Entrevista: Velcro, listo para Mañana

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Velcro es sinónimo de hip-hop en Puerto Rico. El aclamado MC, DJ y productor se ha dejado sentir en numerosos proyectos musicales, incluyendo su propio clásico del hip-hop local, El álbum (2006); colaboraciones con los raperos más cotizados de la isla, como EA Flow, Ikol Santiago y Tek1, entre otros; y participando en compilados de la escena como el reciente Covers Vol. 1, organizado por el también MC puertorriqueño, Nébula. Además mantiene una residencia como DJ en La Respuesta (Santurce, Puerto Rico) y el programa radial La Voz del Hip Hop, transmitido todos los sábados por Radio Universidad.

En su nueva producción discográfica, Mañana, el joven Andrés Ramos demuestra una madurez musical que es sin duda el resultado de un régimen de trabajo ejemplar y una apreciación genuina por los procesos de la auto-gestión y la colaboración artística (con varias sorpresas para los fanáticos de Superaquello). Temas como “Majarete”, “El mundo entero”, “Dame luz” y “Una historia de violencia” revelan a un artista polifacético digno de nuestros iPods.

A continuación nuestra entrevista con Velcro, quien se prepara para despedir el año con el lanzamiento oficial del disco y ya listo para los proyectos que traerá el mañana.

PRI: Saludos Velcro, ¿Cómo te trata la vida en el trópico?

Andrés Ramos: ¡Excelente! Con todo y lo agobiante que puede ser el insularismo caribeño, es un privilegio vivir con el calor de nuestro clima y nuestra gente.

PRI: Hemos seguido tu carrera desde El álbum, uno de los mejores trabajos de hip-hop producidos en la isla, y nos es evidente el crecimiento de Velcro como artista en esta nueva producción, Mañana y el “mixtape” Kelo Kenton. ¿Cómo resumes esa trayectoria y qué eventos puedes identificar como los que te impulsaron desde El álbum a Mañana?

AR: Contra, gracias por esas palabras sobre El álbum. Y qué cool, que observen como un crecimiento el trayecto de ahí a Mañana. En efecto, resumiría esa trayectoria, quizás, como un resultado del proceso de entrar más a la adultez.

Mirando atrás, durante mi década de los 20 años de edad, creo que estaba pasando una transición en la que mantenía aún algunos estragos de la niñez/adolescencia: estaba recién salido de la escuela/universidad, recién entrado de lleno al campo laboral, recién explorando lo que es una relación de pareja como adulto, recién viviendo solo pero todavía con cercanía a mi familia… Ante los aspectos más retantes de esta transición, me encontré asumiendo como defensa cierto apego al pasado, cierta mirada nostálgica. Y fue algo que asumí para los efectos del primer disco: precisamente se llama El álbum porque la intención era que fuera, además de uno musical, un álbum de fotos. Muchos de mis familiares aparecen cantando y/o hablando en el disco, y en ocasiones haciendo alusión a géneros que marcaron mi niñez: el bolero (en el intro a ‘Quisqueya’) y la ranchera (el intro a ‘Armando’), entre otros.

En el plano musical, las pistas todas se crearon a base del sampling, y específicamente de vinilos – proceso intrínsecamente ligado a la historia del hip-hop como tal, y bonito de por sí, pero de nuevo, arraigado a la historia – o sea, fijado en el ayer. Asimismo, en la temática, muchas de las canciones, por ejemplo, son meros ejercicios “liricales”, que tienen como norte el auto-elogio y el disgusto por las actitudes charras de quienes se creen o dicen creerse lo que no son – perspectiva heredada de muchos de los MC’s que crecí escuchando. Y cuando no eran sobre eso las canciones, igual hay una nostalgia imperante – en ‘Armando’ en particular está bastante explícito, ya que estoy básicamente comparando la figura de mi padre según la veía de niño, con su figura según la veo como adulto: como alguien igual que yo, con padecimientos y vicisitudes.

PRI: ¿Y en cuanto a Mañana?

