez (The Mars Volta, At The Drive-In), que va a estar en la guitarra. Él va a agarrar la dirección musical de la banda. Está Tony Royster en la batería. Quiero hacer algo más pequeño, pero también he sido bastante selectivo a la hora de armar lo nuevo.

PRI: ¡Estás en buenas manos! Y vi el otro día por Facebook que todavía andas trabajando el disco como tal.

RP: El disco yo lo terminé. Lo que pasa es que siempre le hago algún cambiecito y de momento digo “déjame añadirle algo más aquí”… A veces sale un temita más. De momento me sale un tema adicional y quizás lo añado. Pero ya en realidad está terminado y tengo todo listo.

PRI: Entonces estás trabajando ya más en cómo llevarlo al escenario.

RP: Sí, esa parte de llevarlo al escenario. La parte visual, que toma mucho tiempo también. Estoy en el proceso de la banda, de ensayar —estoy buscándole cuál es la onda. Es difícil porque el proyecto nuevo se puede tocar de una manera, pero si quiero tocar los temas anteriores hay que trabajarlos porque están hechos de otra manera, como para una banda tipo los ‘Cadillacs. Pero yo estoy buscando hacer otra cosa mucho más minimalista.

Lo mismo pasa con el disco. Busco ser más selectivo con lo que uso, con lo que pongo, en vez de ser súper barroco, con el stage lleno. Y con la música ha sido igual aunque hay veces que se va llenando en la instrumentación. En algunas canciones me pasó que yo quería que fuese súper minimalista y de momento me hacían falta las cuerdas o me hacían falta los vientos. Pero lo mantuve todo bastante así [minimalista], tratando de diseñarlo, como la página misma también —que tiene un buen diseño, selectivo a la hora de poner la tipografía, el color y todo eso. Pues así mismo con el disco y lo mismo en la tarima.

PRI: En las muestras que escuché del álbum se aprecia cuán rico puede ser en cuanto a instrumentación, pero aún así mantiene una línea más moderna, como basada en loops y samples.

RP: Sí sí, tiene una mezcla electrónica. Lo bueno es que los samples no son samples —es real. Todo el sonido es de verdad y todas las grabaciones son reales, pero se utilizaron en algunos momentos como samples.

De hecho hay una canción de tres que hice en África, que se escucha en la página, que todos los soniditos del beat son tambores de allá o son como unas castañuelas que tienen allá. Todo es real, pero entonces quizás un poco distorsionado. Pude tripear un poco con eso que es la influencia en mí del hip-hop y toda esa onda.

Pero también tengo la parte musical y hay otros temas que son mucho más musicales pero súper minimalistas a nivel de armonía. El concepto es lo más importante para mí en cualquier trabajo artístico. Y esa era la propuesta para mí de este disco: que con un concepto sólido y bien pensado, así usara sólo una armonía dentro de un tema, pudiese hacer una pieza gigantesca. Jugué con eso. Armonías simples, pero haciendo algo conceptual rico que te llegue fuerte.

PRI: Este trabajo me acuerda en alcance y ambición a Biophilia, el proyecto musical multimedios de Björk. Mientras que ese tenía un propósito didáctico y científico, Residente parte de la ciencia por un camino más personal.

RP: Es personal porque es sobre mi ADN, pero también es bien personal porque –primero que siempre estuve colga’o en ciencias, y yo no me quería poner tampoco a dar datos que estuvieran abiertos a debate. Y eso pasa en el documental, que yo me voy personal y es todo basado en criterio mío y lo que me cuenta la gente y lo que se va viendo, pero nada es un dato exacto. Por eso es que este proyecto es personal también.

PRI: ¿Y el documental llega junto al disco ahora en marzo?

RP: Vamos a hacer el World Premiere en South By Southwest (SXSW). Somos “Official Selection”, así que fue como un buen comienzo para el documental. Allí voy a estar tocando en el SXSW, voy a presentar el documental y vamos a hacer un Q&A. Van a haber un montón de cosas ahí pasando porque el disco debe salir como en marzo –ese es mi plan– y este festival es en marzo también.

