Netlabels: Michita Rex y su apuesta al eclecticismo

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Por: Amaya García | Especial para Puerto Rico Indie

La distribución de música gratis en la era cibernética no es nada nuevo. Desde el desarrollo de la famosa plataforma Napster a finales del siglo pasado, nuestra manera de difundir, distribuir y consumir música cambió de una relación de total dependencia (con las cuatro disqueras que controlan el mercado internacional) a una relación que permite al menos un poco de control por parte de los productores y los consumidores. Lamentablemente, esto no es (ni será por lo pronto) sinónimo de democracia cibernética para los artistas ni para los fans.

De hecho, si lo vemos desde ese punto, lo que puede pasar es que entremos en un estado de depresión. Esto porque la mayoría de la música que compramos y escuchamos pasa, de alguna manera u otra, por la mano controladora de alguna de las mega disqueras, ya sea en cuestiones de producción, desarrollo o distribución. Según el teórico Patryk Galuszka, el control que tienen estas disqueras sobre el mercado es en parte responsable por la homogeneización de la música hoy día. Ante este panorama, una de las respuestas de la escena de música independiente ha sido la creación de las disqueras virtuales o netlabels.

En su investigación “Netlabels and the democratization of the recording industry”, Galuszka define un netlabel como “una plataforma para la distribución y promoción en línea de música distribuida de manera gratuita bajo Creative Commons o licencias similares.” Debido a que los netlabels usualmente son jóvenes, las investigaciones académicas sobre ellos son muy pocas. No obstante, Galuszka indica que desde el año 2003, el establecimiento de netlabels ha crecido constantemente debido a la popularización y educación sobre las licencias de Creative Commons y websites con servidores como Sound Cloud o Bandcamp. Como estas disqueras usualmente son iniciativas de una o dos personas (muchos de ellos con conexiones a diversas escenas locales), los netlabels funcionan a base del gusto de sus fundadores y con la filosofía del copyleft.

Mientras que estas iniciativas aún no han logrado arrebatarle el control a las disqueras tradicionales, lo novedoso es que algunas sí han logrado convertirse en tastemakers, manteniendo propuestas musicales consistentemente sólidas en su catálogo y a su vez dándole forma a los gustos y estilos de las diversas escenas. Este es el caso del netlabel chileno Michita Rex. Según información publicada en su página web, el proyecto se cristalizó en el 2010 bajo la dirección de Pamela Sepúlveda, Daniela Saldía y Danae Morales. Las tres mujeres son parte de la escena independiente de Santiago, formando parte de las bandas Fakuta, Dadalú y Los Embajadores respectivamente. También es parte del proyecto el músico Milton Mahan del grupo Dënver.

En el manifiesto publicado en su página, las fundadoras definen a Michita Rex como “un netlabel encauzado en difundir un conjunto de proyectos musicales que desde mediados de los años 2000 vienen redifiniendo la escena de música independiente en Chile. Diversos y eclécticos, este grupo de amigos y artistas ha asumido el desafío de constituir Michita Rex en un espacio de reciprocidad y apoyo mutuo para hacerse escuchar tanto a ellos, como a otros proyectos elaborados dentro y fuera del país.” La labor de estas tres artistas ha rendido fruto, ya que muchos de los discos editados bajo el sello han llegado hasta el mercado estadounidense; en específico la compilación Michita Rex: Música para el fin del mundo. El programa Alt.Latino de NPR transmitió partes de esta compilación, en específico el estreno de la canción “Progreso” de la artista colombiana Lido Pimienta.

Parte de la fortaleza de Michita Rex recae en la diversidad de sus artistas y sus propuestas. En su corta vida, la disquera ha logrado editar discos que pertenecen a géneros que a lo mejor nunca se encontrarían agrupados en el catálogo de una disquera común. Su apuesta a la diversidad musical los ha llevado a publicar propuestas de folk, pop, techno y electrónica experimental, entre otros. Un ejemplo de este último género es Water World, el disco más reciente de El Banco Mundial.

En su paquete promocional El Banco Mundial, formado por miembros de Fakuta, Nawito y DJ Vaskular, describen su música con una serie de argumentos intelectuales (y algunos graciosos) sobre la explotación económica del mar y el fracaso de la película de Kevin Costner, del cual toman el nombre del álbum. También se toman un momento para reflexionar sobre la escena chilena y el peso de llevar la antorcha del pop experimental latinoamericano. Su música está muy lejos de ser pop. De hecho, el disco es una obra llena de sonidos saturados, glitch y programaciones bastante duras para el oído que no está acostumbrado a este género. En una línea similar (pero no igual) se encuentra la banda Megajoy.

Uno de los mayores éxitos de Michita Rex ha sido la edición del disco de Los Embajadores, uno de los proyectos dónde participan los fundadores de la disquera. En su nuevo disco titulado Faisanes, la banda logra separarse un poco de la estética del pop chileno (la cual un reseñista describe como “cándidas melodías y líricas algo naive”) para regalarnos baladas con melodías oscuras y densas, acompañadas de la voz etérea de Danae Morales.

Las líricas que aparecen en Faisanes prueban ser igual de densas que la música. En la biografía de la banda, publicada en la página de Michita Rex, Morales escribe que las letras de Los Embajadores “describen con frecuencia sentimientos amorosos expresados desde el dolor de la ruptura, el desencanto o la distancia con el objeto amado; siempre en un ambiente metafórico y etéreo que de cierta manera idealiza el martirio del alma desengañada: romanticismo puro.” Como una de las mejores producciones de Michita Rex, Faisanes es un disco que no se deben perder.

Los artistas de la disquera, al igual que sus fundadores, se han destacado por desarrollar y promocionar un sonido diferente que también forma parte de la escena chilena y que no necesariamente es popularizado como tal en otros lugares. Sus propuestas son un poco más experimentales, más abiertamente intelectuales y, a veces, un poco más difíciles de digerir. El catálogo de Michita Rex presenta un reto para cualquier fan de la música; una llamada a abrirse a experiencias nuevas.

Como parte del catálogo de Michita Rex, también destacan las producciones de De Janeiros, Namm y Violeta Castillo, entre otros. Para más información sobre los artistas de la disquera o para descargar el catálogo de Michita Rex pueden visitar www.michitarex.com.

Amaya también colabora con las publicaciones Frecuencias Alternas y Sounds and Colours.

Escritora y periodista eternamente freelance, con un amor hacia la cultura de la música que raya en lo impropio. Siendo una persona terca y pasional, cuando me gusta un disco o una canción, los toco en repeat hasta que me harte y los re-descubra años después, de manera aleatoria, en mi carro a las 3am, probablemente sola o junto a gente bien extraña.