Recluso completa primera fase de sus Fania Beats con quinta edición

Comparte:

Hace un año atrás desde que el rapero, productor y beat maker Recluso embarcó en su más reciente proyecto musical —Fania Beats. De manera casi tan obsesiva y completa como con su serie de beats dedicados a los elementos de la Tabla Periódica, Recluso se adentraba en la discografía del legendario sello disquero de salsa fundado Jerry Masucci y Johnny Pacheco, Fania Records, añadiendo beats de hip-hop sobre pistas construidas a base de sampleos. El 50 aniversario del sello sirvió como motivo para impulsar al productor por este camino creativo.

Doce meses después, tenemos el honor de estrenar el quinto volumen de este experimento. Fania Beats V representa el cierre de lo que Recluso considera la primera fase de su tributo a la Fania. “Para este volumen en particular se utilizaron grabaciones mayormente instrumentales, comenzando con el tema de Ricardo Ray y Bobby Cruz “Kyrie Eleison” del album Felices Pascuas (1972)”, nos detalla Recluso. Redondeando el EP se encuentran temas de los discos Barretto-Power (1971), El Sonido Moderno: The Modern Sound of Bobby Pauneto (1968), Bobo! Do That Thing | Guajira (1963), Para Los Rumberos (1972) y Bamboleate (1967).

Aprovechamos la ocasión del estreno de Fania Beats V además para compartir el siguiente ensayo sobre el proyecto escrito por Sebastián Otero, estudiante de segundo año en Brown University haciendo un bachillerato en Música, concentrado en Etnomusicología. También es cantautor, rapero y violinista. Sin más preámbulos… ¡a leer y a escuchar!

 

2015-Recluso-FaniaBeatsV-02-700

Fania Beats: La convergencia de salsa, boleros y hip-hop

Por: Sebastián Otero
Especial para PuertoRicoIndie.com

El género del hip-hop se ha alimentado de otros géneros musicales como el funk, rock, jazz y baladas con el fin de crear piezas instrumentales para que la gente pueda rapear sobre ellas. Por lo tanto, parte de ser un productor de hip-hop es la búsqueda incansable de nuevos sonidos ya sea a través de música existente o del medio ambiente para luego apropiarlos, recontextualizarlos y darles nuevos significados. En sus inicios, el hip-hop podía pensarse como un collage en el que una instrumental podía tener, por ejemplo, el snare de James Brown, el bajo de Herbie Hancock, un riff de Carlos Santana y una melodía de Miles Davis puestas perfectamente en un loop para que b-boys/girls bailaran, raperos improvisaran y los DJs escratchearan. Esta era la esencia del hip-hop y aquellos que aún producen de esta manera, conservan la forma más pura del arte.

En el 2014, un productor puertorriqueño de hip-hop, quien trabaja bajo el nombre de Recluso, lanza Fania Beats, un álbum que le regala a la comunidad de hip-hop puertorriqueña y global una manera nueva de apropiar y recontextualizar canciones que no son de hip-hop bajo ese género. “El Enmascarado”, como también se hace llamar, toma canciones del prestigioso sello discográfico Fania Records y toca live drums por encima de ellos con su Akai MPC1000 drum machine sin manipular o alterar el sonido original de las canciones. La MPC1000, en vez de solo ser un sampler, se convierte en un instrumento que Recluso usa para acompañar a la famosa Fania.

2015-Recluso-FaniaBeatsV-300La Fania All Star fue un grupo de música latina formado en el 1968 por Fania Records en la ciudad de Nueva York que proveyó un refugio artístico para una generación de músicos quienes estaban inspirados en experimentar con nuevos formatos musicales. Puertorriqueños tales como Héctor Lavoe, Ismael Rivera y Cheo Feliciano fueron claves en el sello discográfico y también se convirtieron en instituciones musicales vivientes y el orgullo de puertorriqueños alrededor del mundo. Los álbumes de Willie Colon, Héctor Lavoe, Rubén Blades y Eddie Palmieri desde los principios de los setentas hasta los mediados de los ochenta sobrepasaron los parámetros de lo que se llamaba ‘salsa’ –llevando la música latina a un nivel inesperado de sofisticación. La Fania estableció la marca de cómo la salsa y la música latina mejor sonaba.

Es esencial entender el valor, reconocimiento y legado mundial de Fania Records para comprender el trabajo de Recluso. En el 2014, “el enmascarado” lanza su primer álbum de Fania Beats como una celebración de cincuenta aniversario de Fania Records y como signo de honor y admiración hacia su contribución en la música latina. El álbum consistió de samples y loops del materia de la Fania. Un muy buen ejemplo es el tema “Willie Colón y Rubén Blades”. Tiene un total de cuatro loops de cuatro compases. Desde el principio podemos apreciar la intersección del boom bap con una línea de bajo funky y una sección de cuerdas y vientos. Después de repetir tres veces esa sección, hay un break y comienza la segunda parte en la que podemos identificar la vibra latina con las congas y el shaker mientras que seguimos escuchando el kick, snare, y hi-hat de la MPC1000.

