Entrevista: Teri Gender Bender de Le Butcherettes

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Le Butcherettes es un trio de garage-punk liderado por la intensa Teri Gender Bender (nacida Teresa Suárez) cuyas explosivas presentaciones en vivo han dado mucho de qué hablar a la blogosfera musical en los últimos años. Si no conoces aún del grupo, éste es un buen momento para comenzar. La banda recién editó su disco debut, Sin Sin Sin, producido por el incansable Omar Rodríguez López de The Mars Volta – quien también contribuye tocando el bajo para la producción. El disco ha recibido muy buenas reseñas en el mercado norteamericano, con críticos como el reconocido Jim DeRogatis declarándolo “absolutamente necesario y esencial”.

Le Butcherettes tuvo sus comienzos como un duo en la ciudad de Guadalajara en México, donde luego de un EP, Kiss & Kill (2008), pasaron a abrirle a grupos como Yeah Yeah Yeahs, The Dead Weather y The Flaming Lips. Ahora basada en Los Ángeles y con disco debut recién lanzado, Teri estrena una nueva versión de Le Butcherettes con los músicos Gabe Serbian (batería, también de The Locust) y Jonathan Hischke (bajista y tecladista, también de Hella y Broken Bells) en gira junto a las veteranas bandas Deftones y Dillinger Escape Plan.

Tuvimos el gran gusto de hablar con Teri sobre esa gira, sobre el proceso de grabar Sin Sin Sin junto a Omar, y de ahí pasamos a otros temas como lo extraño que fue su bautizo y lo que verdaderamente considera una experiencia religiosa – el haber conocido a la leyenda del punk Mike Watt.

PRI: ¿Cómo va la gira?

Teri Gender Bender: Va muy bien. Yo creo que lo importante es que las bandas con quien estamos son muy buenas personas y nos han tratado muy bien.

PRI: Vi por el Internet que has podido cantar en dueto “Knife Party” con Chino [Moreno, vocalista de los Deftones] durante el set de su banda. ¿Cómo surge esa colaboración? ¿Se ha podido repetir?

Teri: Empezamos en Dallas, que fue la primera vez que lo hicimos y Chino me dijo, “No, pues, hay que hacerlo – me gustaría que hicieras esta parte.” Y dije: “¡Ah, bueno – perfecto! Por mí estaría increíble”. Obviamente no lo hago idéntico que la chica del disco, pero él dijo, “no importa, haz lo tuyo – tú se tú”. Y ya lo hemos hecho bastante, creo que ésta fue la cuarta vez que lo hice y lo vamos hacer hasta el final de la gira.

Es diversión, es diversión. Bailar en un escenario con ellos es divertido.

PRI: ¿Y luego del set de Le Butcherettes, que se destaca por tu presencia hiperactiva en el escenario – todavía tienes más energía para subir con los Deftones cada noche?

Teri: Bueno, es que cuando estamos en el escenario tenemos la libertad de sacar toda nuestra agresión – no necesariamente nuestra agresión – pero es nuestro único chance de poder sacar todo. Y por eso la gente dice: “¡Hay Dios mío qué locura! ¡Hacen cosas loquísimas!” Pero realmente estamos sacando nuestro animales. Por lo menos para mí es cuando soy más sana mentalmente – cuando estoy en el escenario – porque abajo de él especialmente soy una persona muy incómoda.

Como que a veces digo cosas al azar y la gente dice, “¿y por qué dijiste eso?”, y yo como que arruino los momentos padres. [Se ríe.] Pero somos muy hiperactivos por naturaleza, no es que nos estemos esforzando de más o estemos tratando de sacar el shock a fuerzas. Eso es ya reacción del público y no tengo ningún tipo de control sobre eso.

PRI: ¿Tiendes a hacer más tranquila fuera del escenario?

Teri: En cuanto piso el escenario – todo muy fácil. Pero justo antes de tocar – dos minutos antes – siento que me muero por los nervios. Soy una persona muy nerviosa por naturaleza. Mi madre, desde niña, ella tomaba mucho café y creo que me afectó a mí. Siempre estoy así como “ay, Dios mío estoy nerviosa” – sudo por las manos. Mis manos siempre están frías. Si me gusta un chico no puedo ni hablarle nunca porque nunca en mi vida he podido confrontar.

