La Mesa Redonda 08: Una noche macabra

Comparte:

Cada dos semanas el equipo editorial de PuertoRicoIndie.com haremos un esfuerzo por ‘reunirnos’ (gracias a la magia de la Internet) para discutir un tema en particular a través del cual puedan compartir sus experiencias, preferencias y sugerencias musicales o fílmicas con nuestros lectores – y que ustedes, en cambio, compartan las suyas a través de la sección de comentarios.  Además de ser un buen ejercicio de escritura para todos, este compartir posiblemente nos sirva para descubrir proyectos y obtener nuevas perspectivas sobre artistas y sus trabajos que quizás no hayamos considerado anteriormente.

Se aproxima con rápidez el ‘día de las brujas.’ ¿Qué nombre más limitante, no? Dejamos afuera a todos los zombies, vampiros, lobos, fantasmas, monstruosidades, asesinos, cultos satánicos, demonios y seres de otras dimensiones que usualmente celebramos en la temporada – ya sea en fiestas de disfraces o noches de películas de horror.  En esta edición de La Mesa Redonda dedicada al tema de Una noche macabra, se unen a nosotros por primera vez: Sheyla Rivera, directora editorial de la revista/blog .Crudo y fanática del gore japonés, y directamente desde las parcelas Sorpréndeme, el gran Evaristo Salgado, leyenda local del Internet y futuro alcalde de Lajas. Prepárense para una noche de películas de horror como ninguna (y si nos invitan, nosotros ponemos el popcorn).

The House of the Devil (2009)

@Sire_Damiano (Escritor, PuertoRicoIndie.com)

Hay pocas películas que puedo decir cafremente que ‘me cagaron del miedo.’ Y eso que todavía no he vivido la primera en la serie de El exorcista ni la mayoría de las películas de Hitchcock. El año pasado estuvieron rondado por el mundo noticioso y cibernético los comentarios de una nueva película de horror que retomaba el estilo ochentoso en su historia, fotografía y crudeza. Su nombre es The House of The Devil dirigida por Ti West y su trabajo en este filme fue excepcional. No se trata de un monstruo que puede ser el próximo “teddy bear” de tu sobrinito o otra película donde el sonido es clave para que brinques del susto y lleves tu prenda de ropa íntima directamente a la lavadora.

La historia es bastante lineal y la tensión va creciendo mientras el filme progresa. Contiene todos los elementos clásicos del “gore” y “slasher” que los ochentas nos brindó y tonalidades de imagen que nos transportan a esa época. Los personajes cuentan con su lado oscuro, intrigante en la capacidad de que nunca sabes de lo que son capaces. La banda sonora le hace justicia a lo que se cuenta. Y mucho más importante, la sangre es casi un personaje principal. Es altamente recomendable, así que añádanla a sus listas para la noche oscura al final de este mes.

.
.

The Evil Dead (1981)

@redod (Editor, PuertoRicoIndie.com)

Me extrañaba que no hubiese pasado aún – Damián seleccionó la película de la cual iba a escribir para esta Meda Redonda, The House of the Devil. No era sólo mi selección, sino que sirvió de inspiración para el tema de esta edición, ya que la película lo que presenta en su mayor parte es la noche más macabra que he podido presenciar en el cine contemporáneo. Hablar de The House of the Devil como cine contemporáneo puede resultar un poco confuso para el que no conozca el trasfondo de la producción. Su director, Ti West, logró recrear cinematográficamente el periodo en cuestión (la trama ocurre en los ochenta) pero a la vez, meticulosamente construyó lo que parece ser un verdadero producto de esa época. Es más, la versión que se le envió a los críticos para reseñar estaba distribuida en VHS. How’s THAT for authenticity.

Pero The House of the Devil no existiría si no fuese por las películas de horror que en realidad fueron filmadas en la década de los ochenta, de las cuales The Evil Dead probablemente sea de las más queridas y reconocidas. En la película, cinco estudiantes se van de vacaciones a una cabaña en el bosque y acaban despertando a unos demonios que poco a poco irán tomando posesión de los personajes. Ash (Bruce Campbell) es el emblemático protagonista de esta primera trilogía del director Sam Raimi (su segunda lo es la serie de Spider-man). El personaje es reconocido por su uso creativo de una sierra eléctrica para defenderse de sus amigos, ahora poseidos por demonios y por la serie de decisiones difíciles que tendrá que tomar para sobrevivir la noche.