Estoy tratando de ver si lo puedo presentar antes de que salga el disco en Puerto Rico, si el festival me lo permite. Pero luego de ese festival lo presentaré en algunos festivales más y luego espero que lo pueda presentar en Puerto Rico y en Netflix, o donde sea que lo van a mercadear.

PRI: ¿Lo dirigiste tú?

RP: El documental, sí. La idea no era yo dirigirlo, de hecho, tenía a otra persona y al final, pues, por diferentes razones me dejaron todo ahí a mitad. Tuve que coger yo y terminar todo el documental, trabajar con lo que tenía y volver a filmar en algunos lugares. Entonces, pues terminé yo dirigiéndolo. El concepto es compartido, no es único mío, es de Marc [de Beaufort] y mío. A pesar de que casi todo se basa en las letras de mis canciones, es una idea mezclada que luego se convirtió en algo más grande.

Lo editó una boricua que se llama Rebecca Adorno [quien formó parte del dúo Suturee. -Ed]. Ella es súper cool. Trabaja en VICE, editó el video también y hemos estado trabajando juntos ya un tiempo y ha sido súper chévere. Y entonces todo el trabajo de colorización y demás lo estoy haciendo entre LA y acá.

En esta etapa como que tuve que aprender a hacer un montón de cosas. Ya sabía hacer cosas visuales y siempre estaba metido en mis videos editando o creando conceptos, pero en este tiempo tuve que hacerlo por necesidad y casi obliga’o terminé dirigiendo el documental –que no era mi plan. Después terminé dirigiendo el video –que tampoco era mi plan. Yo había escrito la idea y terminé dirigiéndolo, pues, porque así fue que pasó.

Y con el disco también… Empecé trabajando con gente y después terminé yo metiéndole casi todo yo. Pero fue chévere, fue un proceso de súper aprendizaje.

PRI: ¿En términos de la producción musical como tal?

RP: Sí sí, de meterle a la producción musical. Siempre estuve en la producción musical de Calle 13, lo que pasa es que es bien complicado… No complicado… Yo tocaba batería desde chamaquito, era baterista. Y yo te cojo una guitarra y te toco siete acordes y ya. No leo música… Entonces cuando tú produces con gente, aunque tú pongas una idea…

Para mí la idea es lo más importante. Eso es lo que yo pienso. Puedes ser el mejor músico, pero si no tienes una idea clara el proyecto no tiene peso. Eso fue lo que yo aprendí en la escuela de arte.

Entonces, le pasó también a mi primo Lin [-Manuel Miranda], que cuando hizo In The Heights, y antes de hacer Hamilton, cogió e hizo muchas cosas con la boca y por voz, grabando. Y compuso de esa manera. Entonces, yo pues hice lo mismo. Hacía arreglos así.

Hay un programita que tengo que tiene todos los acordes de guitarra y yo por oído iba seleccionando y así construí una canción que le hice a Puerto Rico. Todo fue así como por oído, con la voz, pero sí también trabajé con productores nítidos, con gente interesante.

PRI: Ahora que mencionaste a Lin, tienes un verso en una de las canciones más sobresalientes del mixtape de Hamilton. ¿Cómo es que conociste a Lin y cómo terminaste en ese disco?

RP: Pues mano, a Lin yo lo conocí hace como ocho año, casi ya o nueve… Yo sabía de Lin pero no lo había conocido en persona, porque mi abuela siempre me hablaba “de tu primo de Nueva York”.

Y entonces antes de que explotara In The Heights, en ese momento yo lo conozco y lo invito a Puerto Rico, y lo invito a mi concierto en el Choliseo [el 2 de mayo de 2009 en el Coliseo de Puerto Rico] cuando rapea en tarima conmigo.

PRI: Me acuerdo cuando de momento veo que el chamaco que estaba rapeando en tarima vuelve y se sienta cerca mío. Yo estaba como que: “Espérate, ¿quién es este tipo?”

RP: Yo puse un video y to’ [durante el concierto], me acuerdo, pa’ que la gente entendiera un poco quién era él y eso. La cosa es que él llega, habla con mi mamá, y entonces se dan cuenta de la conexión por abuela, por todo eso, por los abuelos y los tíos y todo. Y ahí es que se conectan y se enteran: “Éste es el primo de Nueva York”. No teníamos idea.