AR: Para Mañana, creo que había digerido bien todo esto que te describo, y procuré efectuar cambios. Y mirando atrás, me parece que la transición a los 30 influyó bastante: al entrar a esta década (y creo que esto de cierto modo es una experiencia universal) uno hace inventario de su vida, y como se conoce más uno mismo, uno se puede mover más decididamente hacia lo que quiere y distanciarse de lo que no quiere. Yo al menos, cerca de cumplir mis 30 años, renuncié a un trabajo en que estaba y me dediqué más de lleno a la música; y lo que fue más difícil, rompí con mi ahora ex-novia. Y desde entonces, mi familia ha tenido que mudarse de Puerto Rico, por lo que he sobrellevado estas y otras experiencias jamaqueantes sin tenerlos cerca.

Por otra parte, al haber trabajado como DJ por un tiempito ya para ese momento, tenía el oído más desarrollado para poder prestarle atención a aspectos de la música que tal vez ignoraba antes, y que se centran más en el ‘ahora’ que en el ‘ayer': ver cómo una canción produce un efecto en la gente, cómo una canción se puede relacionar con otra, etc. Y cómo, para lograr estos efectos, es muy útil poder nutrirse de la instrumentación musical, versus solamente samplear, por ejemplo. De estas maneras, llegué al punto de querer decir, ‘ok, basta del ayer; breguemos con el ahora, para ver para adónde vamos mañana’.

PRI: Mañana comienza con una elegía a “el álbum” o El álbum (“que descanse en paz, que descanse”), donde lo declaras muerto y te lanzas a una nueva aventura lleno de duda (“yo no sé para dónde voy si a duras penas puedo registrar a dónde estoy”). ¿Te sientes más encaminado ahora, luego de haber terminado el disco?

AR: Sí, y no. Sí, porque creo que para ahora ya he podido digerir también las experiencias recontadas en Mañana, así que es un camino que más o menos puedo trazar. Pero no, porque creo que en el mero gesto de mirar hacia el mañana desde donde uno está parado hoy, siempre habrá una incertidumbre, quizás por definición. Y esa incertidumbre está exacerbada, creo, en nuestro ‘hoy’ particular, en el que no sabemos cuánto durará el planeta, ni si los hoyos ecológicos, sociales, sicológicos y demás con los que vivimos, en efecto, tienen cura alguna.

Un poco eso es lo que quise subrayar con ‘Elegía’, y seguir desarrollando con ‘El mundo entero’ y ‘Hasta mañana'; el asunto de darle muerte al Álbum es más bien un pretexto para proceder a abordar estos pensamientos.

PRI: En el disco sobresale el trabajo de producción, con instrumentación más compleja y pistas más ambiciosas – es reflejo de un Velcro alerta, agresivo y “hambriento”. ¿Cuan laboriosa fue la producción de Mañana? ¿Cómo fue esa búsqueda por los sonidos del disco?

AR: Fue un proceso bien curioso, y variado… Pero hermoso de cabo a rabo. Algunas de las pistas que no hice yo, prácticamente me cayeron en la falda como por accidente: la de ‘Hasta mañana’, por ejemplo, fue que Mark Kelly (ahora bajista de The Roots) me la mostró janguiando en casa de mi hermana en Nueva York, así como si nada, de que, “chequea, esto lo hice el otro día”. Y yo, “¡¡¡ES MÍA!!!” La de ‘Lo siento’, por otra parte, fue que Blackie me la envió por email, con las palabras, “hice esto y pensé en ti”. Yo ya iba pensando en que quería hacer una canción describiendo mi propio funeral, y sólo con oírla en las bocinitas de la laptop me percaté inmediatamente de que ésa era. Otras de esas pistas tienen historias similares detrás.

En cuanto a las que sí bregué yo, por otra parte, tuvo que ver mucho la sed de bregar con instrumentación en vivo. Mi compartir con mi hermana, Mireya Ramos, así como los demás miembros de Lado Ve, entre otros músicos, influyó mucho en esto; ver de cerca el proceso de cada quién de buscar, en sus respectivos instrumentos, los sonidos y los matices que son para poder producir un efecto en una melodía.

Desde luego, yo también había jugado con este proceso con sonidos de teclado y sampleos en El álbum y algunas de las pistas de Kelo Kenton; pero es diferente sacarle el jugo a lo que tienes, dentro de sus límites – por decirte, dependes de los discos de los que puedes samplear, o de los sonidos de teclado que puedas tener a tu alcance – versus tomarte el atrevimiento de pensar, como me pasó con Mañana: “aquí podría ir un ‘pad’ a lo Flying Lotus”, o “¿y si aquí le inventamos una línea original de vientos?” De esas inquietudes, fui y busqué quién pudiera meterle según la idea que rondaba en mi mente, y así tuve la bendición de contar con la ayuda de gente que sabe mucho más que yo.

