RESEÑA: A la extraña merced de St.Vincent

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Por: Ana-Irma Patete
Especial para PuertoRicoIndie.com

St. Vincent, proyecto musical de la cantautora y multi-instrumentalista Annie Clark, tocó anoche en el Lupo’s Heartbreak Hotel de Providence, Rhode Island ante una audiencia llena de fans sumamente entusiasmados, listos para escuchar en vivo su nueva obra innovadora, Strange Mercy (2011, 4AD). El ambiente convirtió a cada espectador en tan solo una partícula entre la muchedumbre de admiración.

Me dio el gran placer de ver que nada había cambiado en términos de dedicación y entrega desde la vez que los vi tocar en ese mismo auditorio tres años atrás, cuando abrieron para Andrew Bird. Fue la época en la cual su segundo álbum, Actor (2009, 4AD), apenas había salido. Aquellos que no habían conocido al grupo a través del primer disco Marry Me (2007, Beggars Banquet) no tuvieron más remedio que prestarle mucha atención.

Canciones del nuevo álbum abundaron el setlist; “Cheerleader” fue la primera de éste que se tocó, lanzando la noche con un gran impulso catártico. Como toda audiencia comprometida, ya sabíamos la letra y hasta tuvimos la valentía de cantar junto a Annie Clark (me aventuro a agregar que sonábamos bastante mal en comparación con esa voz magistral). No importó, Clark lo tomó como el cumplido que fue.

Se notó esta vez que, a diferencia del proceso creativo detrás de Actor, Strange Mercy fue escrito totalmente con la guitarra, en vez de la computadora. En una entrevista con Google Music, Clark dijo que quiso empezar desde raíces acústicas esta vez, y añadir los efectos segundarios luego. Tal vez esta práctica tenga algo que ver con la nueva esfera estética que St. Vincent ha penetrado. Clark, quien estudió en el conservatorio prestigioso, Berklee School of Music, dijo en la misma entrevista que nunca le ha interesado ser atleta musical, algo que le pareció integral a la pedagogía de instituciones como esa. La técnica sí le importa, algo que se nota inmediatamente cuando Clark comienza a tocar, pero la música de St. Vincent va más allá de trucos extravagantes.

Lo más sobresaliente del concierto fue ser testigo de un nuevo eje emocional que ha agregado Clark a sus temas tras sacar a la venta Strange Mercy. Todavía se siente el intento de añadirle colmillos al sonido “pop”, ya que la estética musical suya, de mezclar riffs rockeros con variaciones etéreas tipo Disneylandia, no ha cambiado. Pero sí hay un giro hacia una temática mas transparente, mas vulnerable, abarcando en sus letras cuestiones de la decepción, la (¿extraña?) misericordia, la depresión.

Opino que esta nueva faceta no le quita del enigma que todavía rodea la música de St. Vincent; mas bien se debería ver a la luz de lo que Wilde alguna vez dijo: “life imitates art”, la vida imita al arte. Esto se nota al escuchar el álbum, y aún más al verlo presentado en vivo. Y este nuevo giro no es sino un ejemplo de que la creación musical para St. Vincent sigue siendo algo sumamente original, innovadora y absorbente. Le deseo una exitosa continuación del tour. ¡St. Vincent, te recibimos en cualquier momento que decides venir a tocar en la isla!

Escucha a continuación el nuevo sencillo de St. Vincent, “Krokodil”, lanzado el pasado 21 de abril en una edición especial en vinilo 7″ limitada a 2500 copias.