Pero es padrísimo tener esa oportunidad de estar ahí en el escenario. Es como mi protección, mi barrera. Pero a la vez me estoy exponiendo tanto… es muy curioso. Y luego a Gabe [Serbian, batería] le gusta escupir y a veces en el escenario me moja con sus mocos y Jonathan [Hischke, bajo y teclados] también. [Se ríe.] Pero es padre, es padre esa sensación. Muy de hermanos. Se está convirtiendo en algo muy bonito, yo creo.

PRI: Definitivamente se ve como algo muy eléctrico y hasta en el disco – escucharlo dan ganas de verlos en el escenario. Fue lo que más me agarró del disco al principio, que los quería ver en vivo.

Teri: Es muy diferente, es muy diferente. En el disco Omar [Rodríguez López, de The Mars Volta] grabó el bajo y Normandi [Heuxdaflo], el baterista anterior, grabó la batería en ese disco. Pero yo creo que ahorita con Gabe y Jonathan en vivo siento que es más poderoso y bueno – no me mal entiendas – el disco Sin Sin Sin está hermoso como está, pero en vivo es diferente porque son músicos con diferentes influencias y llevan años escuchando, no sé, por ejemplo, Gabe escucha mucho Primus. Jonathan me dijo también de una banda que se llama Erase Errata. Y tienen como que diferentes influencias ellos.

Amo el disco y creo que Omar hizo un trabajo increíble, pero también creo que en vivo Gabe y Jonathan hacen también un trabajo igual de increíble.

PRI: ¿Cómo fue esa experiencia de grabar Sin Sin Sin con Omar en el estudio?

Teri: Bueno, él, primero que nada, es una persona muy paciente – por lo menos con nosotros se portó muy paciente – y me dio muchos consejos. Me dijo, “Tere, las canciones están muy buenas pero no tengas miedo de agregar otro coro. No tienen nada de malo el tener canciones largas”. Porque yo era muy así de que “menos es más” pero literalmente. Antes la banda era nada más de dos personas, no había ni bajo, era una guitarra mal hecha y batería – muy punk, ¿no?, muy minimalista. Pero Omar dijo: “A veces un poco más es bueno. No tienes que tenerle miedo a eso”.

Y de hecho fue él quien dijo: “¿Por qué no metes un bajo a la música? Que sea como más fundamental. Porque cuando estés en vivo Tere, si tiras la guitarra si querer – no sé, si algo pasa – el bajista te va a apoyar siempre.” Y ya como que desde ahí fue algo que me abrió los ojos y dije “ok, no me tengo que cerrar”. Porque las personas que se cierran, se hunden.

Trabajar con Omar fue increíble. Fue rapidísimo también – como una semana y media duró el proceso. El bajo él lo grabó así en volada. También lo hizo muy simple – el bajo en el disco es muy simple – porque él dijo que no quería meter tanto de su onda. Él no quería que el disco sonara como Mars Volta, él quería que el disco sonara a Le Butcherettes. Y yo creo que mucha gente dice, “ay, pero Omar metió ahí mano” y pues sí metió mano pero no metió a Mars Volta. Metió su mano tratando de entender la música. Muy increíble – muy lindo, muy lindo.

PRI: ¿Tienes algún momento favorito dentro del disco o se te hace difícil escoger?

Teri: Para mí con que salga todo de la boca, como vomitada – ¡YA! Con que salga y me lo saque de mi sistema. Yo trato de ver el día del presente y ahorita estamos Jonathan y yo escribiendo nuevas canciones para el segundo disco y yo creo que ese va a ser aún mejor. Estamos escribiendo y tocando algunas en vivo. El plan ahorita es tratar de seguir sacando canciones o discos – o tocar a morir.

De hecho en agosto vamos a Europa a tocar, en Holanda y también vamos a ir a Portugal… Estamos bien emocionados. El punto es seguir creando, aunque suene raro.