PRI: Y en el disco se destacan varias de esas colaboraciones – Yall Zee y DJ Adam en la música, se asoman por ahí en cameos Ikol Santiago y Nébula, también participan Mireya Ramos y Shae Fiol. Entonces tienes a Francis Pérez de Superaquello compartiendo su guitarra en “Solo juntos” y por otro lado también a Eduardo Alegría en los coros de “Lo siento”. ¿Cuán importante es para ti mantener ese espíritu de colaboración?

AR: ¡Es imprescindible! Como en una banda, cada persona tiene sus fuertes que puede traer a la mesa y contribuir al banquete musical final. El reto es saber canalizar esos fuertes, y tener el oído y la mente lo suficientemente abiertos como para saber cuándo y cómo decir lo que buscas, y en especial, cuándo callarte para que el otro brille y hasta contribuya de maneras que ni se te ocurrían de antemano.

Algo que sí puedo decir que no ha cambiado desde que comencé a tratar de hacer música, es que para mí, el resultado final musical es lo primero. Por eso, por ejemplo, escribo mis letras según la pista – para adornar la música con la percusión y melodía del rapeo, usando la voz como un instrumento más. Pienso que mediante la colaboración es que uno de verdad le puede sacar el jugo a los propios fuertes de uno, nutriéndote de los demás; y viceversa (¡espero!).

PRI: ¿Cómo se dieron las colaboraciones con Francis y Eduardo? ¿Cuánta sinergía existe entre la escena del hip-hop y la del rock independiente en Puerto Rico?

AR: Si no me equivoco, conocí a Francis primero a través de panas, y de ahí entonces pasé a conocer a Eduardo y Patricia. Las colaboraciones se dieron de manera bien natural, por la admiración que siento por ambos, pero más que nada, creo, por el entendimiento que compartimos de que es necesario desafiar los límites provocados por las categorizaciones de los géneros, para así adelantar tanto cada género, como la música independiente de Puerto Rico en general, lo cual es más importante.

PRI: ¿Extrañas a Superaquello? ¿Qué significó la banda para ti y para la escena local, en tu opinión?

AR: En cuanto a Superaquello, por supuesto que extraño al grupo… ¿Quién no? Dejaron una marca indeleble en la música puertorriqueña, y me atrevería a decir que latinoamericana. Sin embargo, conozco bien lo que es llegar a un impasse en la dinámica de grupo; y si no es superable, es mejor “count your blessings” y dejarlo atrás, en lugar de quizás seguir en grupo de manera forzada o algo así, porque ahí entonces nadie ganaría – ni tú, ni tus compañeros de grupo, ni los fans que quisieran verlos juntos. Pero en todo caso, me consta que tanto Eduardo como Francis han continuado creando desde la ruptura, ¡así que el corillo todavía tiene mucho que dar!

PRI: En Mañana también tocas el tema que está en la mente de todos los puertorriqueños con “Una historia de violencia”, en la que cuentas varios episodios de tu vida que envuelven armas de fuego. Nos parece un excelente complemento al tema de “La bala” de los muchachos de Calle 13. Cabe destacar el contraste entre las expresiones en contra de las armas que hace un jefe de la policía de Brazil al principio de la canción (en un idioma que la mayoría en la isla no entendemos) y el resto del tema, con sus imágenes de violencia que sí nos son muy familiares. ¿Qué hay detrás de ese contraste? ¿Crees en la música como agente de cambio para lograr una sociedad menos violenta?

AR: Había ya grabado la canción para cuando vi el documental brasileño de donde tomé prestado el comentario del jefe de policía. Me pareció deslumbrante su perspectiva. El tipo está diciendo que en las favelas donde trabaja, incautan armas – fabricadas en Europa y EEUU – de calibres y tamaños que ni en lugares de guerra en Medio Oriente y Africa se encuentran. Su análisis es que, si ése es el caso debido a que en las favelas consiguen más ganancias, entonces debiera haber una gestión de nuestra parte del mundo para que se cierren las fábricas europeas y estadounidenses donde se manufacturan esas armas. Dice, si ese proceso de invasión y confiscación basta para con los campos y huertos en Colombia y Perú donde se cultivan narcóticos, ¿por qué no hacer lo mismo con las fábricas de armas?