Desde ese tiempo pues hemos estado conectados. Siempre nos vemos, hablamos. De hecho, estando acá en Nueva York, antes de él hacer Hamilton, me acuerdo que cené con él y me dijo: “Tengo una idea, mano, de rap, de Alexander Hamilton”.

Y me cuenta, y yo: “Diablos, está cabrona, que si esto…”

Pero normal. Y cuando explota, yo: “Diablos, cabrón, yo me acuerdo cuando me lo dijiste en un restaurante mexicano”.

Y nada, siempre hemos estado conectados y entonces ahí él me habló de que tenía este tema, que si quería meterle. Y yo: “Dale, yo le meto, pero tenemos que intercambiar, pa’ que le metas algo en mi disco”. Se hizo algo también ahí.

Residente. Foto por Rafael Piñeros, suministrada.

PRI: ¡Chévere, hay que oirlo! Usando a Hamilton de trampolín para movernos hacia lo político… Obama recién conmutó la sentencia del prisionero político puertorriqueño, Oscar López Rivera, luego de 35 años en la cárcel. Estuviste involucrado en los esfuerzos para lograr su libertad. ¿Por qué esta lucha –asociada a la izquierda en Puerto Rico– era importante para todos?

RP: La lucha de Oscar era importante porque se trataba de una lucha por derechos humanos, de una persona que estaba en prisión —que todavía está en prisión— injustamente. Y eso ya es suficiente como para manifestarse. Las razones por las cuales está en prisión tenían tinte político: él es una persona independentista y pertenecía a un grupo revolucionario acá. ¿Cometió delitos y crímenes? No, que la justicia sepa, ni que nadie sepa y yo, conociendo a los familiares. No había ninguna razón por qué tenerlo ahí metido en prisión. Entonces eso ya era bastante para manifestarse. Un puertorriqueño por 35 años injustamente preso —hay que manifestarse.

PRI: ¿Puedes compartir un poco sobre tu experiencia trabajando con Bernie Sanders, tanto en su campaña como en la lucha por la excarcelación de Oscar?

RP: Él es un tremendo tipo. La gente de acá de Estados Unidos perdió la oportunidad de tener al mejor presidente que iban a tener. Uno igual no sabe cómo va a ser, pero es que con la sensibilidad que tiene ese hombre, yo sentía: “Este tipo es espectacular”. Iba a ser el único presidente o el primero en entender la situación de Puerto Rico bien.

Tuvo mucho que ver —hubo mucha gente que tuvo que ver con la excarcelación de Oscar López— y él también estuvo es este momento que era tan importante. Él abrió las puertas. Fuimos a Washington, estuvimos con él, y él habló con Obama directamente y le pidió también. Y siempre lo hizo, siempre habló de Oscar, pero esta vez lo hizo con Obama —y eso vale un montón.

Conocer a Bernie para mí fue una súper experiencia. Y fue bien bonito conocer a alguien que sabe sobre nuestra historia y todo lo que le pasa políticamente a Puerto Rico. Es una persona que ojalá y que dure mucho.

PRI: Por otro lado me parece interesante el que estemos hablando en el último día de la presidencia de Obama. Mañana es la inauguración de Donald Trump y lo que se avecina no parece ser nada fácil [Dos semanas dentro de su presidencia y no lo ha estado. -Ed]. ¿Hacia dónde piensas que se debe mover la izquierda en este momento político?

RP: Yo pienso que lo primero que debemos hacer es dejar de pensar en izquierda y derecha —todo el mundo. Empezar a pensar en qué es lo que le conviene al país y cómo se puede trabajar en grupo, para que las cosas pasen y cambien.

Dejar de ser fanáticos en los líderes políticos y estar ahí para señalar cuando lo hacen mal. Tienen que pensar que los líderes políticos que tiene el país son empleados nuestros y que están trabajando para nosotros. Entonces nosotros tenemos el derecho a exigirles. Eso a la gente se le olvida. Entonces, cada vez que un político no hace las cosas bien y alguien lo señala, se molestan los del equipo del tipo en vez de pensar: “No no, están exigiendo algo que hace sentido y que importa”.