Aunque fanáticos de la serie suelen preferir Evil Dead 2 (también mi favorita – y más que una secuela, una expansión a esta original), me parece que The Evil Dead captura mejor el espíritu de ‘una noche macabra’ por su tono más serio e insistencia en presentar situaciones sobrenaturales horrendas tanto física como emocionalmente. Después de todo, ésta es la que incluye la famosa escena donde muchos árboles poseidos por demonios violan a la hermana de Ash, quien luego tendrá que matarla tanto a ella, como a su novia y a su mejor amigo. Que las malas actuaciones y la producción humilde no sirvan de detractores para adentrarte en esta divertida serie de películas, cada una más surreal y cómica que la anterior. Raimi es un verdadero visionario del cine de horror y Campbell su estrella más magnética – juntos logran crear un estilo único y original que sería difícil de imitar hasta para Ti West.

.
.

Tokyo Gore Police (2008)

Sheyla Rivera Ríos (Directora Editorial, .Crudo)

Nada dice “una nocha macabre” como la mutilación, lluvias de sangre y mutaciones monstruosas de genitalia. El gore asiático nunca falla. Una de las mejores películas del género es Tokyo Gore Police. La dirige Yoshihiro Nishimura, reconocido por The Machine Girl (2008), y estelariza Eihi Shiina, la adorada Asami en Audition (1999). El guionista fue Kengo Kaji, quien también trabajó el filme de la serie de manga Uzumaki (2002). De paso les recomiendo esas tres películas a fanáticos del género.

Para quienes ya hayan visto The Machine Girl, pueden esperar una triplicación en la cantidad de sangre y mutilaciones que encontrarán en Tokyo Gore Police, sin mencionar que nuevamente contamos con humanos que mutan diversas extensiones corporales para convertirlas en despiadadas armas sangrientas. La película nos transporta a un Tokyo del futuro, donde la policía es privatizada. Eihi Shiina encarna a Ruka, una mujer policía, de paso con excelente estilo de vestir, quien lleva una agenda de venganza. A su padre, también policía, lo asesinaron frente a ella. Claro, pero no de cualquier forma: le explotaron los cesos. Así que nuestra querida Ruka dirige su PTS (“post traumatic stress”) en busca del asesino, quien de alguna forma está atado a los “Ingenieros”. Aquí entramos a la verdadera historia del filme: Los Ingenieros son criminales que pueden mutar sus heridas para engendrar una potente arma de su cuerpo, en ocasiones adhiriéndose a armas externas, como sierras, pistolas o navajas. Al parecer un tumor en forma de llave les permite esta habilidad. Su líder es el “Key Man”, un científico loco también afectado por PTS, of course. La clave al “plot” de la película es esta llave orgánica, pero no diré más. Impresiona tal sensibilidad del género gore con sus excesos teátricos e infatuación con la vulnerabilidad del cuerpo humano. Horror y arte. ¿Qué más hace falta?

La película tiene varios charming assets, adicional a las lluvias sangrientas típicas de los splatter films. Me pareció genial que plantea la similitud entre el escuadrón policiaco y los criminales como las dos caras de la misma moneda. Ahí entra todo un discurso sobre la subjetividad de lo “malévolo”, el crímen y la corrupción. Otro elemento atractivo del filme es que tiene interrupciones de “public service announcements” del escuadrón policiaco para reclutar miembros y un anuncio que nos convence de no cometer hara kiri. Nos recuerda a las intervenciones en la película de los Starship Troopers y los muñequitos de G.I. Joe. También incluye comerciales ficticios que mercadean de manera jocosa y morbosa diversas armas para “cortar”, como por ejemplo la nueva navaja super kawaii que todas las chicas de escuela superior deben tener para cortarse las venas. Otro aspecto muy tierno de la película es la esclava amputada del líder de los policías. Este pet de la película viste espadas en sus extremidades durante una bella pelea con Ruka, mientras las cambia por unas lujosas M-16 al final del filme. Oh so stylish.

