La Mesa Redonda 03: Movie Mindfucks

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Cada dos semanas (o menos) el equipo editorial de PuertoRicoIndie.com haremos un esfuerzo por ‘reunirnos’ (gracias a la magia de la Internet) para discutir un tema en particular a través del cual puedan compartir sus experiencias, preferencias y sugerencias cinematográficas con nuestros lectores – y que ustedes, en cambio, compartan las suyas a través de la sección de comentarios.  Además de ser un buen ejercicio de escritura para todos, este compartir posiblemente nos sirva para descubrir nuevas películas y obtener nuevas perspectivas sobre artistas que quizás no hayamos considerado anteriormente.

A raiz del estreno de Inception decidimos aventurarnos a discutir películas que catalogamos como ‘mindfucks‘.  Un ‘mindfuck movie’ es aquella que ponga tu cerebro a trabajar tiempo extra o que te deje aturdido durante y después de verla.  Las maneras de llevarte a sentir diferentes niveles de confusión, disgusto, incomodidad y asombro varian de cinta en cinta.  Logra que la audiencia reaccione de la manera deseada es un triunfo para el cineasta y eleva la experiencia  de ver una película, más aun cuando se trata de un mindfuck.   A continuación, los filmes que de alguna manera u otra nos dejaron sintiendo que fuimos penetrados cerebralmente. (Advierto sobre posibles SPOILERS.  Estamos escribiendo abiertamente sobre películas, asi que si no has visto alguna te recomiendo que tengas cuidado al momento de leer.)

Freddy Got Fingered (2001)

@redod (Editor, PuertoRicoIndie.com)

Cuando decidimos explorar el tema de ‘movie mindfucks’ para esta edición de La Mesa Redonda, aún no había visto el nuevo filme de Christopher Nolan que sirvió de inspiración para este post y pensaba explorar en mi contribución otras de las películas de ese aclamado director.  También consideré escribir sobre una de mis películas favoritas, Mulholland Drive de David Lynch (su segundo nombre es ‘Mindfuck’) o sobre Zelig de Woody Allen, la cual muchos quizás desconocen.  Pensé en escribir de Tetsuo the Iron Man y rápidamente desistí (no se torturen).  Y aunque les recomiendo sin pensarlo dos veces a que vean todas las películas de Nolan, Lynch y Allen, no estaría siendo honesto conmigo mismo si dejara de compartir con ustedes la película que más daño cerebral me ha causado – Freddy Got Fingered.

La película existe porque Tom Green logró la fama suficiente como para lograr que alguien financiara su libreto original (que seguramente NADIE leyó antes de soltarle el dinero – recuerden que Tom Green fue en su momento una de las estrellas más grandes de MTV).  Abusada por los críticos tras su lanzamiento, fue Roger Ebert quien mejor capturó en palabras lo que Freddy Got Fingered representaba dentro de la historia del cine: “This movie doesn’t scrape the bottom of the barrel. This movie isn’t the bottom of the barrel. This movie isn’t below the bottom of the barrel. This movie doesn’t deserve to be mentioned in the same sentence with barrels… The day may come when Freddy Got Fingered is seen as a milestone of neo-surrealism. The day may never come when it is seen as funny.” Le dio cero estrellas.

Si esa descripción no inspira suficiente curiosidad como para que vean esta obra maestra de Tom Green, entonces no son verdaderos aventureros ni entusiastas del ‘Mindfuck Cinema’. La película presenta la historia de Gordon Brody (Green), quien a sus 28 años es la verguenza de su familia.  Brody se atreve a soñar en grande e intenta vender su idea de un show de televisión (animado, sobre una familia mitad humana, mitad zebra) para así ganar el respeto de su padre a quien termina acusando de haber ‘tocado’ a su hermano menor (el titular Freddy).  Además logra mezclar la comedia inexplicable de Green con corridas de patineta en centros comerciales y el hostigamiento de los restos de un venado atropellado (entre otros pensamientos pre-Jackassianos), uno de los romances menos convencionales que el cine jamás haya logrado y el mejor papel de Rip Torn, quien fácilmente opaca a Green como el padre de Brody y es sin duda el personaje más alucinatorio de toda la película.  Daddy, would you like some sausage?

