La Mesa Redonda 04: La mala suerte

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Cada dos semanas el equipo editorial de PuertoRicoIndie.com haremos un esfuerzo por ‘reunirnos’ (gracias a la magia de la Internet) para discutir un tema en particular a través del cual puedan compartir sus experiencias, preferencias y sugerencias musicales con nuestros lectores – y que ustedes, en cambio, compartan las suyas a través de la sección de comentarios.  Además de ser un buen ejercicio de escritura para todos, este compartir posiblemente nos sirva para descubrir canciones y obtener nuevas perspectivas sobre artistas que quizás no hayamos considerado anteriormente.

Siendo hoy viernes 13, decidimos dedicarle la mesa redonda a explorar el tema de la mala suerte a través de la canción.  Lo que me hizo pensar en los Folsom Prison Blues de Johnny Cash donde la fenecida leyenda entona su famosa línea: “But I shot a man in Reno just to watch him die.” ¿Mala suerte del protagonista en la canción, destinado a pasar su vida en prisión?  Yo diría que peor suerte tuvo el hombre que recibió el balazo sin razón, ahora inmortalizado en canción por su propio asesino.  La mala suerte se manifiesta sin piedad alguna y de maneras misteriosas – y como verán a continuación, no discrimina por lenguaje ni género musical.

Belle & Sebastian – I’m A Cuckoo

@reed_rothchild (Escritor, PuertoRicoIndie.com)

Cuando algo inesperado sucede, desde lo banal hasta lo más significante, es costumbre humana achacárselo a la suerte (en nuestro caso mala). De igual manera podemos encontrar a muchísimas otras personas que niegan la existencia de la suerte – llamémoslos racionalistas – y otros que creen en conceptos como el destino para explicar el por qué de los eventos. Cualquier nombre que le quieras poner, la mala suerte usualmente conlleva un imprevisto, un malentendido, un desengaño, o un desenlace trágico. En resumidas cuentas podemos afirmar que llamamos mala suerte cuando las cosas no salen como tu quisieras que salieran. Entonces los males de amores y los corazones rotos pueden ser calificados como mala suerte. Y por ese camino siempre llegamos a Belle & Sebastian.

Esta banda escocesa – liderada por Stuart Murdoch – es el ápice (saludos, @eldifusor) de lo que llaman pop barroco o twee. Un sonido abundante y completo se escucha en muchas de sus composiciones debido a la variedad instrumental y el alto grado de musicalidad. I’m A Cuckoo es una de esas canciones. De primera instancia parece una melodía feliz; el riff de guitarra suena lo suficientemente juguetón como para uno fijarse en la letra. Pero cuando Murdoch canta:

“And I was there for you
When you were lonely
I was there when you were bad
I was there when you were sad
Now it’s my time of need
I’m thinking, do I have to plead to get you by my side?”

uno se da cuenta que aquí no hay nada de felicidad. Decepcionado, perdido, y con necesidad de algo o alguien como soporte, el ‘cuckoo’ de la canción pide ayuda, la cual no llega. A eso le podemos llamar mala suerte.

Joaquin Sabina (junto a Manu Chao) – No sopor… no sopor…

@eldifusor (Productor General, Frecuencias Alternas)

Crea usted o no en la mala suerte, hay días que los que sí creen usan como evidencia del concepto y los que usan la lógica para jamás pensar que la mala suerte puede existir dudan un poco de la ciencia. Inspirado en uno de esos días, el español Joaquin Sabina creó la canción que compartimos con ustedes hoy. “No sopor…no sopor…” del disco ‘Yo, Mi, Me, Contigo’ está llena de clichés sobre lo que la mala suerte te puede hacer y montada como un rap. La canción parece en realidad ser un gran chiste interno de Sabina y sus músicos donde de seguro han recopilado sus vivencias como ciudadanos del ridículo Planeta Tierra. El corte cuenta con la participación musical de Manu Chao que no sólo aparece al principio de la canción soltando versos, sino que ayudo con la producción musical (notaran de inmediato su mano en los primeros acordes de la canción).

Hoy me he levantado con el pie contrario:
demasiada sangre en el telediario,
una sola carta tengo en el buzón,
la remite mi banco, ME DICE QUE NO;
mi mujer se ha largado con un abogado
que le paga los vicios, “QUE TE GANA LOS JUICIOS”.

Y la cosa se pone peor para nuestro protagonista mientras una especie de coro griego va comentando sobre su día lleno de mala suerte. La saga termina con el protagonista atrapado en una discoteca “bailando un rap” revelando el ‘no sopor…’ del título, que pone en una interesante perspectiva sarcástica la existencia de la canción misma. Escúchala para que te enteres y si piensas que te va mal pongas en perspectiva tu miseria con la de este pobre diablo que tiene, quizás, el peor día de su vida…

(Puse este embed de GrooveShark por que en Youtube las versiones de esta canción tienen vídeos ridículos, hechos por gente que no entienden el chiste de la canción.)

Héctor Lavoe – El día de mi suerte

@PurpleMixTape (Escritora, PuertoRicoIndie.com)

Héctor Lavoe, en gran parte de su vida, no tuvo buena suerte, incluso antes de tener fama. Es inevitable decir que “El día de mi suerte” le cae como anillo al dedo.