PRI: ¿Qué te ha parecido la recepción de Sin Sin Sin?

Teri: Yo estoy muy agradecida porque en México – amo a México – pero la gente con el poder de ayudar a las bandas no hacían mucho por nosotros. Nunca hubo una disquera que quisiera ayudar a sacar el disco. Fue realmente gracias a Omar. Todo gracias a Omar y por él conocimos a nuestra manager Cathy [Pellow], que es de Sargent House y ella maneja todo lo de la banda, lo del Twitter, el Facebook…

Y pues con el disco, yo estoy feliz – estoy muy feliz – y espero que se puedan seguir haciendo más discos producidos por Omar. Pero ya vez que es un hombre muy ocupado y ahorita va a estar de gira por mucho tiempo.

PRI: ¿Notas una diferencia entre la recepción que recibes del público latino a la del público norteamericano?

Teri: Yo creo que sí, hay una diferencia enorme. Yo creo que el público latino es el público más fiel que uno puede tener, pero también pueden ser los más que te pueden odiar. Si te odian, ahí se quedan. Pero el público norteamericano, ellos pueden amarte pero el día siguiente se olvidan de ti. Porque hay tantas bandas en Estados Unidos y hay mucho concierto y como el efecto dominó – se va cayendo todo. Pero quién sabe – igual si eres muy bueno se acuerdan de ti.

La banda empezó en México y ahí tenemos nuestra gente que es muy fiel a nosotros y nos siguen mandando mensajes por Twitter, recordándonos que quieren que toquemos allá otra vez. Y en eso estamos, pero primero tenemos que terminar esta gira en los Estados Unidos, para poder ir allá.

PRI: ¿Y al resto de Latinoamérica?

Teri: Ay a mi me encantaría ir a todos lados. No me importa qué país – Colombia, no sé, Argentina, Chile, Brazil – nunca he ido a ningún país del sur. También nunca he ido a Puerto Rico. Ahí me muero por ir. Hace mucha falta conocer y comer la comida – probar un poco de todo. Porque no se trata de ir a tocar “y ya, nos vamos”, como rockstar. Yo quiero aprovechar un poco, ¿no?, hablar con la gente y hacerme amigos. Porque así sale más barato al final de cuentas, porque si haces un amigo en un país, pues ahí tienes lugar donde quedarte…

PRI: Y ganas más de la experiencia.

Teri: Sí.

PRI: ¿Cómo encuentras música nueva? ¿Estás conectada a lo que se escribe en los blogs?

Teri: Yo creo que por Twitter me entero de varias cosas que están pasando. Recientemente nos mudamos a Los Ángeles mi novio y yo, y allá todas la gente que son mayor de, no sé, de veintisiete años, ellos saben y son quienes me informan – ellos son mi blog. Es que realmente no estoy tanto tiempo en la Internet, aunque sí tengo mi celular – tengo mi Blackberry y me encanta. Pero últimamente me entero pues por la banda.

No sé si has escuchado de una revista que se llama URL Magazine que está a penas comenzando en México y hablan de bandas mexicanas que están empezando. Ahorita en México hay muchas cosas pasando. Hay una banda que se llama Go-go Frenezí que son muy buenos, tienen buenas influencias – les encanta Mike Patton y Lovage…

Es padre. Y a veces no me entero y me siento un poco culpable.

PRI: En Puerto Rico hay más necesidad de estar conectados para encontrar música ya que en la isla no se produce tanto como fuera. Uno de los blogs con enfoque latinoamericano que seguimos, Club Fonograma

Teri: Ah sí – pero ellos nos odian. [Se ríe.]

PRI: Eso me pareció por la reseña, pero te quería preguntar por un comentario específico que hacía la persona que escribió sobre el disco [Blanca Méndez].

