Garage, Indie y Las Trompas de Falopio

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Carlos José Román o “CJ” (en mi mente es “CeJota” y no “SeeJay”, pero les soy honesto – no estoy seguro) es un joven estudiante de arte en Río Piedras. Como cualquier otro, utiliza su habitación como taller para sus proyectos, entre estos el proyecto musical solista Las Trompas de Falopio.  El estilo es tipo garage sucio del que Dávila 666 ya está cosechando frutos y los sonidos lo-fi / chillwave de grupos como Times New Viking y Vivian Girls han popularizado – pero aún más casero. Carlos ya había grabado tres EPs cuando decidió compartir su música con nosotros en un email muy amable y “buenagente”. “No es nada profesional, pero aún así me gustaría compartirlo con el público y recibir ese feedback, para bien o para mal,” nos contaba. Pensé: Chévere, le doy una escuchada (como suelo hacer con todo lo que nos envían, por más tortura que les pueda parecer). Nada que perder…

…Y para mi sorpresa, el primer ¡UHN! del “Intro” a Algaretismo (el más reciente de los tres EPs) me tenía sonriendo. Coño, no está mal Carlos… not bad. Terminé escuchando todo el asunto y llamé a Ezequiel de Frecuencias Alternas: “Escúchate esto, me dices qué piensas. Está crudo pero hay algo ahí.” Así se mueve el asunto de vez en cuando. Todo esto para recordarles lo simple que pueden ser las cosas: Un chamaco agarra una guitarra porque está aburrido, termina grabando con lo que puede algunos de sus tarareos del trabajo a la escuela y par de semanas después nos tiene tarareando a los demás. ¿Quién sabe en qué termine esto de Las Trompas de Falopio (aunque le deseo lo mejor a Carlos y más vida a su proyecto)? El punto es que el rock está vivo en la isla. Las Trompas de Falopio es una señal de que se están cocinando cosas buenas en el país.

A continuación: escúcha Algaretismo de Las Trompas de Falopio y lee nuestra entrevista con “CJ”.

PRI: ¿Cómo surge Las Trompas de Falopio? ¿Qué te lleva a hacer y grabar música?

CJ: Bueno para empezar siempre quise tener una bandita garage y a veces vacilando frente a mis amigos cogía una guitarra e improvisaba canciones. A la gente parecía gustarle – me preguntaban si tenía banda y letra de esas canciones. Todas esas cositas mínimas me motivaron mucho y pues fue eso lo que me empujó. Dije ”¿por qué no?” y empecé a grabar todas las locuras que me pasan por la cabeza, con lo que tenía y como pudiese.

PRI: ¿A qué te dedicas?

CJ: Soy estudiante de artes visuales en la Universidad del Sagrado Corazón. Mi único empleo fuera de estudiar es imprimir y vender camisas dentro de un colectivo. Antes trabajaba en un veterinario pero no les caí bien y me botaron. Así que ahora tengo más tiempo de producción que de inversión.

PRI: ¿Cómo es tu proceso de crear música? ¿Dónde escribes y grabas?

CJ: Esto es un proceso casi hasta psicológico. La mayoría de las letras de estas canciones salen mientras estoy caminando por Río Piedras, mientras corro bici o simplemente de alguna conversación. Por eso no se encuentra una coherencia clara y directa. No quiero que sobresalga la música más que la voz, ni la voz más que la música. Esto en el arte se conoce como una composición simétrica. A veces el enfoque social se marca mucho en alguna que otra canción, como en Sansionados por placer que sirve como una respuesta llena de coraje.

PRI: ¿Es un proyecto solista o hay más gente envuelta en las Trompas de Falopio?

CJ: Pues esta idea comenzó como un proyecto solista, pero puede que más adelante sea full band, eso lo dirá el tiempo. De vez en cuando en los house parties toco algunas de las canciones con par de panitas en el bajo y la batería pero por ahora no es una banda oficial.

PRI: ¿Cuándo te diste cuenta que querías compartir tu música?

CJ: Yo realmente me disfruto hacer esto pero era un proyecto personal, no se lo mostraba a mucha gente. A partir de Las Trompas de Falopio surgen un montón de ideas en mi cabeza con las cuales me gustaría seguir desarrollando mi producción y me iba a quedar bien mordío si le daba pichón a este proyecto. Me gustaría que más gente lo escuche y lo disfruten así como yo lo disfruté haciéndolo.

PRI: ¿Alguna inspiración particular detrás del proyecto? ¿Cuáles son tus influencias?

CJ: ¡Uff! Inspiraciones hay miles, pero el sonido de Las Trompas se define principalmente de banditas como Pixies, a veces siento que suena sucio como The Stooges y Black Keys. Pero me influencia mucho el movimiento que está ocurriendo ahora mismo con bandas como Dávila 666, Campo-Formio y Naranja.

PRI: ¿La calidad de las grabaciones es una consideración estética o económica? ¿Te gustaría trabajar un sonido más limpio o te ves explorando más este tipo de grabación?

CJ: El noise es un elemento que definitivamente me enamora y desde un principio quise que Las Trompas de Falopio se escuchara sucio – de hecho me encanta que de fondo se pueden oír par de coquíes vacilando. Sé que puedo trabajarlo más limpio pero me gustaría que se siga haciendo con este flow.

PRI: ¿Te gustaría tocar estos temas en vivo?

CJ: Sí. Siempre me ha gustado la idea de tocar en vivo y creo que más adelante, con un poquito más de esfuerzo, esto será posible.

PRI: Esperamos que se te cumpla ese deseo. ¡Mucho éxito en el futuro y gracias por compartir tu música!

Empresario, escritor, productor y diseñador radicado en San Juan, Puerto Rico. Fundador y Editor-en-jefe de Puerto Rico Indie. Si tuviese que vivir por el resto de su vida escuchando solamente cinco discos, en estos momentos seleccionaría: "Fabulosos Calavera" de Los Fabulosos Cadillacs, "Girlfriend" de Matthew Sweet, "Marquee Moon" de Television, "Lateralus" de Tool y "Staring At The Sea" de The Cure.