La importancia de llamarse Luis Alberto Spinetta

Comparte:


Decir Luis Alberto Spinetta no es sólo mencionar un nombre. Muchas veces se le otorgan a personalidades de la cultura popular cualidades míticas que en realidad no se merecen. Luis Alberto Spinetta NO es una de esas personas. Un breve vistazo a su trayectoria musical demuestra que las cualidades míticas que se le atribuyen a este cantautor y músico argentino tienen fundamentos sólidos en la realidad:

Fue miembro fundador del grupo Almendra, una de las puntas de lo que podemos llamar la pirámide fundamental del rock nacional argentino. También fue miembro fundador de Pescado Rabioso, una de las primeras exploraciones latinoamericanas del blues-rock; y de Invisible, precursor de lo que será luego el tango rock y exploración de la fusión del rock y el jazz. A finales de los años 70 comenzó una carrera de solista que se extendió hasta principios del presente siglo. Fue inspiración para Charly García y Fito Páez, como también fue su colaborador. Bajo su nombre existen 26 discos como solista (entre tocadas en directo y proyectos de estudio), sin contar la producción de sus grupos. Desde 1969 hasta el presente su discografía entera cuenta con al menos dos discos por cada década de su existencia.

Y todo esto sin contar que de su vida privada nació Dante Spinetta, su hijo, quien pasaría a ser miembro fundador de Ilia Kuryaki and The Valderramas, un grupo refrescante que ayudó a avanzar la fusión del funk con el hip hop en español y dio origen a una revolución musical que todavía guarda vigencia.

¿Cómo no levantar a los cielos la delgada figura de Luis Spinetta y proclamarlo grande?

Sin embargo, lo que quizás nos elude de su labor tan real es lo que en realidad significa. Mucho se ha escrito de que, gracias a su obra, cuando se habla de rock en Argentina, se habla en español. Los que lo afirman tienen mucha razón: la insistencia de Luis Alberto de cantar en su idioma logró romper con la idea general de que el rock tenía que ser en inglés para ser genuino. Pero a mi entender, lo que Spinetta nos ha legado es la ineludible muestra de amor a la música por parte de un creador incipiente que logró desparramar sus inquietudes por cada esquina que pudo tocar. Spinetta es importante porque demuestra que el rock es mucho más que un negocio o una etiqueta para identificar un sonido. Con su exploración sónica demostró que el rock es una música transformadora, no sólo para el que escucha, si no también para quien la crea y la toca. Demostró que el rock en sí mismo cambia y se renueva, que esa es su esencia. El rock se transforma y NOS transforma.

Spinetta sabía esto, tan temprano como 1973, y redactó un manifiesto que se le entregó a quienes se dieron cita a un recital del album Artaud. En este manifiesto, Spinetta expresó lo que pensaba del rock y de la industria argentina en esa época, cuando algunos sentenciaban que ese género estaba muerto. En su escrito, Luis Alberto denunció a las personas que sólo pretenden lucrarse en lugar de hacer, a las personas que intentan fosilizar el rock. También denunció la represión que los Argentinos ya habían comenzado a sufrir. Es un manifiesto tajante, cuyo mensaje queda confirmado hoy, al final de los días de su autor, mediante su cuerpo de trabajo tan abundante y variado. Al final del escrito, Spinetta nos dice:

“Denuncio a otras mentalidades por elitistas y pronosticadoras del suceso de la muerte de algo que por instintivo no puede morir antes de la vida misma.

Denuncio a las editoriales “fachas” por distribuir información falsa en sí misma, y por deformar la información verdadera para hacerla coincidir con las otras mentalidades a las que denuncio.

Denuncio a los participantes de toda forma de represión por represores y a la represión en sí por atañer a la destrucción de la especie.

Denuncio finalmente a mi yo enfermo por impedir que mi centro de energía esencial domine este lenguaje al punto que provoque una total transformación en mí y en quien se acerque a esto.

El rock, música dura, cambia y se modifica, en un instinto de transformación.*”

Y es precisamente el regalo que nos deja Spinetta al morir, un testamento real y contundente de que el rock ES instinto de transformación. Es por eso que decir “Spinetta” nos trae tanto a la mente. Ser Luis Alberto Spinetta fue demostrar que ser rockero es no quedarse quieto, es cambiar, es mutar. Hoy son muchos los que siguen mutando, desde Julieta Venegas en México a la Calle 13 en Puerto Rico. Desde Francois Peglau en Londres (vía Perú) hasta Kevin Johansen en Argentina. Desde Jorge Drexler en Uruguay hasta Enrique Bunbury en España…todos dicen: “Gracias por la lección, maestro.”

_____________
* Enlace completo al manifesto aquí.
** Este sábado en Frecuencias Alternas daremos una muestra de las transformaciones de Spinetta en una edición especial dedicada a “El Flaco”.

Ezequiel es un (todavía piensa el) joven de origen boricua que habla en un tono de voz demasiado alto y que le gusta expresarse aunque todavía no sabe acentuar. Es el líder del programa radial Frecuencias Alternas (que se transmite por Radio Universidad de Puerto Rico) y disfruta de la música, el cine, su familia y su perra Caprica. En algún momento fue parte de los conspiradores de CarbonoMúsica, #EnProfundo y la serie de eventos en directo El Independiente.