La cosa es que se debe trabajar más en unidad. Yo creo que Puerto Rico está más unido que separado. Yo –viviendo en otros países y también habiendo visitado todos los países que visité– doy fe que Puerto Rico está mucho más unido que separado. Y eso a mí me dio mucha ilusión y emoción. Yo tengo familia estadista —de todo— pero tú sabes que al final vamos a ver las peleas de boxeo juntos, con quien sea, de cualquier partido político. Eso es algo que no puede pasar en muchos de los países que visité. Y eso es algo que en Puerto Rico pasa.

Entonces es tratar de quitar las poquitas barreras políticas que hay que nos dividen. Yo mismo aplicarme eso, entenderlo y dejar de pensar en izquierdas o derechas. Si a veces se comportan igual, con la misma cerradera. ¡Es insoportable! Pero creo que hay una juventud mucho más abierta, con capacidad de analizar, que antes no existía. Era como blanco y negro y ahora creo que hay gente con esa capacidad de análisis, de a pesar de tener otros ideales, poder abogar por Oscar López.

PRI: O por ejemplo, mantener este ideal por la independencia de Puerto Rico, pero adentrarse dentro del proceso político estadounidense para lograr avances, por más pequeños que sean. Poder tener esa madurez, que las cosas no se cancelan.

RP: La gente está bien confundida con la independencia de Puerto Rico. La independencia de Puerto Rico no tiene que ver —y yo lo puse hace un tiempo en un tweet— con estar en contra de Estados Unidos. No tiene que ver con eso. Pero hay independentistas que piensan así.

Sí, tú puedes estar molesto con lo que ha hecho el gobierno no solo para con Puerto Rico si no con el resto del mundo. Al igual que Rusia, al igual que China, al igual que Francia con África. Al igual que Inglaterra también con África y Bélgica con África. Sí, puedes estar en contra de todas las movidas del gobierno —y con molestia.

¿De ahí a que ser independentista equivale a ser enemigo de alguien? No. Uno es independentista porque cree que es lo mejor para Puerto Rico. Y para mí es lo mejor para Puerto Rico. Es obvio. Para mí es matemática básica. Si le quitas la parte de honor y amor a la patria, es matemática básica. A nivel de negocio.

Todos los reggaetoneros son independentistas. Bueno, todos no —algunos de ellos para mí son independentistas a nivel musical. Yankee es independentista de seguro a nivel musical. ¿Por qué no lo puede ser a nivel político? Porque eso es lo que él hace —en la vida el le va a dar un [acuerdo] 360 a Sony, y si se lo da el negocio que va a recibir a cambio va a ser bueno.

Entonces la independencia te da esa versatilidad y capacidad de negociar. Es que la gente no lo ve y aún es tan obvio y cada vez más claro. Se refleja en ejemplos en el cine, en la música, en todo —en cualquier negocio se refleja. Fuera del amor que uno siente, del orgullo y de todo eso —estoy apartándolo y hablándole a quienes no les importa eso.

PRI: De acuerdo. Si uno viene de un trasfondo creativo, uno quiere esa libertad de ideas, o si es empresario, es más fácil apreciar el concepto de la independencia. Así es que llegamos muchos al mismo –y hace sentido extrapolar de la experiencia de uno hacia el país entero.

RP: Es lo que tú manejas también —Puerto Rico Indie es un movimiento independiente. Entonces tú puedes asociarte, puedes tener socios. Una cosa es ser socio de alguien y otra cosa es ser esclavo de alguien. Tú vienes y les planteas un negocio si viene una compañía más grande. Está bien –pero tú pones las pautas, haces todo, y tú sigues siendo independiente. Simplemente estás siendo un socio, pero sigues siendo un tipo independiente.

De hecho hay gente que piensa que es independiente porque están en sellos independientes, pero no son independientes porque esos sellos independientes son dueños del master. Así que no son independientes. No tiene que ver con el nombre ni nada, tiene que ver con cómo tú trabajas dentro del sistema en el que vives, cómo tú promueves esa independencia y cuán libre puedes ser con tu trabajo.

Yo tengo todas las libertades –se nota, con el video– todas las libertades que quiero. ¿Y pues, Sony qué va a decir?

