La poesía de Miguel Adrover Lausell

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Miguel Adrover Lausell –maestro de Biología, bloguero, y desde meses recientes poeta publicado también– mantiene desde el 2010 el espacio de auto-reflexión digital Pseudocuasipensamientos. En el blog, se entremezclan las distintas pasiones de Miguel –el Sci-fi, la ciencia y tecnología, el cine y la música, y la poesía, entre otras “geekerías”— sus escritos dando paso a colaboraciones con otros espacios en línea, incluyendo Puerto Rico Indie.

En el pasado año, Miguel ha tenido la fortuna de ver la publicación de no sólo uno, si no dos, de sus poemarios —La barriga de Diógenes (Ediciones Callejón, 2014), Segunda Mención del Certamen de Poesía Joven El Farolito Azul 2014, y más recientemente, Quantum Weaver Yocahú (Disonante, 2015). La poesía de Miguel fue descrita por el jurado de El Farolito Azul como “irónica hasta el hueso, articulada conforme a una ética y estética del “sabelotodo” en las pérdidas, pero sin dejar de ser fresca y curiosamente esperanzadora”.

A continuación compartimos una entrevista que hicimos a Miguel tras la publicación de su primer poemario. También los invitamos a que escuchen la reciente conversación que tuvo el maestro y poeta como invitado del podcast Cucubano.

Puerto Rico Indie (PRI): Primero que nada me gustaría que nos hablaras un poco de cómo llegas a la poesía. ¿Cuánto tiempo llevas escribiendo tus poemas y recopilándolos? ¿Qué en particular te atrajo a la poesía?

El escritor. Foto por: Rafael Acevedo

El escritor. Foto por: Rafael Acevedo

Miguel Adrover Lausell (MA): Llevo poco tiempo escribiendo poesía, pero siempre he leído. Siempre he soñado despierto, paso mucho tiempo solo y me encanta la música. Creo que me iba a tropezar con la poesía tarde o temprano –en mi caso fue tarde. Me enfermé de poesía por gente como Bukowski, Baudelaire, Cendrars, Plath, Julia de Burgos, entre otros. También escucho –entre otros géneros– hip-hop. Mi primer CD fue The Chronic. Como muchos de mi generación –treintones & treintonas– me crié escuchando poesía. El rap es una forma poética.

Empecé a bloguear en el 2010 y creo que ésta es la razón principal por la cual estoy escribiendo poesía. Sin estudiar en Humanidades, me dio con bellaquiar con musas –y no hay mejor medio para ello que el hipertexto. En otras palabras, el Internet me ha enseñado cosas que solamente se aprendían en esos salones.

De la poesía me atrae que se puede hablar con muertos. Y todas las lenguas del planeta tienen alguna forma de ella. Roberto Bolaño –uno de mis escritores favoritos– dijo (y parafraseo) que “la poesía es la forma más alta de literatura”. Palabras de alguien como él me atraen a la poesía.

PRI: ¿Cómo surge la oportunidad de publicar tu primera colección, La barriga de Diógenes? ¿Cómo la describirías?

MA: Una compañera de trabajo me dio un recorte del periódico con la convocatoria al Premio de Poesía Joven El Farolito Azul 2014, de Ed. Callejón y Librería La Tertulia. Ya yo tenía unas piezas con alguna trama suelta entre ellas –escritas entre el 2010 al 2013. Me senté y en dos o tres días terminé lo que me faltaba. Lo sometí. Varios meses después, el poeta Guillermo Rebollo Gil me llama para decirme que estaban considerando publicación y que el poemario estaba entre los premiados.

La barriga de Diógenes no llega a 50 páginas. Hay piezas que comentan sobre Puerto Rico, ciencia, música, Internet, humor, filosofía, entre otros temas. La mayoría de las piezas son versos libres; hay prosa poética; algunas no pasan de los dos versos; unas pocas pasan de las 25 líneas.

