Nunca fui Fiel A La Vega

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El siguiente escrito fue publicado originalmente en el blog musical Mala Vida, Buena Música.

En Puerto Rico es raro el hecho de que una banda, digamos de “rock”, se convierta en un acto popular. Las masas (y sus medios) parecen tener espacio para degustar la música de una sola a la vez: este año le tocó a Sie7e y antes vino Sí Señor, Zorro Viejo, Circo (con pinzas), Viva Nativa, El Grupo Al Garete y La Secta All-Star, etc.* Pero ninguno ha logrado convertirse en un fenómeno como Fiel A La Vega. En el 1996, mientras el mundo escuchaba el “Wannabe” de las Spice Girls, en Puerto Rico cantábamos “El Wanabí”. Este fue el himno que propulsó a Fiel A La Vega al estrellato local como a ninguna otra banda de rock puertorriqueña y la canción que me hacía sentir como un extraño entre mis compañeros de la high.

Si encendías la televisión, ahí estaba Fiel A La Vega cantando “El Wanabí”; si ibas a Plaza Las Américas, en las tiendas se escuchaba a Fiel A La Vega cantando “El Wanabí”; si salías a una fiesta ahí estaba Fiel A La Vega – ya sea en persona o en CD – cantando “El Wanabí”. Un tema sobre la superación personal – sobre #echarpalante – acompañado de una melodía amena y un coro para cantar juntos a todo pulmón. Claro, yo escuchaba mucho rock para entonces (Weezer, Smashing Pumpkins y Oasis entre mis favoritos al momento) y esto no era rock – pero bueno, la popularidad del grupo entre mis amigos me intrigaba lo suficiente como para darles una oportunidad a sus canciones. Si habían logrado escribir una canción decente, seguramente tendrían más que ofrecer… ¿No?

No. “El Wanabí” es – aparte de una de las razones por la cual se inventó Napster – una fuente de buena voluntad que protege a la banda de las peores sentencias en su contra.** Pero que no quede duda alguna: Fiel A La Vega es una de las peores agrupaciones de rock que se ha escuchado en este pequeño país – y por ende, digna de su propio espacio dentro de una edición de la columna “Bandas Que No Nos Gustan”. No hay mas que considerar los otros diez temas dentro del disco debut del grupo para llegar a dicha conclusión.

“Salimos de aquí” abre la discografía de Fiel A La Vega “not with a bang, but with a whimper.” Es una canción que no quiere empezar – pero una vez comienza, no encuentra como terminarse. A través de unos largos seis minutos y medio – y como ocho variaciones musicales distintas, por no decir “pedazos de canción” – Tito Auger nos describe de dónde fue que salieron él y sus secuaces. El detalle es que nunca nos dijeron cómo volverlos a meter allí. Igual de extensa, pero aún más trillada es la siguiente canción “Las Flores de Emilio”, donde el arma secreta de la banda se empieza a perfilar. Se trata de Papo Román en las congas, elemento musical que habrá convencido a muchos de que el grupo era innovador, sofisticado y talentoso. Pero igual que cuando Maná incluyó percusionistas adicionales en su disco “Unplugged” para darle más dimensión a la batería de Alex, Papo sirve su función de rellenar, mientras le quita impacto a la instrumentación tradicional del rock que es la base para estas canciones.

“Mil Canciones”, la primera “balada” del disco, no hace más que recordarme lo monótona que es la voz de Auger y de su falta de personalidad en general como cantante y líder del grupo. Entre platitudes, observaciones obtusas y diarreas mentales que asustarían hasta a Alanis Morissette, Tito dice mucho, pero no hace camino al cantar. Le sigue a ésta quizás el momento más revelador del disco, cuando Fiel A La Vega intenta sonar a una banda de punk de la época – así tipo Green Day. Quizás no muchos recuerden el tema “Nada”, en el que Tito recita poesía de libreta de secundaria (“En la portada de tus ansias, brilla el muerto convencido, que entre el fuego y el camino, marcha el alma del sencillo”) mientras una banda de covers practica su tema favorito de Dookie para tocar en el “Welcome Party” del colegio. Los Caramelos de Cianuro jamás han sonado tan mal. Y es que en su minuto con cuarenta y ocho segundos “Nada” no tiene nada de sentido. Menos sentido tiene dentro de un disco en el cual la mayoría de los temas sobrepasan los seis minutos de duración.