Quizás uno de los momentos más bizarros de la producción fílmica sea la visita de uno de los policías a un club de prostitución de mujeres freaks, donde una chica con los senos cocidos le arranca el pene de un mordizco. He aquí un elemento del gornography. El policía pica a la chica por la mitad a puro disparo pero ella, como todo buen mutante, crece una inmensa boca de sus caderas. Me recordó la escena de Nightmare on Elm Street 3, cuando la cabeza gigantesca de Freddy Krugger se traga a la chica, pero esta vez es al revés y es la chica quien crece una especie de vagina dentata gigantesca e intenta tragarse al policía. El contraste fílmico sobre la genitalia no se queda ahí. El “Key Man” convierte al policía en mutante y este viste de un monstruoso pene que dispara como una escopeta. La película, como parte de la tradición del gore, en ocasiones raya en el humor y lo cheesy, lo cual sirve como mecanismo para aliviar el peso de tanta mutilación.

El género gore en Japón se reconoce por su discurso social. Al Japón experimentar la represión y censura que siguió las bombas atómicas del 1945, la industria fílmica, a través de sus cinematógrafos, animadores y especialistas en efectos especiales, se encargó de buscar loop holes a las restricciones y servir como ducto de escape. Ante las prohibiciones, el cine se levantó en rebelión. ¿Se prohíbe enseñar genitalia? Pues los japoneses, ingeniosos al fin, utilizaron reemplazos caricaturizados de extensiones monstruosas falsas en las películas de acción y monstruos de tentáculos en los hentai. El gore como crítica social reta el orden y propone el caos, desde su estética sangrienta hasta el desorden en los cortes fílmicos y secuencias de las cámaras.

Tokyo Gore Police debe estar en la lista de películas must-see para Halloween. La recomiendo a todo amante del género. Le doy cinco latas de Fruit Punch. *Aplauso*

.
.

The Car (1977)

@sorprendeme aka Evaristo Salgado (Editor, Sorprendeme y futuro Alcalde de Lajas)

¡Wepa! Ésta pertenece a la colección personal de películas de éste, su humilde servidor. The Car (o El carro del Diablo como le decíamos en Lajas) del 1977 es una de mis favoritas del genero de horror, pues personalmente la considero como una mezcla entre horror y comedia (aunque no sea el propósito). Escrita por Michael Butler (quien escribió varios episodios de la conocida serie policíaca Baretta) y dirigida Elliot Silverstein (quien dirigió episodios de series como Tales from the Crypt y Twilight Zone).

The Car es una propuesta simple: un carro que está poseído por errrr Diablo y llega a un pequeño pueblo de Utah a matar y aterrorizar a su gente – o sea… ¡¡¡divina!!!. El carro es un Lincon Mark III “customizado”, con los cristales completamente negros y una de las bocinas mas escandalosas en la historia del cine. Éste traspasaba paredes de casas, mataba ciclistas y hacía unos trucos y piruetas de lo más ingeniosas para lograr su propósito principal… ¡¡¡MATAR!!!. Esta película ya ha pasado por canales de renombre internacional como WAPA TV y demás – para mí es un clásico pues no es el típico filme de horror con algún psicópata, monstruo o facsímil razonable. Aunque el ‘villano’ en sí consiste de una fuerza maligna, la genialidad consta de como ésta toma posesión de un vehículo de motor el cual no tenía marbete ni tablilla – o sea que andaba “esplacao” – e iba por ahí matando gente en un remoto pueblo del oeste de los Estados Unidos.

Muchos se atreven a catalogar a este filme como inferior a Christine que vino seis años después y fue escrita por Stephen King – incluso en algunos ‘rankings’ de los mejores carros de películas de horror se atreven a poner a Christine por encima de éste, lo cual en mi opinión personal son puras pamplinas (con esto no quiero decir que Christine sea una mala película). En conclusión, The Car es una excelente película que puedes ver con toda la familia ya que no aparecen monstruos que los vayan a asustar – ¿al fin y al cabo, a quién le asusta un carro? Bueno… a menos que te digan que tiene el diablo por dentro… buajajajaja (risita macabra).

.
.