En cuanto al nombre del poemario, Diógenes es uno de mis filósofos favoritos. Era un troll dos mil y pico de años antes que el Internet. Fue una de las figuras más importantes de la escuela de los Cínicos. Y su forma de hacer filosofía era poco convencional: con una linterna buscaba hombres en plena luz del día; se masturbaba en público, en el ágora; y si le preguntaban: “Diógenes: ¿por qué te masturbas en público?” él contestaba (y parafraseo) “si tan solo con frotarme la barriga se me quitara el hambre”. De esta anécdota saqué el nombre del poemario; haciendo referencia a que hay mucho de masturbación en la poesía. También la poesía todavía hace lo que hacía Diógenes: te hace ver el aquí y ahora con pocos pero bien calculados gestos.

PRI: Hace unos años, cuando Amanda Palmer se disponía a escribir su primer libro, lanzó la pregunta a las redes sociales: ¿cuándo es que uno se considera o puede llamar escritor? Llevaba años escribiendo en su blog –como tú y como yo– pero no es hasta tener un libro que se siente más legítima como escritora. ¿Qué piensas de eso? ¿Te sientes más escritor ahora con La barriga de Diógenes publicado por una casa editora?

MA: Leí una vez a Samuel Clemens, a.k.a. Mark Twain, decir que si no te pagan por lo que escribes, y llevas más de tres años haciéndolo, entonces retírate. Ya llevo 5 años y todavía no me quito. No he cobrado un centavo; sigo escribiendo sin olvidar las palabras de Twain. También leí a Jorge Luis Borges decir que “poeta” es un halago, o sea, es un término que no se le debe decir mucho a la gente. Leí tu pregunta y pensé en estos dos escritores.

Entiendo lo que dice Palmer. Si lees a alguien como (Neil) Gaiman –poeta de los sueños y la muerte– entonces es difícil llamarse a uno mismo ‘escritor’. Si sabes que existe la poesía de Rilke, es igualmente difícil llamarse ‘poeta’. Yo no me atrevo a llamarme ‘poeta’ o ‘escritor’–aún después de un libro publicado–, pero si alguien me lo dice, tampoco pido vuelta.

 

Primates mecanógrafos

Leí una vez que un chimpancé,

Tecleando al azar, infinitamente,

Producirá—muy probablemente—

Las Obras Completas del Gran Inglés.

Entonces…

Un periodista de Primera Hora,

Tecleando por eones, al azar,

Como dijo Borel en Le Hasard,

Producirá Los Hexagramas de La Primera Aurora.

 

PRI: Escogiste unos poemas de la colección para compartir con nuestros lectores. El primero se titula “Primates mecanógrafos” y arroja un poco de luz –mejor digamos que “throws shade”— al periodismo puertorriqueño. ¿Qué nos puedes decir de este poema en particular, ya sea su genesis o significado para ti? ¿Cuáles serían los chances de publicarlo en Primera Hora?

MA: “Primates mecanógrafos” salió de una portada que vi de Primera Hora –puñetera, nunca defraudan. También pensé en Émile Borel, un matemático francés que acuñó el infinite monkey theorem, en donde si le das suficiente tiempo a un chimpancé, para que le de a lo loco a un teclado, probablemente escribirá todas las obras de Shakespeare. Los reporteros de Primera Hora entonces producirían el I Ching, un texto chino y viejo con cojones.

Es más probable que un mono rhesus de Humacao escriba Seva, de Luis López Nieves, antes que “Primates mecanógrafos” salga en Primera Hora.

La barriga de Diógenes (Ediciones Callejón, 2014) - Segunda Mención Certamen Poesía Joven El Farolito Azul 2014

La barriga de Diógenes (Ediciones Callejón, 2014) – Segunda Mención Certamen Poesía Joven El Farolito Azul 2014

PRI: Eres maestro de profesión y quizás de vocación. Dejando a un lado el chiste de mal gusto de complementer el sueldo de un maestro con el de un poeta, ¿cómo se traduce o manifiesta ese bagaje pedagógico y científico en tu poesía? De entrada tu poesía una lectura densa, con muchas referencias tanto académicas como populares, que demanda atención del lector. ¿Eres de los profesores que ganan notoriedad entre sus alumnos por tener las clases más “difíciles”?