Podría ser que a la banda se le hacía difícil contener todo su “rock” en pocos minutos, prefiriendo esparcirlo a través de sus famosos “jammeos” de conga-rock. ¿Pero entonces cual es la excusa para “Los Superhéroes”? En el tema, Auger se imagina a un Puerto Rico que ni los Super-Amigos pueden salvar (o sea, el actual). El concepto en sí podría trabajarse de una manera “cool”, quizás en manos de un compositor más experimentado en este tipo de canción como Fernando Castro de Los Niños Estelares. Sin embargo, Fiel A La Vega debió abandonarla tan pronto se escribieron líneas como: “La Mujer Maravilla se fue ayer pa’ San Juan, por orden Federal a bregar con la ola criminal. Con su avión invisible y su cuerpo comible, ella iba a llegar y que todo arreglar” y aún peor, “Y cojiendo cupones está el Hombre Nuclear, Batichica te hace precio en el Doral, el Pinguino es mas popular que Rolando Barral y Hulk esta dando aeróbicos en la capital”. De letras como esas ni el Chapulín podrá ayudarnos.

La realidad es que luego de esa aberración musical no debimos haber escuchado más nada de Fiel A La Vega. Con estas cinco canciones debió haber sido suficiente. Pero NOOOOOOOOOO… Teníamos que llegar hasta “El Wanabí” y adoptarla como nuestro segundo himno extra-oficial.*** El grupo habrá hecho historia con un tema, pero de la misma manera la historia conserva mucha más evidencia en contra de la banda y su supuesto talento musical (busquen “Bla, Bla, Bla” de A Quien Pueda Interesar, “Hay que edificar” de La Prosperidad y “Turisticamente Bien” de Equilibrio). No es buen indicio que el mejor material que publicaron luego de su debut se reduce a temas escritos por compositores más reconocidos y talentosos que Fiel A La Vega. Además dudo que hoy en día aún la juventud recurra a una copia de El Concierto Acústico para escuchar “Buscando Guayaba”, “Ojalá” o “Boricua en la luna”.

Lo que sí ocurre hoy día con la banda, y principalmente Auger, es que su música continúa aliada al movimiento pseudo-político del cantautor puertorriqueño, que es más o menos la misma estrategia que siguió Hector “El Father” al “convertirse al cristianismo”. Allí con su corillo siempre tendrá a un público que se conforme con una imagen que le reafirme su pensar, sin mucha consideración por la calidad del proyecto en sí. Además se ofreció en estos meses un “taller intensivo de composición lírica” en donde el reconocido cantante “compartió sus secretos” por $350. Después de todo, nosotros podremos vivir sin “Nada”, pero Tito necesita comer.

Como un aparte personal, comparto con ustedes el recuerdo del segundo “talent show” en el cual tuve la valentía de participar durante mis años de secundaria. Para entonces tocaba el bajo en una agrupación de rock; éramos cuatro, con la hermana menor de nuestro cantante y guitarrista a cargo de los teclados. Habíamos preparado una versión competente de “La Ciudad de la Furia” de Soda Stereo, basándonos en la interpretación del grupo en vivo en El Último Concierto A. Nos fue bien esa noche, con los estudiantes de intercambio argentinos (no lo planificamos) abrazándonos por haberle hecho justicia el tema dentro de nuestras habilidades. Pero esa noche también se presentó una banda de otro colegio – una anomalía para este evento – que según recuerdo, terminó ganando el primer premio. El público cantaba los coros junto a ellos y al final de su presentación, recibieron un fuerte aplauso mientras aireaban la bandera de Puerto Rico en el escenario. ¿Cuál había sido su selección? ¡Fiel A La Vega, por supuesto!

El guitarrista de aquella banda contrincante, inspirado en su juventud por la música de Tito Auger y los demás Fiel A La Vegans, pasó a ser el guitarrista de Black Guayaba – cosechando éxitos en la radio local y hasta ganando un Grammy. Y yo, entre otras cosas, me convertí en el editor de PuertoRicoIndie.com. Así que ustedes me dirán… ¿a la larga, quién salió ganando?

Notas:
* Robi no cuenta por muchas razones, entre éstas porque es ex-Menudo, habla raro, nació en New York y porque yo lo digo.
** Tampoco puedes decir que te gusta la música de Rucco Gandía y Radio Pirata porque tolerabas el uso del tema “Ángel de la Guarda” en un anuncio de televisión.
*** Primero viene “Los Colores De Mi Tierra (Pinta Tu Vida)” del anuncio de Harris Paints y luego le sigue “La Borinqueña” de Lola Rodríguez de Tió.

Empresario, escritor, productor y diseñador radicado en San Juan, Puerto Rico. Fundador y Editor-en-jefe de Puerto Rico Indie. Si tuviese que vivir por el resto de su vida escuchando solamente cinco discos, en estos momentos seleccionaría: "Fabulosos Calavera" de Los Fabulosos Cadillacs, "Girlfriend" de Matthew Sweet, "Marquee Moon" de Television, "Lateralus" de Tool y "Staring At The Sea" de The Cure.