PRI: Se hace evidente en los primeros 30 segundos del video.

RP: Tú te estás ahí un momentito y te das cuenta —este tipo es libre. “Ah, que si no es independiente…” Sí, soy independiente, mira. Esa libertad te hace independiente. Y por eso pienso que la independencia es lo mejor porque no tienes un techo, tienes la capacidad de ir cuan alto quieras. Versus la estadidad, que no promueve eso.

La estadidad es un 360, tienes un límite de crecimiento, entre comillas “seguro” porque pues serías un estado de Estados Unidos, pero pues no creo que serías el estado más atendido porque ni siquiera a los estados de Estados Unidos los atienden. Si tú vas a New Orleans en Louisiana o un montón de estados que les faltan un montón de cosas, no creo que Puerto Rico esté por encima de alguno de esos estados que llevan años, que llevan toda la vida aquí en Estados Unidos. Entonces vas a tener que hacer fila… Es mucho más complicado.

De hecho, es una lucha mucho más difícil para mí, la estadidad que la independencia. Mucho trabajo y mucho trabajo para tener un límite. Al final vas a tener un límite gigante.

PRI: Y en cuanto a lxs artistas independientes de la escena del país, que disfrutan de esas libertades pero se enfrentan a una falta de apoyo en general y una economía en deterioro. ¿Qué palabras quisieras compartir con ellxs en estos momentos de crisis?

RP: Estos momentos de crisis son los mejores para la música independiente –porque bueno, a la comercial no le importa nada, ni la crisis aunque se la sufran. Pero si agarran estos momentos de crisis y los utilizan para crear música –que es lo que pasó en España: durante toda su crisis se crearon grupos y bandas nuevas, y salieron a flote de las que están diciendo cosas, y sin tener radio ni nada empezaron a tocar estadios.

Te puedes aprovechar de la situación negativa y convertirla en positiva. No es que te vas a aprovechar de manera negativa, si no que toda esa crisis y todo lo que afecta puede servir de reclamo para una gente, o para conectar a otra gente con lo que te pasa a ti que lo más seguro le pasa a ellos, o un montón de sentimientos que la música comercial no va a tocar. Sirve de inspiración. Los momentos más jodidos sirven para crear movimientos nuevos, como que la creatividad sale.

El nombre de Residente Calle 13 sale desde la universidad y cuando vuelvo a Puerto Rico, que estoy sin trabajo, me pongo a escribir. Ahí todavía no estaba mi hermano envuelto. Me pongo a escribir y era de pura necesidad. Yo no tenía nada, ni trabajo. Hacía un chivito por ahí y me ganaba par de pesos. Vivía con Rabin [Rabindranat Díaz-Cardona], que es un artista plástico. Pagaba lo que podía, cuando podía… O sea, yo estaba “bregando”.

Me acuerdo que una vez abrí la nevera y lo que había era hielo y ahí escribí un tema “Tengo Hambre”, pa’l primer disco, por eso. Como que esa necesidad me sacó a mí el proyecto pasado. Y éste nace a base de necesidades también, otro tipo de necesidades. Pero lo que quiero decir es que todas las necesidades promueven el arte y la crisis va a promover eso. Entonces es usar todo eso a tu favor, todo lo jodido usarlo a tu favor para crear cosas nuevas, conectarse con bandas nuevas, para tomar decisiones que quizás no tomarías, como: “Mano… ¿Sabes qué? Me voy p’al carajo a tal país porque yo siempre quise ir allí a tocar música. Pues me voy –y me voy de esta manera”. Es como un restart que te ayuda a empezar algo.

PRI: “La necesidad es la madre de la invención”, es el dicho.

RP: Es un buen momento para todas las artes.

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Empresario, escritor, productor y diseñador radicado en San Juan, Puerto Rico. Fundador y Editor-en-jefe de Puerto Rico Indie. Si tuviese que vivir por el resto de su vida escuchando solamente cinco discos, en estos momentos seleccionaría: "Fabulosos Calavera" de Los Fabulosos Cadillacs, "Girlfriend" de Matthew Sweet, "Marquee Moon" de Television, "Lateralus" de Tool y "Staring At The Sea" de The Cure.