MA: Se mete mi profesión en la poesía, claro que sí (y vice versa –he recitado algunos poemas en el salón). Soy maestro de Biología y hay muchas referencias a la materia. Y lo que hago en el salón de clases se nutre de mi geekería –la información que consumo.

El hecho de que una hoja es verde es pretty fucking amazing; es mecánica cuántica, química y biología encontrándose en algo bien pequeño –el fantasma de un organismo ancestral que hizo posible una atmósfera oxigenada– un fucking cloroplasto. Eso es poesía. Es la Tierra bailando con Sol; billones de años bailando en su propio eje y alrededor de una estrella.

Si el estudiante llegó a 4to año memorizándose datos para aprobar exámenes, mi clase va a ser difícil. Si en la casa le piden A’es, no matter what, y aprender pasa a un segundo plano, entonces mi clase es difícil. En otras palabras: sí, algunos padres, maestros y estudiantes podrán pensar que mi clase es difícil; ya que no es cosa fácil aprender a aprender. Tampoco se da de un día pa’ otro el desarrollo de una cultura científica –lo que realmente quiero que resulte de mi clase. Vale más esto que una burguesía adiestrada en bregar con instrumentos en una farmacéutica, o médicos de 3ra y 4ta generación que no sepan quien fue Galeno.

Quantum Weaver Yocahú (Disonante, 2015)

Quantum Weaver Yocahú (Disonante, 2015)

PRI: Habiendo leído de tus reseñas y ensayos antes de este libro, he notado ciertos conceptos y hasta palabras que sirven de hilo común entre todos los escritos, como las menciones a Diógenes, al grafeno y a lo onírico. ¿Qué te vuelve a atraer a estos conceptos en particular –u otros que puedas identificar tú?

MA: En el 2010 se llevaron el premio Nóbel por sintetizar el grafeno: estructura bidimensional, hecha de lo mismo que está hecho todo lo vivo, un diamante, la punta de un lápiz… El grafeno es una forma alternativa de carbono. Promete pantallas a la Minority Report, celulares que se puedan enrrollar en nuestros bíceps, mejor manipulación lumínica, entre muchas otras aplicaciones.

En mi poesía comento sobre la poesía y el acto de escribir. Grafeno (como grafito, grafiti, etc) tiene de raíz ‘grafo’, que significa escribir . Además, el grafeno es una excusa para meter sci-fi en mi poesía.

No pocos escritores en todo el mundo relacionan la poesía con soñar lúcidamente, de ahí lo onírico. Mucho de lo que pienso y sueño se mete en la poesía. Y a veces siento que vivo soñándome, especialmente cuando escribo un poema. A lo mejor soñar, vivir y escribir son una misma cosa.

Ya Diógenes no aparece tanto en lo que escribo, pero su espíritu está en piezas que señalan frustraciones y problemas sociales.

Otras cosas que recurren son la música, las malas palabras y mi experiencia en Internet. También recurre la religión.

 

Una misa para un político puertorriqueño.

Solamente se puede hacer en un templo olvidado; en donde múcaros & changos pululan, murciélagos revolotean, tecos & gitanos duermen bajo su altar. Un clérigo apócrifo llega con una puta; & a las 11:00 de la noche recita la misa de atrás pa’lante; la termina justo a la medianoche. El sacerdote bendice una hostia piramidal & negra; no consagra vino, pero bebe el sudor seboso de un gordo abogado (su hígado inflamado, sus cachetes colorados & ácido úrico en los pies). Bebe de una copa en la que se vaciaron miles de galones de tinto español; hace la señal de la cruz con su pie izquierdo, en la tierra. Y otro montón de barbaridades que a prosélitos—melones—penepés—jaibas—muñocistas—neo-nacionalistas—dejarán ciegos, brutos, sordomudos, per secula seculorum… A quien se dedica la misa le saldrán cayos en las manos; se le atrasarán los pagos de la luz; la cuenta de banco se pondrá roja; la langosta en el freezer transmutará a pollo; el pasaje a París cambiará a Orlando; se quedará sin plan médico; su progenie estudiará la high en pública, la universidad en la iupi; se retirará sin pensión & trabajará, sexagenario, 40 horas; tendrá sesenta & 5 & ganando salario mínimo; su hígado se inflará con la inflamación del gordo abogado; la gota roerá sus tarsos. No comerá filet mignon, tampoco beberá tinto español. Los médicos, perplejos, no saben que una misa apócrifa se celebró en su nombre.

