Reseña: Los Pepiniyoz – Alta Tensión

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Dentro de la escena musical puertorriqueña, son pocas las bandas que sobrepasan una década de trayectoria, muchas menos las que cementan una discografía robusta y con identidad propia en ese tiempo, y menos aún las que logran todo esto operando su propio sello. Pero aquí estamos, a quince años de su fundación, celebrando el lanzamiento de un cuarto LP de Los Pepiniyoz –y el mejor de toda su carrera– Alta Tensión, editado por Rokirol Records junto a ChaCho Records.

Primero un poco de trasfondo. Los Pepiniyoz nacen en Bayamón, Puerto Rico, tras la disolución del grupo de punk Toy Gun, cuando René Cervoni (cantante y único miembro constante) reúne a algunas amistades para fundar un nuevo proyecto, debutando con su primera producción, Rokirol, en el 2002. Esa primera encarnación de la banda se plantaba firmemente en la tradición del punk, con canciones cortas, tempos rápidos y guitarras abrasivas; la voz de Cervoni, aguda y nasal, el perfecto vehículo para darle vida a zombies adolescentes, cantarle a marcianos y lamentarse por todas las nenas que no le hacían caso.

Una le hizo suficiente como para unirse a la banda, así que cuando Los Pepiniyoz se trasladan a Lafayette, Indiana a grabar Lluvia, Lluvia, Lluvia​.​.​. (2005) bajo la tutela del influyente músico y productor Mass Giorgini (Squirtgun, Screeching Weasel), ya se había incorporado Zuania Colón como bajista del grupo. Para el tercer álbum, Carta a la luna (2008) — también producido por Giorgini, se comienza a solidificar la actual alineación del grupo con la llegada de Giancarlo Cervoni (Necronazis, Carie, Dávila 666, Ardillas, Re-animadores) y Luis Marrero (AntiSociales), quienes ayudan a expandir la paleta de sonidos de Los Pepiniyoz hacia otras vertientes del rock & roll y el power pop.

Tras un periodo de inactividad, la banda regresa en el 2012 con un EP de tres canciones inéditas, cambios en la alineación de músicos y un nuevo colaborador en el estudio. Zuania y Gianky agarraban otros instrumentos para hacerle espacio a Sergio Narváez (Necronazis, Dávila 666, Ardillas) en la batería, mientras que Jorge Mundo (Los Vigilantes) le abría al grupo las puertas de su estudio, El Dorado –ambas decisiones acertadas que impulsarían a Los Pepiniyoz hacia la creación de su más reciente LP. Y es así, como siete largos años después de Carta a la luna, podemos agarrar en nuestras manos un nuevo álbum de Los Pepiniyoz.

Alta Tensión encuentra a Los Pepiniyoz haciendo lo que hacen bien –letras emotivas y melodías pegajosas. Lo sorprendente es cuánto mejor lo hacen aquí. El disco comienza con el primer sencillo y vídeo promocional, “Deja La Ciudad” –un barómetro para tu entusiasmo por lo nuevo de Los Pepiniyoz: si te gusta este tema, te va a encantar el resto. La banda suena revigorizada, los ganchos más pulidos, los coros más memorables, la producción más diestra y siniestra. Entre los once temas no hay uno que no pudiera sonar en la radio –cosa que aún se dice, aunque la frase haya perdido mucho de su sentido y utilidad, el punto siendo que se prestan para compartir y probablemente te hagan sentir mejor en el tapón. La mayoría no supera los tres minutos, por lo que el disco se presta para consumir compulsivamente, una y otra vez, y en mis escuchadas (que han sido frecuentes en las pasadas semanas) han surgido como favoritas para mis oídos “Siniestro Juguete”, “Como La Noche”, “Dame La Brisa” y “Mil Voces”.

Alta Tensión no solo marca el comienzo de una nueva etapa para Los Pepiniyoz, coronándose como la joya en la discografía de la banda, si no que también es sin duda el primer disco importante del 2015 para nuestra escena. En mi tablilla de discos encuentra un perfecto complemento en lanzamientos de la banda irlandesa de power-pop Ash, los discos de Los Vigilantes y AntiSociales, y otros clásicos del género como el disco de The Exploding Hearts. Mi recomendación es que le hagan espacio también en la suya.

Los Pepiniyoz presentan su nueva producción, Alta Tensión, hoy 6 de marzo en el Club 77 en Río Piedras. Allí podrás adquirir la edición en vinilo del disco.

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Empresario, escritor, productor y diseñador radicado en San Juan, Puerto Rico. Fundador y Editor-en-jefe de Puerto Rico Indie. Si tuviese que vivir por el resto de su vida escuchando solamente cinco discos, en estos momentos seleccionaría: "Fabulosos Calavera" de Los Fabulosos Cadillacs, "Girlfriend" de Matthew Sweet, "Marquee Moon" de Television, "Lateralus" de Tool y "Staring At The Sea" de The Cure.