28 Days Later (2002)

@PurpleMixTape (Escritora, PuertoRicoIndie.com)

¿Qué pasaría si un día despertamos y salimos a la calle para encontrarnos con una ciudad completamente desolada? Fue una de las cosas que pensé cuando vi este filme por primera vez. Jim (Cillian Murphy) despierta de su estado de coma en un hospital en Londres. Dentro y fuera del hospital descubre que no hay nadie y que ha habido una cuarentena. Luego de ser perseguido por unos zombies demasiado enérgicos, Jim se encuentra con otros sobrevivientes, quienes le explican que se esparció un virus de rabia (“rage”). Este se transmite a través de la sangre y la saliva, convirtiendo a los infectados en seres violentos.

Durante el resto de la película, vemos cómo los cuatro sobrevivientes luchan por sobrevivir mientras que crean una familia – algo normal dentro de una situación anormal. Es interesante ver la reacción de rareza e incredulidad de Selena (Naomie Harris) cuando llega junto a Jim al apartamento de Frank y su hija Hannah. Frank, luego de haber matado a un infectado, recibe la visita con mucho entusiasmo y hospitalidad, sirviéndole a ambos crème de menthe en las mejores copas de la casa. Es como si Selena se hubiera adaptado a la rudeza que la sobrevivencia trajo consigo, pero de repente le recuerdan de forma milagrosa cómo era todo hace un mes.

En esta película, el horror no solamente recae en los zombies o en los efectos especiales (los cuales cumplen su cometido de provocar desesperación), sino en el sentimiento y en la idea o realidad de que las cosas no volverán a ser iguales y que la soledad será protagonista. Esto se resume cuando Selena le dice a Jim lo siguiente: “You were thinking that you’ll never hear another piece of original music, ever again. You’ll never read a book that hasn’t already been written or see a film that hasn’t already been shot.” Si alguien piensa que esto no es macabro, definitivamente es un zombie y no un ser humano.

.
.

Shaun of the Dead (2002)

@pulgui (Escritor, PuertoRicoIndie.com)

Todos nos podemos identificar con Shaun… un trabajo sin futuro, problemas con su roommate, una situación familiar no ideal, una novia insatisfecha con su relación (la cual decide acabar el noviazgo una vez éste no logra conseguir una reservación para celebrar su aniversario), etc. En fin, su vida toma un espiral al mismo tiempo que todas sus relaciones se arruinan. ¿Qué mejor para enfrentar sus problemas de lleno y encontrar el reenfoque que necesita? Irse a beber y ahogar las penas en el Winchester (su barra predilecta).

Shaun y su mejor amigo Ed (su cómplice en la bebelata de la noche anterior) se hallan ajenos a la situación apocalíptica sucediendo en la ciudad ya que sufren de una resaca macabra. Aquí comienza la aventura que nos propone a Shaun como un héroe y líder de un ecléctico grupo de personajes que encaran a los zombies para defender sus vidas.

Inspirada por la serie del maestro George Romero, el film instantáneamente pasa a ser un clásico del género (específicamente de horror comedies). No sólo una de las mejores películas de zombies, sino que una de las mejores comedias en la historia del cine. Nunca podre escuchar Don’t Stop Me Now de Queen sin imaginarme la escena en el Winchester con los tacos de billar (definitivamente good times). El humor británico permea a través de la trama que finalmente desenlaza en imágenes un poco desconcertantes (y cómicas) donde los zombies conviven con los humanos. Ahora todos a bailar Electro…

.
.

Creepshow (1982)

@joeprog (Productor General, Frecuencias Alternas / Editor, Vórtice Online)

Creepshow es un junte entre dos luminarias del horror. Dirigida por George Romero, quien definiera el uso del zombie en el cine moderno, y escrita por Stephen King, quien tiene a su haber uno de los catálogos de literatura de ficción mas laureados y exitosos del siglo XX. Una carta de amor a los cómics de antologías de horror publicados por EC Comics (Eerie, Creepy, Tales From The Crypt, entre otros) tan esencial para la evolución del género.