Su perspectiva me voló los cascos. Nunca había visto el asunto desde ese punto de vista. Puede pecar de idealismo, pero me parece una visión super adelantada, una proyección a años luz de nuestra realidad. Y más aún que venga de un jefe de policía; y para colmo de un lugar tan problemático como las favelas de Brasil.

Decidí incluirlo como intro a la canción porque concuerdo con él. En un momento pensé que debía traducirlo y tener la voz de alguien de aquí hablando en personaje… Pero me pareció más impresionante que viniera directamente del hombre; y al ser en su idioma, se subraya que no es sólo un problema nuestro en Puerto Rico, sino también en Brasil y más allá. (Por ende el título de la canción, en referencia a la película de Cronenberg: son tres anécdotas mías, pero es una historia compartida, y tal vez una triste condición humana, pero no por eso insuperable). Pensé que quien en realidad se interesara, buscaría la manera de traducirlo (yo lo he hecho con discos de otra gente). Y ya me pasó que alguien reconoció el documental de donde viene (no lo voy a delatar :) ¡pero no es tan rebuscado!).

En todo caso, uno de los ímpetus detrás de la canción es precisamente señalar que somos muchos los ciudadanos comunes y corrientes a los que nos toca la violencia, pero que no obstante le negamos entrada a las armas a nuestras vidas. Yo abogo por cero armas, punto. Sólo son un ‘mal necesario’ para quien tome la decisión de que es algo necesario. Y como toda decisión, siempre hay otra opción, otro camino a tomar. No sé si mi canción sea un grano de arena que realmente ayude a avanzar hacia una cultura de más paz, pero sería una bendición si tuviera ese efecto. En todo caso, me esmeré en contar las anécdotas sin un dramatismo excesivo o reclamo melodramático; la intención es que el tono sea uno “matter-of-fact” – narrativa basada en causa y efecto, y tal y como en realidad sucedieron los eventos.

PRI: Tuvimos la fortuna de asistir a la presentación del Lado Ve en el Conservatorio de Música de Puerto Rico – fue algo mágico, con todo y la lluvia, ver a esa docena de músicos en tarima dirigidos por ti. ¿Cómo surge Lado Ve? ¿Qué es y a qué responde su formación? ¿Algún plan de grabar como ese colectivo?

AR: Hace unos tres años, me invitaron a participar en la tarima grande del Festival Claridad [aquí en Puerto Rico -ed]. Fue el año para el que el festival se lo dedicaban a Andy Montañez, y me iban a poner el mismo día en que tocaba Andy, Plena Libre, Roy Brown y Calle 13. ¡Pompiaera! Pero al ser incluido en ese lineup, no quería treparme allí con sólo mi DJ… Así que convoqué a par de panas para formar una banda que tocara mis pistas, al estilo de The Roots; ya llevábamos un ratito hablando de la idea de montar algo así. Y desde entonces, todos le cogimos el gustico y no hemos parado :). Tenemos planificado meternos en enero, para ver si lanzamos algo como banda para principios de 2012.

En cuanto a qué es Lado Ve, aquí te copio un parrafito que uso con prensa y en propuestas:

Lado Ve es una banda de hiphop acústico. Nueve virtuosos de trasfondos musicales variados – cada uno se mantiene activo en otras bandas de otros géneros – se juntan en Lado Ve para explorar y retar los límites de lo que se espera de la música hip-hop, implementando influencias de reggae, salsa, funk, soul y jazz a la estética y rítmica fundamentales del hip-hop, según éstas se expresan en las canciones originales de Velcro. El nombre de la banda sugiere su misión: en los discos de vinilo, particularmente en los sencillos (‘singles’), muchas veces el lado ‘B’ incluye alguna remezcla de la canción principal o hasta otra canción exclusiva… Eso es Lado Ve: la otra cara de la música de Velcro, del hip-hop boricua, y hasta podría decirse de la escena de música urbana de Puerto Rico.

PRI: Durante la presentación del grupo escuchamos además de tus temas, interpretaciones de temas por otros artistas (Pharcyde, Notorious B.I.G., Nas) y en particular un medley que volvió al público loco. ¿Cómo fue tu introducción al rap? ¿Cuándo te diste cuenta que podías mantener las rimas de estos otros artistas – y que podrías escribir las tuyas propias?