 

PRI: El segundo poema que compartes con nosotros es “Una misa para un político puertorriqueño”. La misma lee como una receta profética del desastre que vivimos actualmente. ¿Qué nos cuentas sobre éste?

MA: Leí en The Golden Bough–un libro de antropología & religión comparada–un pasaje de La Misa Gnóstica (o Misa Negra). Aleister Crowley–mago, poeta & fundador de la religión Thelema–se inventó esta ceremonia. La adapté a Puerto Rico. La pieza es un rant mágico-religioso. No me atrevo a tirarle una bomba molotov al Capitolio. Este poema es lo más que se acerca.

PRI: De igual manera el poema –muy distinto al primero– sirve para lucir la fluidez del poemario. Hay un elemento de juego, de tirar las reglas por la borda. “Anything goes”. ¿Lo sientes así?

MA: Toda mi poesía está en un archivo en Dropbox que se llama “Play”. No puedo negar que hay juego en lo que hago, aunque me lo tomo muy en serio. Poesía significa ‘crear’, y cuando mejor se crea es cuando se juega.

“Anything goes” basado en nociones como “punk”, “DIY”, etc.; pero no en el sentido de ignorar lo que vino antes, e.g., despreciar versos de Quevedo porque son viejos con cojones.

PRI: Por último me gustaría cederte el espacio para que compartas algún consejo para otros escritores que estén leyendo.

MA: Llevo muy poco tiempo haciendo esto, por lo tanto, aun cuando sé que probablemente estoy diciendo un cojón de welebicherías, trato de hacer esto con todo el respeto posible, o sea, escribo de lo que soy y lo que sé. Esa es mi primera recomendación. Tampoco se me olvida el hecho de que me falta mucho por aprender –y that’s a good thing. Y se puede aprender de todo lo que le pasa a uno. Siempre tengo los ojos abiertos. He aprendido a pasar mucho tiempo solo. Tampoco me molesta muchísimo ser pobre. Y leo todos los días, de todo. Un último consejo: no hay nada malo con aceptar que no entiendes un carajo de lo que dice Derrida (o cualquier posmo), es peor pretender que se les entiende.

PRI: Gracias por compartir de tu tiempo y tus escritos. Te deseamos mucho éxito continúo.

MA: Gracias por leerme. Y por permitirme formar parte del mejor blog de Puerto Rico.

Los poemarios de Miguel Adrover Lausell —La barriga de Diógenes y Quantum Weaver Yocahú— están disponibles en Libros AC (Santurce), Librería Mágica (Río Piedras) y La Tertulia (Río Piedras & El Viejo San Juan). El primero está disponible adicionalmente a través de Amazon.com. El segundo también está disponible en la Librería Norberto González y online directamente desde la página del autor. Se pueden contactar directamente con el escritor a través de sus cuentas en redes sociales @oniricvonnegut (Twitter, Instagram) & about.me/migueladrover.

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Empresario, escritor, productor y diseñador radicado en San Juan, Puerto Rico. Fundador y Editor-en-jefe de Puerto Rico Indie. Si tuviese que vivir por el resto de su vida escuchando solamente cinco discos, en estos momentos seleccionaría: “Fabulosos Calavera” de Los Fabulosos Cadillacs, “Girlfriend” de Matthew Sweet, “Marquee Moon” de Television, “Lateralus” de Tool y “Staring At The Sea” de The Cure.