Primer(2004)

@pulgui (Escritor, PuertoRicoIndie.com)

Siete mil dólares.  Eso fue todo lo que necesitó Shane Carruth para crear Primer. Si esto no es un mindfuck in itself, entonces vean la película. En Primer, Shane Carruth – quien produjo, escribió, dirigió, editó y protagonizó el filme – explora la evolución y la eventual degradación de la relación entre dos amigos confrontados con poder y dinero. Toda la historia cargada por el retorcido y complejo mecanismo de viajar en el tiempo que accidentalmente descubren. No hay forma alguna de entender todo el filme de la primera e introduce muchísimas paradojas que te dejaran discutiendo y pensando en la misma por bastante tiempo. Y repito: $7,000 una hazaña lograda por la creatividad y pasión indie. Una obra maestra de la ciencia ficción.

eXistenZ (1999)

@eldifusor (Productor General, Frecuencias Alternas)

“Mutant reptiles and amphibians create new, and previously unimagined, taste sensations,” le dice el mesero chino a los dos protagonistas de esta película del director canadiense, David Cronenberg. Esto, luego de que ambos miraran el extraño plato donde, efectivamente, está servido un reptil mutante baboso. Pero esto no es la vida real: es un videojuego al que se logra acceso a través de un perturbante, y curiosamente sexual, orificio en la espalda baja. Del plato del cual comen, unos huesos formarán una extraña pistola que se carga con un puente dental…

Si de “mindfuckery” se trata, David Cronenberg parece haber decidido hace un tiempo ser uno de sus líderes. Scanners, Crash (no la que se ganó el Oscar), su apropiación de The Fly y Videodrome son todas películas que, a través de su narrativa, te hacen cuestionar la sanidad mental del canadiense y la tuya propia. Con una sana obsesión sobre donde la tecnología y nuestra carne intersecan, Cronenberg busca provocar e instigar.

De todas sus películas, comparto eXistenZ con esta mesa redonda ya que ésta la estamos elaborando a partir de Inception. En eXistenZ se tocan muchos de los temas de Inception, e inclusive comparten la conexión física de sus personajes a un aparato que los induce a un sueño compartido. También está el elemento de que uno de los personajes es la creadora del video juego (entiéndase, la arquitecta), quien debe conquistar su propia creación para sobrevivir. Me atrevo a decir, que si tomamos en cuenta los interesantes paralelos que algunos críticos han señalado sobre como los niveles de sueño de Inception pueden ser interpretados como videojuegos, esta película se asoma como una verdadera predecesora a la entrega de Christopher Nolan. De aquí se puede desatar un diálogo interesante entre los dos mundos que cada director construye y aumentar lo niveles de “mindfuckery” de ambas películas.

Palindromes (2004)

@Sire_Damiano (Escritor, PuertoRicoIndie.com)

Cuando comencé a entrar al mundo de las películas independientes cada vez pensaba que estaba perdiendo la cabeza. Llegaba el momento que agarraba cualquier película por tal de relajarme y solo disfrutarmela. Tu sabes, no pensar tanto como mucha gente simplemente quiere hacer. Una vez fui a alquilar películas con mis amigas y decidimos coger Palindromes porque tenía una carátula bonita, se veía “diferente” y se titulaba “Palindromes”, un término interesante. La película comienza con una trama bastante interesant:, una niña de 12 años que quería ser madre. Las escenas van pasando y el filme se pone más abstracto que ver una pelea de boxeo donde hay un solo boxeador en el cuadrilátero propinándose puños él mismo.

Fue aquí cuando comencé a pensar si ya estaba llegando a lo más oscuro y absurdo del cine independiente y no les miento, me asusté. “Palindromes” es uno de esos filmes que cada vez que pienso en ella me siento amenazado como amante del cine. El director logró su objetivo en mí, el cual lo más seguro fue sentirme bastante incómodo y confundido. No se si estaba viendo una película o un proyecto de videoART “abstracto” y “surrealista” de joven universitario. Puedo admitir que esta película me llamó la atención para ver los pasados proyectos de Todd Solondz, los cuales tengo en fila para ver. Sin embargo, si alguien me pide una película que sea puro mindf**k le ofrecería de primera mano a “Palindromes”.

American Psycho (2000)

@PurpleMixTape (Escritora, PuertoRicoIndie.com)

Muchos pensaban que era imposible hacer una adaptación de la controversial novela de Bret Easton Ellis, ya que está repleta de pasajes extremadamente violentos (varios quedaron fuera). Sin embargo, la película no deja de “mindfuckear” al espectador con la conducta perturbadora del protagonista.

En un Nueva York ochentoso, Patrick Bateman (Christian Bale) es un “yuppie” obsesionado con su apariencia personal (lo cual incluye una rutina diaria de ejercicios, meticulosa limpieza corporal y mascarillas) y no da un paso sin su inseparable Walkman. Su apariencia es tan “limpia”, que nadie jamás sospecharía que tiene una doble vida y que es un desquiciado con tendencias asesinas. En este filme, se exploran las falsas apariencias de la sociedad. Incluso, se recurre al símbolo de la máscara para representarlo (“I think my mask of sanity is about to slip”).

Bateman le es infiel a su prometida con conocidas y prostitutas, intenta “alimentar” a un cajero automático con un gatito, incurre en métodos de tortura y asesina sin discriminar (incluyendo a un vagabundo que nunca antes había visto). Todas estas acciones las hace con una frialdad y normalidad aterradoras, haciendo que el espectador se pregunte cuál será su límite (el correr desnudo con una sierra eléctrica para perseguir a su víctima no lo es). Sin embargo, es en el final dónde sabemos qué realmente ocurre con este individuo.