AR: La verdad, no recuerdo bien el preciso momento en que me topé con el rap… Pero sé que quedé flechao con él desde bien pequeño, como a los 6 años de edad, algo así. Recuerdo que escribí mi primera rima como a los 7 u 8. Memorias tempranas incluyen pompiaera full con el video de UTFO de la canción ‘Roxanne Roxanne’… Y un episodio de ‘Head of the Class’ en que uno de los chamacos rapea con otro haciéndole beatbox. Y claro, las películas ‘Beat Street’, ‘Breakin’… y ‘Yo! MTV Raps’

El rap siempre me habló. Mirando atrás, creo que tuvo que ver que yo fuera hijo de inmigrantes en Puerto Rico, y de clase media baja, y que me haya mudado para acá desde EEUU; en todo eso hubo un sentir de exclusión, de no-pertenencia, del que me podía resguardar a conciencia en el rap, ya que algo central para el rap especialmente en ese entonces era precisamente el hablar desde el margen, tanto racial como socioeconómico. Aparte de que todos esos ídolos de antaño lo hacían de una manera tan amena y engatusadora – hasta al quejarse, era sendo buen rato.

Pues creciendo, le daba pa’bajo duro a los cassettes de quienes me gustaban, y me aprendía las letras por consecuencia natural. Y como te dije, siempre escribía mis rimas por el lado, principalmente en inglés. Un poco más adelante, los raperos de afuera empezaron a complicar las estructuras de rimas y la formación de imágenes y asociaciones. Me di cuenta de esto bastante temprano, y podría decirte que los estudié; tengo memorias hasta de transcribir algunos versos de Black Thought, por ejemplo, para ver bien cómo rayos lograba las acrobacias que hacía en canciones. Incluso, en la escuela me ponía a rapear covers de los palos del momento con algunos panas; hicimos ‘Scenario’, ‘Nuthin but a G Thang’ y par más; y re-escribimos a nuestra manera ‘The Bizness’ de De La Soul, entre otras. Así que interpretar versos de otros no es ajeno para mí – ¡aparte de que es una cura para los músicos de la banda tener una excusa para tocar esos clásicos!

PRI: También nos llamó la atención el llamado que hiciste en la presentación de Lado Vé en pro de la autenticidad, de lo genuino – para que se de una creación artística “de corazón”. Ciertamente se escucha mucha música mediocre y poco genuina en el país. ¿Por qué no suena más o se conocé más un proyecto como el de Velcro y Lado Vé en la isla – pero artistas de otra talla están por todas partes? ¿A qué obstáculos te enfrentas como artista independiente para llegar a una mayor audiencia?

AR: Esa es la pregunta que nos persigue por siempre, ¿no? Y es algo que plaga a toda vertiente artística. ¿Por qué las mejores películas no tienen el éxito taquillero de las más fáciles? Lo mismo para los libros, hasta para las artes culinarias, pudiera decirse. La respuesta común es que la mayoría de la gente busca en las artes un escape, y no necesariamente un espejo para las dificultades con las que pudieran identificarse. Hay algo de verdad en eso; pero también pienso que se tiende a menospreciar al público y así no se toman riesgos, y por consiguiente el público mismo puede llegar a menospreciarse y tampoco atreverse a pensar fuera de la rutina.

Yo también vacilo con una comedia veraniega o un palo de Pitbull, ponle; pero no me bastan. Pienso que prácticamente cualquiera que escuche mucho de lo que hacemos a nivel “subterráneo”, puede disfrutárselo, especialmente si se lo dan por ojo, boca y nariz como hacen con lo supuestamente “comercial”. Lo que hay es un grave desbalance. Contrarrestar ese desbalance para mí figura entre las cosas más importantes que hay que encontrar la manera de lograr.

Ahora bien: también creo que es demasiado fácil e injusto echarle los veinte a los “medios”, o a los “vendíos” o qué sé yo, y ya. Me parece que frente al desbalance del que hablo, muchos de los artistas supuestamente “subterráneos” podemos pecar de picharle demasiado duro a la posibilidad de apelar a un público general. Frente al tamaño colosal que percibimos en la maquinaria de comercio que consideramos como nuestro gran obstáculo, tiende a entrar un purismo u orgullo que nos puede perjudicar más que ayudar. Me pasa a mí también, no lo niego.

