Reseña: Black Mass

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No leo el New York Post. En mis años en Nueva York jamás lo leí, como no leo otros medios impresos acá – pérdida de papel y tinta. Sin embargo, a través de las redes sociales, me enteré hace unos meses que un llamado crítico concluyó ahí que las mujeres somos incapaces de entender Goodfellas (1990), película de Martin Scorsese que yo y algunas de mis amigas más cercanas hemos visto – asumamos, entonces, que entendido – incontables veces.

Goodfellas recientemente cumplió veinticinco años. Es una película quotable de rabo a cabo, con un ritmo vertiginoso muy distinto al de la serie The Godfather – sin duda la mejor puesta cinematográfica de todas las películas sobre mobsters. El ritmo distinto no le quita mérito a Goodfellas. Son estilos distintos. Heme aquí mujer, escribiendo sobre el género – y, tengo que admitir que estoy bastante pompeá porque si son buenas me las gozo, porque entiendo que este tipo de películas pueden tener mérito; y porque la violencia es un hecho en este mundo tan a menudo asqueroso y cruel.

Black Mass es la más reciente (y buenísima) película sobre el mob, dirigida por Scott Cooper (Crazy Heart, Out of the Furnace). La misma se basa en la figura de James Joseph “Whitey” Bulger – ficcionalizado en parte por Scorsese ya en The Departed (2006), película que le ganó su primer Oscar (bastante tardío) como director, y la cual también ganó mejor película del año y mejor adaptación. Siendo la misma primordialmente una adaptación del clásico de crimen de Hong Kong Infernal Affairs (2002), The Departed no guarda demasiada relación con la verdadera trayectoria de Whitey, líder del Winter Hill Gang de Boston, quien llegó a ser el segundo hombre más buscado en las listas del FBI – superado solamente por Osama Bin Laden. Por su parte, basada en hechos (más o menos) verídicos, Black Mass nos presenta un retrato escalofriante de Bulger, y – al fin, a su vez – una redención en la carrera actoral de Johnny Depp, que como actor se había venido a menos hace ya bastantes años. Este es su segundo acto y tal vez está en mejor posición en su carrera que nunca antes, al menos en cuanto a chops se refiere, en vez de estar coasting on charm.

2015-BlackMass-Poster-300El sur de Boston en el cual crecieron Whitey y su hermano William Michael Bulger, no era (ni es) para nada fácil. Mientras que William se fue por el camino straight and narrow – llegó a ser Presidente del Senado de Massachusetts – Whitey se fue por los vericuetos más abismales y abyectos posibles. El hermano de Whitey, William, es interpretado excepcionalmente por Benedict Cumberbatch. Tanto Depp como este último, actor inglés, representan claramente el código de ética de los irlandeses arraigados en Boston (además de ambos adoptar acentos con una naturalidad convincente). Antes que nada, solidaridad, hermandad. También hay otros parámetros coetáneos. There is nothing worse than a rat – pero Whitey es un clásico oportunista quien se ve como la excepción a la regla.

Black Mass es en parte excepcional porque atiende un tema altamente complejo y que se presta a grandes conflictos – el Estado, en su lucha contra el crimen y la corrupción, colabora con criminales y corruptos a cambio de inmunidad o sentencias menos severas a cambio de información que, en teoría, repercuten en menores males. Como es de suponerse, estas alianzas pueden llevar a situaciones en las cuales hay un desmantelamiento total de parámetros, en las cuales deja de existir la ley y el orden. Hasta el sol de hoy, Whitey Bulger niega haber sido informante del Federal Bureau of Investigations. Black Mass demuestra que en cierta medida, Whitey tenía razón en afirmarlo – proveyó información tan escasa en rayar en de minimis. Gracias a su amistad desde la niñez con John Connolly (también excelente el actor Joel Edgerton en su ejecución), agente de la Agencia, Whitey llevó a cabo sus operaciones criminales sin repercusiones por décadas. El enfoque no era en la mafia irlandesa, si no en la Cosa Nostra.

Black Mass apunta a males latentes. Es indiscutiblemente efectiva en esa encomienda. No tengo la menor duda de que sea un éxito taquillero, y merece serla. La recomiendo tanto a hombres como a mujeres, sin importar lo que piense un tal Kyle Smith del New York Post.

Black Mass estrena hoy jueves, 17 de septiembre, en las salas de cine de Puerto Rico.

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Escribo sobre música, arte y derecho. Un cassette de Sonic Youth me cambió la vida a los catorce años. Sigo enojada con Thurston. Me tomo las cosas personalmente.