Hasta este punto no hay nada realmente innovador en el trabajo de Recluso. Sin embargo, en el 2015, Recluso lanza Fania Beats III: Bolero Edition, el cual se convierte en el primer álbum en presentar canciones de la Fania sin alterar, editar, cortar o loopearlas. Recluso buscó sonidos de las máquinas Roland TR-808 y TR-909 y los incorporó a su MPC1000 junto a sus propios sonidos. Al integrar los sonidos de estas máquinas –las preferidas entre los productores de hip-hop– “El Enmascardo” tuvo la opción de combinar el material de la Fania con los clásicos snares, kicks, y hi-hats de hip-hop. Consecuentemente, al tener los sonidos de estas dos máquinas, las cuales fueron creadas en los principios de los ochenta, Recluso hizo que dos géneros musicales diferentes y paralelos occuriendo al mismo tiempo (durante los setenta y ochenta en Nueva York) convergieran en su cuarto de trabajo en el 2015. El hecho de que haya decidido conscientemente no usar ningún Digital Audio Workstation (DAW) para reproducir los drums y al contrario, usar la Akai MPC1000, es también una decisión que honra los comienzos del hip-hop y sus tempranas formas de creación.

“Mil Congojas”, el primer tema de Fania Beats III: Bolero Edition, tiene un sonido muy único. La intersección entre una voz llena de soul con el reverberante snare hace que esta pieza sea intrigante al oído. Los boleros, musicalmente, son súper precisos y sincronizados. Recluso toca el kick como uno de hip-hop (sonando en el primer y cuarto tiempo) pero también con influencia de bolero cuando lo toca en la segunda corchea del segundo tiempo. El hi-hat marca las corcheas durante toda la canción. Una de las cosas más difíciles al grabar los drums live sobre los tracks es que estas canciones no siempre están estricta y perfectamente en el mismo bpm (beats per minute) durante toda la canción ya que no había metrónomos durante las grabaciones. Por lo tanto, es sumamente difícil de caer en tiempo al añadir los drums. Por ejemplo, durante los segundos 48 y 49 de “Mil Congojas”, el tempo se desacelera una pizca. Aquí es donde las destrezas del productor están más a prueba: la necesidad de ser perfecto sin perder la esencia del live drumming.

Fania Beats IV: Bolero Edition es más maduro cuando lo comparas con los anteriores. Escuchándolo uno puede sentir la intima conexión entre los drums y el tema original y es casi como si los drums hubieran sido tocados en la grabación original. “Tenía Que Ser Así” es el ejemplo perfecto; al principio del número, la canción original acentúa el primer tiempo y la segunda corchea del segundo tiempo con un saxofón, bongós y un platillo. Recluso luego toca el kick con el mismo ritmo y acentuación mientras que el snare sigue viniendo en el segundo y cuarto tiempo. Esto ocurre cuatro veces antes de que el kick entre en el cuarto tiempo en ambas corcheas anticipando la sección del cantante. Los drums y el ‘rhythm section’ del track original están tan conectados que uno no siente que los drums estén tocados sobre el track si no con el track. Finalmente, durante el resto de la canción, Relcuso intercambia el clásico boom bap con el ritmo de boleros, el cual se toca al sonar el kick en la segunda corchea del primer tiempo y el snare en el segundo tiempo y luego otra vez el kick en la segunda corchea del tercer tiempo y el snare en el cuarto. Esta intercalación entre ritmos hace de este proyecto no un hip-hop beat sobre un bolero o un bolero con un hip-hop beat, sino algo diferente… algo para lo que aún no se le tiene nombre.

Para mi sorpresa, Fania Beats es también un proyecto visual. Con la ayuda del fotógrafo Wilfred Miranda, Recluso trabajó una serie de fotomontajes en la que aparece junto a miembros de Fania Records. Aquí puedes ver a Recluso con Rafael Cortijo (primero desde la izquierda), Ray Barreto, y La Fania All Star:

2015-Recluso-FaniaBeatsV-700

Para ‘el enmascarado’, su proyecto es un viaje en el tiempo al pasado tato musical como visualmente. Recluso vino con una propuesta brillante y el resultado de su trabajo definitivamente ha impactado la manera en la que concebimos a los productores de hip-hop. El productor puertorriqueño, mientras que usa una tecnología musical anacrónica para crear una serie de álbumes que no hubieran sido posibles sin ella, aún respeta el materia de la Fania y su producto es admirable. Con estos proyectos, Recluso hace hincapié en cuán diversa puede ser la producción de hip-hop y cómo un ‘drum machine’ puede usarse para mucho más que samplear; definitivamente puede ser un instrumento capaz de brillar y lucirse por sí solo junto a trompetas, saxofones, pianos, bongós y cantantes. “El Enmascarado” hace que los oyentes escuchen un sueño, una confluencia de tiempo y espacio. Recluso, nos lleva a viajar por las melodías de la voz magistral de Cheo Feliciano junto a la clásica resonancia del snare de la Roland 808. La convergencia de salsa, boleros, y hip-hop es real… la evidencia está en las fotos.

Escucha el más reciente volumen del proyecto Fania Beats V, a continuación. El mismo representa el cierre de esta primera fase tributo al sello disquero Fania Records.

Comparte:

Puerto Rico Indie es una celebración de la expresión independiente y sus distintas manifestaciones en el mundo de la música, el cine, la tecnología y otros medios.