Dentro del hip-hop, por ejemplo, son demasiado pocos los que procuran lanzar canciones finales que realmente pudieran llegar a ser “palos”, con coros y versos que cualquiera pudiera disfrutarse y beats que hagan que la gente se mueva y pudieran llegar a convertirse en clásicos de por sí solos. Como DJ puedo decir que NECESITO que los artistas hispanoparlantes hagan más canciones que yo pueda sonar entre medio de los éxitos que la gente en la pista de baile sabe que va a escuchar. Por lo general, mucho rap en español tumba la vibra del party, y me es una pena; puedo contar quizá con los dedos de mis 2 manos las canciones de aquí que he podido comprobar que funcionan en los parties. Eso es un obstáculo que nos ponemos nosotros mismos, y que podemos cambiar con sólo un pequeño cambio de perspectiva, sin sacrificar en nada la integridad artística de nuestras respectivas propuestas. El éxito puede ser nuestro con tan sólo que lo queramos lo suficiente, ¡yo sé que sí!

PRI: Cuéntanos un poco sobre tu debut en el cine – uno de los temas de Mañana fue hecho para La hija natural de la cineasta dominicana Leticia Tonos. ¿Qué tal eso de estar en pantalla y crear música para un personaje?

AR: Fue una experiencia única. Para mí fue una gran sorpresa que me cogieran para el elenco de La hija natural, y al final puedo decir que no hubiera podido pedir mejor debut fílmico. Leticia es un amor, y nos dimos cuenta rápido que teníamos muchas cosas en común; entre ellas, una firme creencia en el poder de la auto-gestión – de no rendirse ante la posible falta de recursos inmediatos para lograr lo que uno quiere. Lety escribió, produjo, dirigió e hizo tantas cosas más para La hija natural; y el resultado habla por sí solo – es una película muy buena (¡y no lo digo sólo porque salgo en ella!) a la que, como poco, se le desborda el cariño con que se realizó. Ojalá algo similar se comunique con Mañana.

En cuanto a crear la canción tema de mi personaje… DIATRE qué reto. Lety me había pedido la canción durante el rodaje en Santo Domingo, y me mostró alguna de la música que pensaba usar para la película. Cuando volví a Puerto Rico, intenté meterle mil veces a mi canción, por unos buenos 5 meses… Y nada; estaba trancado. Fue una canción del cantante Dwele – “How I Deal” – que me mostró un posible camino para la canción. Así nació “Dame luz”.

Aparte, también por fin me permití a mí mismo hablar no sólo desde la perspectiva de Justiniano, mi personaje en la peli, sino también desde mi propia perspectiva; para el momento me gustaba una mujer que me parecía corresponder la atracción, pero no acababa de darme entrada… Así que tomé eso como punto de partida. Un poco raro, eso de encontrar enlaces con un personaje que desempeñas… Pero muy divertido y revelador. Me apunto a seguir explorándolo – ¡Qué vengan más guiones! :)

PRI: Este resurgimiento que se está dondo del formato de vinilo debe tener contento a un músico, DJ y productor como tú. ¿Veremos una edición de Mañana en vinilo?

AR: ¡Ya quisiera yo! Pero no creo. Manufacturar vinilo es un poco caro, relativo al CD – y ni se diga a la distribución digital. Y si bien hoy por hoy las posibilidades de sacarle provecho a la inversión de hacer CD’s son difíciles, con vinilos es mucho más difícil todavía. Primero, la mayoría de los DJ’s hoy en día no usan platos; y los que los usamos, básicamente nunca usamos vinilos – más bien los usamos con programas como Serato y Traktor. Y la mayoría de la gente, aún los audiófilos, no tienen un plato en su casa para escuchar vinilos. Hasta las tiendas con las que siempre hemos contado para vender vinilos, en el mundo del hip-hop al menos, han ido cerrando una a una – Fat Beats, Beat Street, etc. Así que sólo quedan los coleccionistas que comprarían copias en shows o de tu website, los cuales no son suficientes para yo invertir miles de dólares en hacer 500 copias de Mañana, ponle.

Me parece que en la escena del rock hay más interés en los vinilos de parte de los fans… ¡Espero que sí, para que mis amigos Mima y Nature puedan vender los que hicieron de El Pozo! Pero en el hip-hop, no creo que sea igual. Me ENCANTARIA tener una copia en vinilo del disco… Pero no es muy factible.