Teri: ¿Que el punk no es cerebral, es pura actitud? [Instead of namedropping all of the writers that she does (Salinger, Fitzgerald, and Dostoevsky, among others) for no discernable reason beyond demonstrating how well-read she is, Teri should have gone with her gut. Punk music is much better as a visceral experience than a cerebral one.] Eso dijo la chica y estoy totalmente en desacuerdo. Poniendo a un lado lo de nuestra banda, a mi no me importa lo que digan de la banda, pero cuando dice ahí que el punk no debería ser cerebral a mi se me hace una mentada de madre – ¡porque claro que el punk es cerebral! De las bandas más grandes de punk como Black Flag y también Dead Kennedys hablan de la política. Es super cerebral.

Por mencionar gente que ha existido – íconos – no significa que eres un name dropper. Es que te están inspirando a hablar de ellos. Y yo no me considero una persona sofisticada ni bien leída, pero me gusta de vez en cuando inspirarme de cosas morbosas. A mi se me hace que Henry Miller es un sujeto súper morboso y me encanta – me encanta lo oscuro.

Pero sí, eso fue lo único que me dio coraje del artículo. Que le haya gustado o no el disco o mi vida o mi estilo de vida – eso ya es su opinión y no lo puedo cambiar y la respeto por eso. Pero eso del punk no cerebral – eso no es cierto. No creo que conoce mucho de punk. [Se ríe.] Pero ya. Con todo el respeto.

PRI: Dejando aparte si le gustó el disco, quería preguntarte sobre lo siguiente: No self-respecting feminist vegan would justify the use of meat in performance. Not even for the sake of “art.” Me gustaría saber cómo contestarías a esa crítica específica.

Teri: También estoy en desacuerdo. A mi me encanta poder expresarme de cualquier forma. Sí, era muy joven cuando usaba carne. Ya no lo hago. Antes sí lo hacía. En México sobretodo lo hacía. Nada más, de hecho. Y lo hacía porque me sentía como un pedazo de carne. Me sentía mierda. Muchos hombres me denigraban. A mis amigas también las trataban mal. Hasta mis amigos hombres nos decían nombres como “marica” y cosas así muy feas, ¿no? Y dije, “no, pues a la mierda – ésta va a ser mi forma de expresar mi odio contra el machismo de México” y por eso usé la carne. Y era carne podrida.

Y sí, era vegana – ya no soy vegana porque me dio anemia, porque en esto de estar de gira es muy difícil conseguir tu proteína. Pero no era un estilo de vida – ser vegana era mi dieta nada más. No me consideraba así de que “ay, soy súper vegana y sí voy a usar carne hoy”. No. Era como que “mi dieta es esto, pero mi ser artístico quiere hacer esto, no quiere limitarse”. Y yo ya sabía que iba a causar mucho – no sé si odio, pero más bien desagrado.

Yo digo que mientras más te expreses, puedes usar los elementos que quieras – después que no estés destruyendo o matando a alguien, perfecto. Yo me sané a mí misma y no necesito la aprobación de alguien. Hasta mi madre me criticaba. Mi familia. Perdí amigos por eso. Y la verdad es que sí entiendo de dónde viene pero ellos no entienden de dónde vengo yo. Mi mente igual estaba cerrada en querer expresar ese punto de vista.

Era como humor. A veces siento que la gente me toma muy en serio. Y la verdad también es que Le Butcherettes es una banda que se burla también de sí misma. Estoy también burlándome de mí misma, en ese sentido – como que “mira es una carne, ha ha, I’m a piece of ass“. También por eso los tacones y las perlas y enseñar piernas y ser sensual. ¡También! ¿Por qué no burlarme de eso? Me estoy burlando de mí misma, no me estoy creyendo superior a nadie. Si supieran como soy en la vida real… Soy la persona más ñoña – y no sé si tonta – pero soy bien… I’m a geek. I’m an ignorant geek. Pero ya no estoy usando esto, quiero usar otros elementos.

PRI: ¿De donde salen las referencias literarias en el disco?

Teri: Tienen mucho que ver con mi padre. Es algo personal pero siempre lo digo porque pienso que en cuanto más veces lo digas, más te vas a ayudar a ti misma – a mi corazoncito. Antes de que mi padre muriera, él estaba muy intrigado con Sylvia Plath – que ella fue la que realmente me inspiró a escribir desde niña. Y no por eso me voy a decir “ay ya me creo mucho, ya leo”. Más bien siento que llevo a mi padre en mí. Y hablando de otros escritores siento que tengo una conexión increíble con mi padre. Porque él me lo pasó a mí y por lo menos en Sin Sin Sin lo quería transmitir, todo lo que aprendí de mi padre.