En esta canción, un hombre se lamenta de su mala suerte, la cual empezó desde que era pequeño cuando murieron sus padres. En ese momento, se le prometió que su suerte cambiaría, plantando en él una fe eterna. Sin embargo, su mala suerte siguió, quedándose solo y sin dónde ir dentro de una vida accidentada. Luego de cada una de sus desgracias y a pesar de ellas, siempre se aferraba a su fe y a la esperanza de tener una vida mejor. Al final, se cuestiona hasta cuándo tendrá que esperar por tener una mejor suerte y jura que no puede fracasar, pero culmina con la misma interrogante llena de incertidumbre y que repetía al final de cada lamento: “Pero, ¿cuando será?”, dejándonos con un final abierto y dejándonos con la curiosidad de si la suerte del individuo cambió en algún momento.

La canción también explora el eterno dilema de por qué a la gente buena le pasan cosas malas y su eterna búsqueda de la felicidad (“Muchas veces me pongo a contemplar/Que yo nunca a nadie le he hecho mal/Por qué la vida así me ha de tratar/Si lo que busco es la felicidad”). Incluso, el personaje de este relato nos cuenta cómo él trata de complacer a la sociedad y de hacer lo que ella impone, sin obtener buenos resultados (“Trato de complacer la humanidad/Pero mi dicha aquí ha sido fatal”).

Sin duda alguna, esta canción es un reflejo de la vida de Lavoe. Su madre murió cuando era pequeño, al igual que el personaje de su canción, y tuvo una vida llena de tragedias que lo llevaron a una temprana muerte a los 46 años de edad. Esta canción podría considerarse, junto con “El cantante” y “La fama”, el himno de su vida. También es uno de esos casos en donde el arte imita a la vida.

Para los que les gusta el metal o los covers, chequeense esta versión metalera de la canción.

Cortijo y Su Combo – Quítate de la vía Perico

@Sire_Damiano (Escritor, PuertoRicoIndie.com)

Tengo que admitir que esta edición de ‘La Mesa Redonda’ me la puso difícil. No obstante, logré encontrar una pieza adecuada para esta edición y es “Quítate de la vía Perico” del magistral Cortijo y Su Combo. “Oye, pero eso no es “indie”…” Puede o no ser “indie” pero… ¿Cómo vamos a negar nuestras raíces musicales? Esta inolvidable pieza de la salsa gorda y pesada con la voz de El Sonero Mayor – no tengo que decir quien es – cuenta la triste historia de Perico, un hombre sordo con la mala suerte de caminar por las vías del tren mientras éste se aproximaba. La canción nos demuestra que una vez en Puerto Rico hubo un tren que corría la isla pero el llamado progreso se deshizo de él (mala suerte del tren).

La historia de esta canción puede ser tanto una comedia negra o morbosa, como lo quieras ver. Perico fue víctima de la mala suerte: él no tuvo la culpa de ser sordo y estar caminando por las vías del tren en ese instante. La letra no indaga en nada profundo ni complicado sino que te remonta a una pura historia de pueblo. Si seguimos rebuscando en la salsa podemos ver que muchas de sus letras tienen este común denominador. En cierto punto, la historia te hace partícipe en la historia para sentir, en parte, culpabilidad por la desgracia de Perico. Al igual que hacernos sentir culpable, esta canción nos invita a bailar la desgracia de Perico ya que esos compaces y cadencias son difíciles de ignorar. Yo también les admito que si llego a saber que Perico era sordo, paro el tren.

The Smiths – Please, Please, Please, Let Me Get What I Want

@redod (Editor, PuertoRicoIndie.com)

El gigantesco legado musical de The Smiths no se mide en la cantidad de años que la banda estuvo junta (cinco), ni en la cantidad de discos de estudio que publicaron (cuatro).  Sí puedo medirlo con facilidad por la calidad de sus B-sides: dos de los incluidos en el compilado ‘Hatful of Hollow’ del 1984 son de mis canciones favoritas de la banda (y en el universo).  Para entonces la banda estaba más o menos a mitad de su corta vida, pero ya habían logrado una y otra vez lo que se conoce en Inglaterra como ‘pure pop perfection.’  Please, Please, Please, Let Me Get What I Want es uno de esos B-sides de ‘Hatful’ que alcanza la perfección en menos de dos minutos.

La canción es una plegaria cantada con gentileza por Morrissey desde el punto de vista de alguien que nunca en su vida ha conseguido lo que quiere.  Con Dios como testigo de su mala suerte, Morrissey pide en la primera línea de la canción “good times for a change” explicando que “the luck I’ve had could make a good man turn bad” y con esa voz no hay más que creerle.  La letra es simple, pero sugiere con gran sentimiento años llenos de dolor y sirve de consuelo en esos momentos de tristeza absoluta.  Y sin embargo, escucho un poco de esperanza en la melodía de la canción, como si se tratara de una despedida – por más efímera – a la mala suerte.

‘Please, Please, Please, Let Me Get What I Want’ ha sido interpretada recientemente por agrupaciones contemporaneas populares como She & Him, Muse y los Deftones – todas afortunadas por haber escuchado alguna vez la canción.

Empresario, escritor, productor y diseñador radicado en San Juan, Puerto Rico. Fundador y Editor-en-jefe de Puerto Rico Indie. Si tuviese que vivir por el resto de su vida escuchando solamente cinco discos, en estos momentos seleccionaría: "Fabulosos Calavera" de Los Fabulosos Cadillacs, "Girlfriend" de Matthew Sweet, "Marquee Moon" de Television, "Lateralus" de Tool y "Staring At The Sea" de The Cure.