PRI: Recientemente publicamos un post en PuertoRicoIndie.com sobre la desaparición de Tek-One… Dicen que la última vez que se le escuchó fue para Intifada III. ¿Velcro tendrá los superpoderes para hacer a Tek-One re-aparecer y cerrar una trilogía de mixtapes con “La Perfecta Vol. 3”?

AR: Bueeeeno… Eso puede estar difícil :). A mi parecer, Tek dejó atrás toda esta cuestión del rap al pasar a su vida matrimonial y de familia. Últimamente no hablamos tantísimo, pero nos mantenemos al día de las cosas más importantes en nuestras vidas personales. De hace un tiempo para acá, cuando hablamos, ni tocamos el tema de la música – creo que los dos entendemos que lo principal es que cada uno esté bien, en salud y rodeado de los suyos.

Si en algún momento el hombre quisiera meterle de nuevo, seré uno de los primeros en alegrarse y estar más que dispuesto a asistirlo en lo que sea. Pero si ese momento no llegara, no importa; aunque soy uno de los que se quedó con las ganas de oír al menos un disco de Tek, comoquiera dejó una trayectoria chévere, en la cual tuve la fortuna de participar aquí y allí y compartir con él momentos bien nítidos. Ese es y será por siempre mi hermano.

PRI: ¿Qué más viene por ahí que debamos de estar pendiente – especialmente los seguidores del hip-hop en Puerto Rico y de Velcro? ¿Qué te tiene entusiasmado? ¿Qué traerá el Mañana?

AR: El 15 de diciembre viene por fin el concierto y fiesta de lanzamiento del disco Mañana. La idea hasta ahora es hacer el disco completo, de cabo a rabo y en orden y con todas las intervenciones de los invitados, pero con Lado Ve metiéndole en vivo. El evento además contará con una exposición de arte de 13 piezas de 13 artistas del patio, basadas cada una en una canción del disco.

Lo próximo es un segundo video para Mañana; va a ser para la canción “Majarete”. Espero poder lanzarlo en enero. También tengo planificados otros dos videos, que se lanzarán a lo largo del próximo año.

Para principios de 2012, estaremos grabando un EP de Lado Ve; a ver si lo lanzamos como tarde en la primavera. Francis Pérez de Superaquello tiene un proyecto nuevo llamado La Tortuga China, en el que también participo; verá la luz del día temprano en 2012.

DJ Adam y yo tenemos pendiente lanzar un mixtape de “Best of Velcro”, a la manera de los ‘best of’ mixtapes de J Period; eso debe salir pronto. Y hasta ahora, creo que la próxima producción de estudio a la que quiero meterle, luego de la de Lado Ve, es algo de “future soul hispano”… Como un Foreign Exchange / D’Angelo, pero en español. Mi hermana Mireya Ramos, Kianí Medina y yo hemos estado hablándolo, y nos tiene BIEN motivaos. Si todo va bien, eso sale para fines de 2012. Y mientras tanto, ¡seguir inventando y pasándola de show!

PRI: Te agradecemos que hayas sacado de tu tiempo para este intercambio de palabras y te deseamos el mayor éxito en todos tus proyectos. Y a ver si en el futuro se te da lo del vinilo…

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Agradecimientos: a @Sire_Damiano, por su colaboración en la entrevista.

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Foto por Abey Charrón via Facebook del artista

Velcro / Lado Ve

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Escucha Mañana, el nuevo álbum de Velcro, y descarga tu copia digital aquí. Visita elsitedevelcro.com para descargas gratuitas de su debut, El álbum, y mixtape, Kelo Kenton. Velcro también participa en cuatro temas del compilado de clásicos del rap estadounidense re-hechos en español, Covers Vol. 1, organizado por el MC puertorriqueño, Nébula – descárgalo aquí.

Empresario, escritor, productor y diseñador radicado en San Juan, Puerto Rico. Fundador y Editor-en-jefe de Puerto Rico Indie. Si tuviese que vivir por el resto de su vida escuchando solamente cinco discos, en estos momentos seleccionaría: "Fabulosos Calavera" de Los Fabulosos Cadillacs, "Girlfriend" de Matthew Sweet, "Marquee Moon" de Television, "Lateralus" de Tool y "Staring At The Sea" de The Cure.