Mecenazgo digital: La era del Crowdfunding

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Por: Carlos Ambert
Especial para Puerto Rico Indie

La primera vez que le presté atención a la palabra crowdfunding fue cuando me enteré de Amanda Palmer y su trabajo a fines del 2012 por unos amigos que me hablaron de su música y que coincidió con su visita a Puerto Rico para el Independiente 3 y la nota publicada en este blog.

Me quedé con la idea en la mente de su campaña súper exitosa en Kickstarter y me pregunté durante varios meses: “¿Para qué puedo hacer yo un crowdfunding?” Lo primero que se me ocurrió fue una gira a varias partes de Estados Unidos y presentarme allá, pero por varias razones, como presupuesto para la aventura y cuán práctico o efectivo podía ser el asunto, decidí que las primeras ideas no tienen que ser las primeras que se ejecuten; otra más pa’l back burner. A fin de cuentas decidí hacer una campaña para financear la producción y grabación en vídeo de mi nuevo espectáculo de standup comedy, El Monstruo Pelú.

Las opciones sobre dónde hacer el proyecto son varias, incluyendo el popular Kickstarter y hasta una plataforma nueva y local llamada Antrocket, pero decidí usar Indiegogo por la opción de “keep it all”. [Llamada "Flexible Funding", ésta opción te permite quedarte con los fondos aunque no llegues a la meta que buscas. -Ed] En principio el crowdfunding funciona de una de dos formas, o te dan todo lo que recaudes sea la cantidad menor o mayor de la que pediste; o no te dan absolutamente nada si no alcanzas tu meta propuesta. Definitivamente como artista independiente tiene más sentido para mí que lo que se consiga será algo menos que buscar.

Es la primera vez que hago un proyecto de esta forma donde el público es parte de la producción del espectáculo – y es básicamente lo que representa el crowdfunding para mí y creo que para la gente que contribuye también. Aportar a un proyecto que te gustaría ver realizado te da una perspectiva diferente del producto: tú formas parte del esfuerzo ya sea por la contribución económica o por difundir la voz por las redes para llegar a más personas. También es una buena manera de reunir en un mismo lugar a la gente que siempre le dice a uno: “Cualquier cosa que te inventes me avisas y bregamos”.

Hace poco Awilda Rodríguez Lora, performera que también hizo una campaña de este tipo recientemente, me comentó sobre cómo los esfuerzos de crowdfunding respaldan más proyectos que agencias como National Endowment for the Arts, y eso me parece genial. A diferencia de agencias grandes, las campañas que podemos mover por redes sociales llegan más efectivamente a quienes pueden estar interesados en apoyar artistas y esfuerzos locales. No es lo mismo hacer una donación por amor al arte a una agencia que maneja fondos para comprar instrumentos musicales a jóvenes en algún lugar remoto, que ir a la escuela superior de Guayanilla y mandarle a reparar los saxofones a los chamaquitos sólo porque los has visto tocando y lo disfrutas o porque en algún momento quisiste ser parte de la banda y ahora puedes hacer alguna aportación inmediata y directa. Más que una alcancía virtual el crowdfunding ofrece la posibilidad de mecenazgo digital.

Hasta ahora mi proyecto “El Monstruo Pelú, Standup Comedy Special” se está moviendo muy bien. Faltan menos de dos semanas para terminar la campaña para el show que presentaré el viernes 20 y sábado 21 de septiembre en el Teatro Victoria Espinosa y estamos por un 60% de los $2,500 – nuestra meta – gracias a fans, amistades y gente que no conozco. Es una propuesta personal que viaja rápido y gasta uno menos gasolina en ir a tocar puertas físicamente. Hay mucho material disponible sobre estadísticas, efectividad, guías sobre cómo administrar la campaña usando recursos en nuestra computadora o móvil y eso se añade al grupo de colaboradores que hacen la idea más grande y completa antes de que salga para proyectarla mejor.

Los perks o recompensas que se ofrecen al público son tan variadas como la creatividad y el budget lo permitan; junto a la la difusión lo más que ayuda es que la gente se lleve algo más que la satisfacción de contribuir contigo o un agradecimiento. Entradas a la grabación del show, pines, album downloads, t-shirts, y hasta créditos como productor del evento son cosas que motivan a quienes ya hacen posible esa idea que no necesariamente fue la primera.

Y en esa onda de la motivación y pompiaera… ¿Qué tal si visitas mi proyecto aquí y chequeas cuál es la categoría que más te anima a ti? ¡Todavía hay tiempo!

Puerto Rico Indie es una celebración de la expresión independiente y sus distintas manifestaciones en el mundo de la música, el cine, la tecnología y otros medios.