Reseña: La Revolución de Ébano y Nébula

Comparte:

Escuchar La Revolución, el nuevo disco de las leyendas de la escena de hip hop boricua, Ébano y Nébula, bien pudiera ser un viaje de recuerdos para los amantes y conocedores del hip hop de la vieja escuela. El sampleo vintage, los ritmos del rap duro, y el funk que nos dejan escuchar los artistas se acercan más al sonido que perfeccionó KRS-One y la escuela del sur del Bronx que a los ritmos de moda. No obstante, una escuchada con detenimiento revela una producción refrescante y ejecutada a la perfección, que no sólo hace homenaje a sus influencias, sino también incorpora técnicas del chopped and screwed, síncopas del jazz y la tiraera característicamente ingeniosa, graciosa y brillante.

De entrada, Ébano y Nébula nos invitan a su revolución con boom bap y funk en “Jihad Muzikal”. Con rimas impecables, nos dejan saber lo profundo y serio que puede ser el hip hop como medio de crítica social, crítica constructiva hacia el género y también como medio tradicional para la buena tiraera. Canciones como “El Bloque” –con una narrativa excelente sobre la vida en el barrio- y “Klaziko” junto con Rawmah –donde desmitifican las imágenes usuales de putas en trajes caros y carros de lujo- son canciones con estructuras sólidas, ritmos y samples variados, y una honestidad cruda sobre la visión de los artistas en cuanto a su mundo y a su arte. Pero Ébano y Nébula no paran ahí, ya que hasta Cristóbal Colón se lleva su agua en una de las canciones más cargadas del disco, “Odio”. Junto a J. Echevarría, los raperos hacen un recuento de más de 500 años de violencia colonial en Puerto Rico y Latinoamérica.

Siempre se nos hace evidente que La Revolución es un proyecto denso, bien pensado y casi intelectual en cuanto a su acercamiento a la historia, la narrativa cultural y al arte del sampling y el beatmaking. Entre las 17 canciones que componen el disco, lo mismo puedes encontrar una salsa sobre un ritmo de hip hop clásico, vocales de soul, percusión del jazz latino, y hasta soundbites de reportajes noticiosos descontextualizados, que a su vez revelan el morbo colectivo.

No obstante, Ébano y Nébula no dejan el disco hundirse bajo su propio peso. Así que, entre canciones como “Hacemos Rap Duro”, con R-2 y Correa Cotto, encontramos los clásicos party tracks, donde la jodeera, el pasto y la janga se sienten en su casa. Una de las destacadas es “Fumanchu”, con Don Figgaro y Velcro, que, con tantos chistes internos, se siente tan apropiada para un section en tu sala como para una escena de la película Friday. Esta canción también les puede recordar a algunos a los cambios abruptos de ritmo y estilo que hacen de “Bound 2” de Kanye West una de las canciones más polarizantes y más ingeniosas de su último disco. Lo mismo pasa con “Fumanchu” y “Mick Jaggin”: desorientan con el ánimo de reeducar al oído para escuchar un estilo completamente diferente.

La Revolución es un álbum con capas de sonido tan diversas como sus historias y sus rimas. Es una clase de historia donde se olvida lo oficial, y conviven tanto los capos, como los amigos, los personajes del barrio, los desamores, el sexo, el deseo y el tripeo cotidiano. También conviven la salsa, el jazz, el hip hop de la costa este, el funk y el soul. Ninguno se sobrepone ante el otro, y juntos conforman un disco armonioso y bailable.

Descarga gratuita: La Revolución

Descarga gratuita: La Revolución

Comparte:

Escritora y periodista eternamente freelance, con un amor hacia la cultura de la música que raya en lo impropio. Siendo una persona terca y pasional, cuando me gusta un disco o una canción, los toco en repeat hasta que me harte y los re-descubra años después, de manera aleatoria, en mi carro a las 3am, probablemente sola o junto a gente bien extraña.