Creepshow une 5 excelentes historias de King con una acertada dirección de Romero. También se beneficia de las excelentes actuaciones de gente como Hal Holbrook, Tom Atkins, Ted Danson, Leslie Nielsen, Ed Harris y el mismo Stephen King, entre otros. Ellos se viven los roles de estos personajes despreciables, en esencia sacados de la tradición de la ficción barata (“pulp”) y consistentemente hacen de cada una de las historias un éxito del horror cómico.

El filme cubre muchos de los temas que los cómics del género trataron en sus días de gloria: desde celos, envidias e intrigas familiares con un macabro desenlace sobrenatural (en “Father’s Day”, el primero de los cuentos), pasando por objetos de procedencia extraterrestre y sus efectos (“The Lonesome Death Of Jordy Verrill”), más celos y venganzas con un giro sobrenatural (en “Something To Tide You Over”), un clásico cuento de un monstruo en el clóset (en “The Crate”) y el mas asqueante final para un misofóbico (fobia a la suciedad) con un título que se explica por si solo (“They’re Creeping All Over You!”). Estas historias están atadas por unas deliciosas secuencias animadas que cuentan sobre el niño al que su padre le prohibe leer y le desecha el cómic de Creepshow…y su eventual venganza.

Luego de el éxito de programas como The Twilight Zone y The Outer Limits, Creepshow devolvió a los fanáticos del horror la excelente tradición de la antología, que siguió ampliándose en la cultura popular, con una sequela oficial y una versión de televisión, llamada Tales From The Darkside. Luego sirve de inspiración para Tales From The Crypt en HBO y hasta la fenomenal Trick R’ Treat del 2008. El trabajo de King y Romero en esta película simplemente se alegra con asustar y hacer reír, ambas casi a la vez, tal y como lo hicieran los cuentos en los cómics de antaño.

.
.

The Warriors (1979)

@reed_rothchild (Escritor, PuertoRicoIndie.com)

Yo sé que estamos en el mes de octubre y que el título de esta Mesa Redonda casi me obliga a elegir una película con gore, monstruos, algún elemento fantástico o relacionado con Halloween. Pero no me fui por ese camino. Se me hubiese hecho fácil escribir sobre alguna de las muchas peliculas de ‘horror’ conocidas (The Shining, Dawn of the Dead, Wicker Man) o un poco más rebuscadas (Eyes Without a Face, Hour of the Wolf, Once Bitten). Sin embargo, escogí The Warriors precisamente porque toda la trama de la cinta toma lugar durante una macabra e inolvidable noche.

Los Warrios del título son un grupo de Coney Island que asisten a una reunión de todas las gangas de NYC convocada por Cyrus, el lider de las más grande de todas, los Gramercy Riffs. Durante la reunión explica su plan de dominación total en la calles de la ciudad: si todas las gangas se unen tendrían números superiores a los policías y mandarían ellos. Ese sueño de unidad se convierte en pesadilla cuando alguien de la audiencia le dispara a Cyrus y la policía entra a romper cabezas. En el confuso incidente los Warriors son culpados por el asesinato y tienen que intentar volver a Coney Island desde Manhattan con los guardias y todas las demás gangas tras de ellos. El resto de la película trata sobre esa persecución y todo lo que se tienen que ingeniar para sobrevivir (o no) esa trayectoria.

La película, aunque basada en el futuro cercano de aquella época, existe dentro de ese NYC sucio y decaido de los años 70, donde la criminalidad y el desasosiego mandan (algo similar al Puerto Rico de ahora). Es la ciudad perdida de Travis Bickle y Paul Kersey que juega un papel protagónico en este filme. Tal vez The Warriors no contiene la misma fuerza y significado que algún momento tuvo, pero aun es divertida dentro de su género. Y de todos modos, si no le sacan otra cosa les puede servir para ideas de disfraces de Halloween.

.
.

Otros artículos relevantes:

Empresario, escritor, productor y diseñador radicado en San Juan, Puerto Rico. Fundador y Editor-en-jefe de Puerto Rico Indie. Si tuviese que vivir por el resto de su vida escuchando solamente cinco discos, en estos momentos seleccionaría: "Fabulosos Calavera" de Los Fabulosos Cadillacs, "Girlfriend" de Matthew Sweet, "Marquee Moon" de Television, "Lateralus" de Tool y "Staring At The Sea" de The Cure.