También fui a la escuela a estudiar filosofía – me salí de la escuela por la música – y pues estaba a mi alrededor. Era una escuela jesuita y yo era la única mujer en la clase, de veintisiete alumnos. Todos muy lindos, súper lindos, pero lo único que teníamos en común eran libros – era algo muy bello. Y de hecho cuando escribí Sin Sin Sin estaba en la escuela de filosofía, estaba tratando de superar la muerte de mi padre – que de hecho todavía estoy en eso – y pues… no fue nada de pretensión y que quiero demostrarle al mundo que leo. No, al contrario.

También hablo de otras cosas, no solamente me enfoco en autores literarios. También hablo de mi dolor personal, que creo que muchas mujeres pueden relacionarse. A mi me pasó lo mismo con Kathleen Hanna de Bikini Kill – yo sentí eso. Y yo quiero ser eso también – quiero que las niñas o los niños escuchen y digan: “¡Hey, yo puedo ser un mejor trabajo que ella! Yo puedo cantar mejor que ella” o “Ella me inspira a escribir una mala crítica de ella” No sé. Y es padre. Es padre que la gente hable. Así que estoy muy agradecida de que tomes tu tiempo para hablar conmigo. El tiempo es dinero. [Se ríe.]

PRI: ¿Qué libro estás leyendo en estos momentos? ¿Estás leyendo algo?

Teri: Ahorita estoy leyendo un libro que me compró Jonathan que estoy tardando mucho tiempo porque me paso durmiendo en la van. Se llama Our Band Could Be Your Life.

PRI: Oh wow! Brutal. Yo empecé este blog en gran parte por ese libro.

Teri: ¿Es increíble, no? Está padrísimo. ¿No crees? Todos los relatos de todas las bandas… es perfecto ahora que estamos de gira y estoy en la van y así me conecto también [con los relatos]. ¡Qué padre! Tú sabes entonces que a veces el punk sí es cerebral, pero también tiene mucha actitud y se puede mezclar de todo.

PRI: Bueno, como Minutemen. Un perfecto ejemplo.

Teri: Recientemente tocamos con Mike Watt en Los Ángeles – cosas muy lindas están saliendo de esto. Muy religiosas. Para mí la religión es eso, como tener un encuentro hermoso y divino – para mi es una experiencia religiosa. No sé, es casi casi como escalar una montaña en Perú o algo así – que llegues hasta arriba y que puedas respirar ahí el aire puro – eso sentí yo cuando conocí a Mike Watt. “Estoy leyendo sobre ti y mira, aquí estás en mi vida”.

Qué padre que ese libro te inspiró.

PRI: Y espero que te siga gustando. Ahora que mencionaste eso de la experiencia religiosa… El disco se llama Sin Sin SIn así que el elemento de religión está muy presente. ¿Qué de la religión ha llegado a tu música? ¿O eres alérgica a la religión?

Teri: Mi madre y mi padre – yo creo que por tradición – me enseñaron a creer en Dios. A tener creencias. Fé, más que nada – Fé ciega. Y nunca podía relacionarme totalmente porque lo único que sentía era miedo. Sentía que todo lo que hacía era algo incorrecto. Yo creo que por eso en mi adolescencia fui una persona muy insegura. Porque desde niña te plantan esa semilla, no solamente tus padres, que aunque los quieras muchísimo pues todos comentemos errores – pero también en la televisión. Por lo menos cuando yo estaba creciendo todo era más como políticamente correcto, sobre todo en Denver que siempre está nevando, te quedas encerrada en tu casa por mucho tiempo sin ver a gente y lo único que sientes es miedo y pues, frío. [Se ríe.]

