Reseña: The Tree of Life

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The Tree of Life – la más reciente película de Terrence Malick (Badlands, Thin Red Line, New World) y ganadora del Palme d’Or este año en Cannes – no es un filme fácil de resumir. Tiene su estructura y tiene una narrativa coherente, principalmente la trayectoria de la familia O’Brien durante los 1950s en Waco, Texas. Sin embargo, la película es muchísimo más ambiciosa que una simple historia de ‘coming of age’. Y es que The Tree of Life, en su esencia, es una reflexión metafísica sobre cómo se debe vivir y sobre la inevitabilidad de la muerte.

Malick maneja la complejidad de su película de una manera lírica y poética, a veces sutil, pero la mayoría del tiempo muy evidente. Comienza con una cita del libro de Job y luego pone en escena un ejemplo claro del cuestionamiento que tuvo aquel personaje bíblico: ¿Por qué Dios permite que los justos sufran? En este caso es la noticia que recibe la madre (inmaculadamente protagonizada por Jessica Chastain) sobre la muerte de uno de sus tres hijos. Utilizando las perspectivas de diferenes personajes a través de la obra, Malick desarrolla a cada uno de manera más completa.

Las escenas cortas iniciales, más bien un montaje extendido, muestran el nacimiento y crecimiento de los tres hijos de la familia encabezada por el patriarca O’Brien (Brad Pitt). Aquí se destaca la fotografía majestuosa de Emmanuel Lubezki, veterano de las películas de Alfonso Cuarón y compinche de Malick por segunda ocasión (New World siendo la primera). La música etérea, el poco diálogo y los ‘voice overs’ se combinan para sentar el tono de esperanza y asombro de esta primera parte del filme, aunque pudiese considerarse tedioso por alguien con menores niveles de paciencia.

Entonces la película toma un giro inesperado, chocante al principio, pero inevitablemente genial. No bastaba con comenzar en el nacimiento del hijo mayor – Malick decide lanzarse hacia el pasado, parando en el origen de todo, el Big Bang. Lo que ocurre durante los próximos minutos es como ver Planet Earth, pero prehistórico y con visuales creíbles. La creación del universo, la galaxia, el planeta, los océanos, y luego la evolución de la vida en la Tierra, con todo y dinosaurios. Stanley Kubrick estaría orgulloso. Es este proceso cósmico de creación-evolución-destrucción, análogo a la vida humana de los O’Brien, que nos adentra aun más a la cuestión filosófica de The Tree of Life.

Mientras tanto, después de ese breve escape, surge otro hilo en la trama: la historia en nuestro tiempo actual de Jack (Sean Penn), el hijo mayor, poniendo en duda las decisiones que ha tomado en su vida y las enseñazas encontradas que le brindaron sus padres. Esa dualidad, esas dos posturas antagónicas (‘the way of nature and the way of grace’), corren a través de toda la segunda parte de la película y van a lo central de la obra: la universalidad de cuestionar el propósito de la vida y cuál sería la manera correcta de vivirla. La madre (Chastain) le enseña a sus hijos que el amor es lo importante: amor a Dios, amor a Todo. El padre (Pitt), autoritario y estricto, trata de inculcar valores de astucia y maña para poder sobrevivir en el mundo. Los métodos disciplinarios paternales no caen bien con sus crías, quienes veneran a su madre y lo resienten a él, en especial Jack quien demuestra un agudo complejo de Edipo.

Hunter McCracken (vaya nombre) protagoniza de manera convincente al joven Jack, ya sea en su asombro pleno con las experiencias nuevas que vive o sus sentimientos de coraje y temor hacia su padre. Se nota la transformación del personaje mientras poco a poco va perdiendo la inocencia de la niñez. Las actuaciones en general son bien naturales, siendo las relaciones familiares de las más realísticas que he visto en pantalla. No se ven forzadas, fluyen, y se notan conexiones específicas entre todos los personajes.

The Tree of Life no es para todo el mundo, claro está. Habrá un público que podrá apreciar el significado más allá de lo presentado en pantalla o podrán reconocer la magnífica labor técnica de la misma. Mientras otros la encontraran tediosa o lenta; críticas razonables si se espera otra cosa del filme. El final parece interminable, la resolución tal vez ambigua, pero permite interpretaciones diversas. Lo importante del filme, lo que verdaderamente la hace GRANDE, es que te invita a ponderar asuntos básicos de lo que significa ser humano y nuestro lugar dentro del misterio. Va a mantenerse activa en tu memoria por un buen tiempo después porque es de esas películas que logran penetrar la fibra de uno, la quieras o no. Hace lo que pocas películas hacen ya: nos da una lección.

cuatro estrellas

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The Tree of Life (1909) - Gustav Klimt

The Tree of Life | 138 min | Drama, Fantasía, Ciencia Ficción
Director: Terrence Malick | Brad Pitt, Sean Penn y Jessica Chastain
Exhibiéndose en Fine Arts Café desde el jueves 2 de junio de 2011.

• Véanla • por la cinematografía, las actuaciones, la escena de la creación del Universo y el hecho de que te va a poner a pensar sobre tu lugar en el mundo.

• Evítala • si no te gustan las películas largas ni los finales eternos. A algunos les parecerá que la película se toma demasiado en serio y la encontrarán pretensiosa (pero no lo es).

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