Algo que es gracioso pero aterrador a la vez es el prólogo para cada crimen: un comentario de Bateman sobre algún artista y su discografía (“Do you like Phil Collins?” tiene que ser una de las mejores citas en la historia del cine). Aquí, las canciones utilizadas de fondo contribuyen al “mindfuck”, pasándole por encima al grado de inocencia pop que puedan tener. ¿Tendremos que huirle a un ejecutivo de la Milla de Oro que empiece a hablarnos de Whitney Houston? American Psycho nos recuerda el hecho de que hay muchos y muchas Patrick Batemans allá afuera, lo cual provoca paranoia. Ni “Sussudio”, de Phil Collins, se salva del “mindfuck”; quizás porque la escena en donde se usa consiste de esto último, pero sin el “mind”.

Natural Born Killers (1994)

@joeprog (Productor General, Frecuencias Alternas)

Muchas otras películas existen que cuando terminan me han dejado con mirada perpleja y el cerebro hecho añicos. Pero una de las primeras que lo hizo, y por ende una de las más importantes para mi, es Natural Born Killers de Oliver Stone. Basada en un libreto original de Quentin Tarantino (revisado y reescrito por Stone y otros), pretende retratar la afición y adicción de la sociedad americana con la violencia y como los medios de comunicación la propagan y glorifican. Cuenta la historia de una pareja de asesinos, Mickey y Mallory Knox (interpretados por Woody Harrelson y Juliette Lewis), que atraviesan el país asesinando a diestra y siniestra, y como su persecución, eventual captura y (spoiler alert!) escape atrapan la atención y la imaginación del público estadounidense. Un filme excesivamente violento (para los estándares de 1994), al punto que el MPAA amenazó con una clasificación de NC-17 si no era fuertemente editada.

La película es una amalgama intoxicante de visuales dispares que lleva al público al borde de probar su paciencia. Mezclando el fílmico con videocassette y animación, crea un pastiche de géneros como el “road movie” con elementos de “true crime” y hasta el “reality television”, un género que estaba creciendo desmedidamente a mediados de los 90. Todo esto con un bombardeo de referencias a la cultura popular de los últimos 40 años, antes de que el fácil acceso a “snapshots” de pop culture fuera una cosa cotidiana gracias al internet. Dándole toque final a la fórmula, tiene una excelente banda sonora creada por Trent Reznor de Nine Inch Nails, donde emula el pastiche visual de Stone haciendo un junte de música original con diálogo de la película y composiciones/remezclas de otros artistas, creando el perfecto acompañamiento al filme.

Sin entrar en el debate sobre la efectividad de las críticas sociales que intenta hacer, definitivamente ofrece una ventana a un momento en la psiquis colectiva estadounidense donde convergen los excesos mediáticos que informan a la masa. Un vistazo a una sociedad en decadencia por su amor a la violencia.

Synecdoche, New York (2008)

@reed_rothchild (Escritor, PuertoRicoIndie.com)

Esta película merece una monografí entera pero me voy a conformar con estos breves parrafos, no vaya a ser que pierda más la mente.  Escrita y dirigida por Charlie Kaufman – el guionista de Being John Malkovich, Adaptation y Eternal Sunshine (todos mindfucks) -  Synecdoche, New York no es una cinta a la cual es fácil adentrarse.   Muchos la llamarían lenta, otros confusa.  Y es la verdad, es lenta y confusa.  Pero si te permites entrar en el viaje, sin importar el rumbo, puedes salir satisfecho de que la experiencia valió  la pena.

La película trata sobre Caden Cotard (Philip Seymour Hoffman), un dramaturgo que crea una obra de teatro que a la misma vez es simulacro de su vida.   Los personajes en este simulacro incluyen sus seres queridos y extraños, vistos desde el punto de visto de Caden.  Poco a poco el simulacro sigue expandiendo y a su vez crea una obra de teatro dentro de si mismo y se sigue desdoblando una y otra vez.  El sentido de realidad se pierde por completo y la gente real y los actores comienzan a vivir en y para la obra, confundiendose entre si.  Mindfuck total.

Lo cierto es que no te puedo vender esta película, tienes que tener ganas de verla.  Es depresiva, trata sobre temas como la obsesión y el remordimiento y te aseguro que no vas a salir feliz luego que acabe.  Pero un filme que te lleve a la auto-reflexión es admirable y Synecdoche, New York va a consumir tus pensamientos por buen rato despues de verla.

Empresario, escritor, productor y diseñador radicado en San Juan, Puerto Rico. Fundador y Editor-en-jefe de Puerto Rico Indie. Si tuviese que vivir por el resto de su vida escuchando solamente cinco discos, en estos momentos seleccionaría: "Fabulosos Calavera" de Los Fabulosos Cadillacs, "Girlfriend" de Matthew Sweet, "Marquee Moon" de Television, "Lateralus" de Tool y "Staring At The Sea" de The Cure.