Bueno, fue muy breve esa explicación. Pero luego cumplí doce años y mi madre dijo, “vamos a México para que conozcas a tu familia y ahí te tengo una sorpresa”. Y dije: “¡Ah, bueno vamos!” Llegamos y lo primero que empezamos a hacer todos – la tía que no conocía bien y la abuelita – me llevaron a comprar un vestido de bautizo. Tenía ya doce años y me bautizaron. Fue muy extraño para mí porque me tuvieron que como que bajar el vestido, la zona del pecho, y el padre me puso el agua bendita y fue como muy raro. Fue como una mentira, porque no sé, no me sentía bien – me sentía fuera de lugar.

Pero sí me inspiró muchísimo – lo bueno y lo malo – me inspiró a entonces creer en Dios… pare mí mi dios es esto, lo que estoy viviendo, la música, convivir con gente que me entienda. Pero para qué desperdiciar tiempo con gente que te odia, ¿no? Estoy siguiendo el consejo de mi madre – estoy creyendo en algo, estoy creyendo en mí dios.

Y todo mi vida, crecer en una familia nuclear con padre y madre, pues tenía la mente muy cerrada. Yo pensaba que era lo único que había. Y era una desgraciada yo porque no tomaba en cuenta lo bello que tenían las cosas. Cuando uno pierde a alguien, a un ser querido, uff… te cambia la vida por completo. Tampoco estoy en contra de la familia nuclear, tampoco así – estoy en contra de los ideales que los padres imponen sobre sus hijos, que los hacen sentir como un pecado.

A ver si puedes sacar algo coherente de lo que dije. [Se ríe.]

PRI: Recientemente se reportó en Puerto Rico que un asistente legal de nuestro Comisionado Residente en Washington, D.C. había estado involucrado en un incidente en el cual sacó de su vehículo a una muchacha, luego de haberle cuestionado sobre su vocabulario – el que él consideró rebuscado y altanero – y su opinión política sobre la labor del Comisionado. El individuo la insultó varias veces, llamándole “puta” – la frase que ella utiliza en sus versiones del evento es: “Bájate de mi carro, puta”. Algunos comentarios en la red concluyen que si se hubiera quedado callada y no dado su opinión, no hubiera pasado el mal rato. Te pregunto como una voz femenina con fuerza, ¿qué tú harías en esa situación o qué mensaje le darías a esa muchacha que tuvo que pasar por eso?

Teri: No pues que no se quede callada. Igual es muy fácil yo decirlo, pero yo no me quedaría callada. No se tampoco los detalles – igual si dice algo le puede pasar algo malo o podría tener miedo – pero yo no me quedaría callada…

Y sé que no tiene nada que ver esa situación con lo que les voy a decir ahorita, pero yo una vez estuve en una relación con un hombre que empezó a amenazarme con muerte y me estaba tratando mal y me dice, “si tú dices algo a alguien, te mato”. Y mis amigas – todas mis amigas, que de hecho ya no son mis amigas – me decían, “sí por favor Tere, quédate callada. No digas nada porque igual si dices algo a la policía se va a enojar más y sí te va a matar con más ganas”. Y yo dije: “¿Sabes qué? Ni madre. Yo voy a ir a la Procuradoría y voy a poner mi denuncia”. Y estaba en México, y también es muy curioso, porque los policías y la ley casi nunca hacen nada, pero me arriesgué y puse la denuncia y nunca se me volvió a acercar.

Yo digo que hay que pelear por tus derechos – aunque suene cursi. Fight for your right! And motherfucking party!

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Le Butcherettes

web: http://lebutcherettes.net/
bandcamp: http://lebutcherettes.bandcamp.com/
twitter: http://twitter.com/LeButcherettes

Empresario, escritor, productor y diseñador radicado en San Juan, Puerto Rico. Fundador y Editor-en-jefe de Puerto Rico Indie. Si tuviese que vivir por el resto de su vida escuchando solamente cinco discos, en estos momentos seleccionaría: "Fabulosos Calavera" de Los Fabulosos Cadillacs, "Girlfriend" de Matthew Sweet, "Marquee Moon" de Television, "Lateralus" de Tool y "Staring At The Sea" de The Cure.