LAMC 2011: Acoustic Showcase

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Fotos: Andrés Richner

El sol apenas terminaba de ponerse la noche de julio 7 en Nueva York cuando Hello Seahorse! subía al escenario de SOB’s para finalizar el showcase acústico del Latin Alternative Music Conference. El espéctaculo había comenzado apenas 3 horas antes con la inimitable Ely Guerra. Sentada solita con su guitarra, su voz se alzaba en vuelo para las notas altas y caía en picada hasta quedar en silencio… para una vez más resurgir, a veces melodiosa, a veces ronca. Ely entretejió varios éxitos en sus diez minutos, incluyendo varias canciones de Lotofire (“Mejor Me Voy”) y Sweet & Sour Hot y Spicy (“Más Bonita”). Y al decirnos adiós tan temprano en la tarde, por más electrizante que fuera la voz de Ely, había quedado claro que el showcase no era tanto para fanáticos que querían más, sino más bien para aquellos que necesitaban un curso introductorio, un sampler, de lo que el LAMC había traído a la Gran Manzana.

El lineup fue uno ecléctico, claro está, y entretenido al menos por el hecho de que cada banda o solista contaba con unos meros diez minutos (estrictamente vigilados por los productores) para dejar su marca y salirse del medio. Pero a pesar de algunos problemas técnicos y extrañas yuxtaposiciones de estilo de música, todos los artistas se dieron a conocer con entusiasmo, especialmente aquellos que escuchábamos por primera vez.

Ely Guerra

Los chicos de Napoleon Solo (personaje de The Man from U.N.C.L.E. #WikipediaIt) me recordaron a una versión española de Café Tacvba en su infancia con su éxito “Lolaila Carmona”. Pero poca gente los reconoció, mientras que Superlitio subió al escenario entre silbidos y poco después el público cantaba el coro de “Qué Vo’ Hacer”.

Mientras esperábamos al próximo artista, el venezolano Onechot – un sujeto enmascarado con uniforme medio paramilitar y medio Adidas – hacía guardia en la esquina del escenario, trombón en mano, quién resultó ser también músico de la banda Nuyorquina King Changó. Entonces Onechot brincó sobre el escenario a soltar lírica en Spanglish sobre un reggae movidito pero más vieja escuela que reggeatón.

El enmascarado, tocando junto a Onechot

Le siguieron los chicos de La Vida Boheme, también de Venezuela, quienes llamaron la atención todo el día con la explosión de pintura que les cubría de pies a cabeza. Dedicaron una canción a Talking Heads y la segunda a Buena Vista Social Club, pero permanecieron en el escenario para tocar la música del grupo de hip hop Cuarto Poder, cuyos cuatro integrantes rapearon a cuatro velocidades y más con rimas entrelazadas que al fin hicieron brincar al público. A pesar de que sus bailarines no tenían espacio para hacer sus piruetas (se quedaron parados, uno en cada esquina), Cuarto Poder demostró gran magnetismo en su intervención en vivo.

Los 4 Bohemes de La Vida Boheme

Fue un poco abrupto entonces el cambio de un crew de raperos al baladista (al menos ahora y por ahora) Diego García. Con su imponente estatura y aspecto tan serio, no todos esperábamos la suave música, acompañada de guitarra y cello, que pronto comenzara a tocar. Las canciones en inglés tenían más de un toque de James Taylor y sugerían un corazón roto e imposible de reparar. Después de Diego, el grupo uruguayo No Te Va A Gustar colmaron el escenario pues eran más de diez músicos. Subieron el tempo nuevamente, su música pop con puro acento andino. y desmintieron su nombre tan obviamente irónico.

No Te Va A Gustar casi no caben...

Antes de que Hello Seahorse! subiera al escenario a ganarse la noche (no era competencia, pero para mí, ellos ganaron), Gaby Moreno, guatemalteca residente de Nueva York, dándole varios colores al blues tanto en español como en inglés con su impresionante voz. Y entonces, desde México, por primera vez en la costa este de Estados Unidos, se dejó escuchar el encantamiento sónico de estos singulares mexicanos. Sólo hubo tiempo para dos canciones del nuevo disco Lejos! No Tan Lejos!. “Ay, ya ya yay, cómo me duele / cómo me duele llorar” cantaba la vocalista Denise, estrenando su entrenamiento operático para “Velo de Novia”, haciéndonos olvidar a Beth Gibbons. Pero al final de esa canción, las palabras: “pero cómo me gusta… cantar.” Qué irónico que terminaran la noche con “Me Has Olvidado”. Yo no me los puedo sacar de la cabeza.

Hello Seahorse!

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