Reseña: Relatos Salvajes

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Dos desconocidos comienzan una conversación en un avión y se dan cuenta a través de ésta que conocen a una persona en común. Poco a poco se van dando cuenta las personas a bordo del vuelo que todas se han topado alguna vez con Pasternak, hombre con el que cada uno de los tripulantes ha tenido algún malententido en algún momento. Resulta también que es Pasternak el piloto del avión que ya está al aire y en picada.

Así comienza Relatos Salvajes, película realizada por el director argentino Damián Szifrón, quien se enfrenta al descabellado reto de presentar seis historias cortas distintas. Cada cortometraje en esta cinta es independiente el uno del otro, sin compartir elementos de sus historias ni personajes. Son trabajos completos que tienen como hilo conductor las reacciones un tanto desenfrenadas de sus protagonistas y que logran despertar a lo largo de su duración múltiples emociones en el espectador –tensión, humor, pena, solidaridad y hasta repugnancia.

Es inevitable que en proyectos como este haya ciertas historias que funcionen mejor que otras, pero el desacierto mayor de Relatos Salvajes es la decisión de colocar la mejor de sus historias al principio de la película. Ninguna de las cinco historias restantes logran igualar la calidad y el humor que establece “Pasternak”, aunque “El más fuerte” puede decirse que es la más salvaje de todas. En ésta, un hombre de clase alta y otro de clase baja se enfrentan en una desolada carretera luego de que uno de ellos le negara el paso al otro al intentar cambiarse de carril. Una historia que puede sonar absurda termina siendo una tragicomedia donde se presenta el racismo y el discrimen por clase social dentro de Argentina.

2014-RelatosSalvajes-250La presencia de Ricardo Darín –a mis ojos la atracción principal de Relatos Salvajes— no ocurre hasta pasada la mitad de la cinta con su interpretación de Simón en “Bombita”. Darín le da vida a un hombre que se siente continuamente aplastado por el estado e incomprendido por la sociedad hasta que un día llega a su límite y decide vengarse de las autoridades. “Bombita” no le ofrece la oportunidad al conocido actor argentino de lograr una actuación destacada pues la historia no se lo permite. En cambio Érica Rivas (Por tu culpaToda la gente sola) se roba el show con su participación en la última historia, “Hasta que la muerte nos separe”: Una joven se entera que su esposo le fue infiel mientras bailan el vals en su boda, historia que da pie para que Rivas se destaque como una mujer que pierde totalmente los estribos durante su fiesta de casamiento.

Donde me parece que falla el proyecto es en sus historias “La propuesta” y “Las ratas.” La primera es muy larga y cuenta la trillada historia de una familia adinerada que intenta culpar a su jardinero por un crimen que cometió su primogénito, y la segunda aunque cuenta con la excelente actuación de la veterana Rita Cortese, como una mujer que trabaja en un restaurante e intenta convencer a la mesera de que envenene a un hombre que marcó su vida y la de su familia, es muy corta y da la sensación de ser solo una secuencia en un largometraje y no un trabajo completo.

El mayor triunfo de Szifron en Relatos Salvajes es su capacidad para explorar esas áreas de la esencia humana que en muy pocas ocasiones nos atrevemos a mirar –nuestro lado animal. Cada una de las historias nos enseña las consecuencias de el sucumbir a las presiones del diario vivir y dejarnos llevar por puro instinto, con las reacciones un tanto “salvajes” y descontroladas de sus protagonistas como elemento común. La cinta nos hace evidente que el perder la cordura no suele ser la mejor opción.

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Amante del cine, lo suficiente como para atreverse a juzgar todo lo que ve y escribir al respecto. Actualmente estudia literatura y cultura caribeña. Se le va la vida entre libros, películas y el Food Network. Es de Utuado pero vive en San Juan, obsesionada con Martin Scorsese y Taxi Driver.