JackJimmy

“…es eso lo que se está buscando: la garantía remota de que todo, todo va a estar bien.  Pero esta garantía viene condicionada con la paranoia de que todo, todo puede ocurrir.”

¿Y quién no conoce al intrépido y valiente Jack Bauer, agente de la CTU (Unidad Anti Terrorismo, por sus siglas en inglés) de Los Ángeles? Jack está dispuesto y es capaz de vengar a su familia y salvar la gran nación estadounidense (al mismo tiempo) en un plazo límite de 24 horas en las cuales no faltan percances insospechados, giros de tuerca y decisiones importantes que pueden alterar el orden de las cosas.  La amenaza sobre la paz y seguridad del Presidente y su gabinete es constante.  Los peligros sobre la población de Los Ángeles, son, para  los creadores de la serie 24 del canal Fox, una buena muestra de lo que sufre el país día a día; la labor de Bauer es una muestra de los esfuerzos del Estado para impedir la destrucción total de los civiles, inocentes mariposas que no tienen ni la más remota idea de lo que se avecina.

Por otro lado está Jimmy McNulty (de la serie The Wire, HBO), agente de policía de la ciudad de Baltimore, división de Homicidios, y un alcohólico apasionado (de su trabajo también).

Si Jack tiene a Chloe que con poco tiempo y tecnología de primera descifra lo indescifrable y saca cualquier información necesaria de su computadora, McNulty tiene a Pryzbylewski, yerno de un agente superior de la policía, quien, encerrado en una habitación, se encarga de descrifrar el modus operandi de cada caso.  Sus herramientas son el papel, el lápiz, un gran “bulletin board” con fotografías que van recolectando sus compañeros y “flash cards” que identifican lugares, personas y conexiones, las grabaciones de llamadas telefónicas interceptadas y mucha, mucha paciencia.

La precariedad de medios en The Wire contrasta con el exceso de éstos en 24.  Lo que le sobra a la CTU, le falta a la unidad especial de Cedric Daniels, teniente de Homicidios para quien trabaja McNulty.  Pero, una cosa le sobra a The Wire que no tiene 24: probabilidad.

Ciertamente, es mucho más probable la violencia callejera por narcotráfico, la corrupción con dinero ilícito, o el abuso policial, que un ataque biológico al país, una bomba nuclear, un atentado al Presidente de la nación, etc.  Pero ¿por qué seduce más un tipo como Jack y, sin embargo, Jimmy raya en lo patético (y conste que el buen físico le acompaña)?

Jack Bauer es el héroe necesario (?) y deseado por todos.  Es capaz de volverse adicto a la heroína como exigencia del trabajo (gajes del oficio, claro);  McNulty es borracho por convicción, un mujeriego, en ocasiones violento, y con un deseo profundo de hacerle la vida imposible a su jefe, el sargento Rawls (odio que se convierte en el primer impulso para resolver casos y joderle la estadística de homicidios resueltos a Rawls).  Los compañeros de McNulty, por otro lado, son más de lo mismo: corruptos, violentos, padecen de desidia, interesados en el bien personal y en las apariencias y no en rescatar a la sociedad de sus males.  Una joya de equipo.

Y, sin embargo y a pesar suyo, la van rescatando pero muy limitadamente: los narcos van cayendo pero por delitos menores, no todos los criminales son arrestados, la droga es interceptada pero nunca el gran distribuidor.  Lo que Jack podría hacer en 24 horas, en The Wire toma meses o años.  Al final, nada sale como había sido planificado inicialmente; no hay un triunfo total de las fuerzas del bien sobre el mal y el espectador se queda con una imagen demasiado parecida a la realidad.

La identificación por parte del espectador con Jack, el Salvador de la patria, es mayor que con un funcionario de gobierno regular que frecuenta bares y/o visita prostitutas.  La identificación del espectador con la población amenazada y aterrorizada por una bomba nuclear de inminente explosión es mayor que con los tecatos de los “projects”, los negros vendedores de droga, los “whitetrash” vagabundos, los niños de la calle desertores escolares, las mujeres drogadictas y alcohólicas, los sicarios de los narcos, aún cuando estos últimos son más comunes que las bombas y los terroristas de 24.

Aunque la realidad en 24 sea más parecida a la ciencia ficción (porque, en el fondo, todos sabemos que lo que presenta es altamente improbable) es eso lo que se está buscando: la garantía remota de que todo, todo va a estar bien.  Pero esta garantía viene condicionada con la paranoia de que todo, todo puede ocurrir.  Es la adicción a la histeria, la representación y justificación de las políticas de seguridad post 11S (9-11).  Mientras tanto, The Wire muestra, no lo que puede llegar a ocurrir, sino lo que ya ocurre.

La lucha que se bate en las calles de Baltimore es la misma en Los Ángeles y en prácticamente toda ciudad estadounidense (por no hablar del mundo que ya sería demasiado grande).  Los “losers” como Jimmy McNulty no gustan pero, tal parece, el realismo tampoco.

La diferencia está en que son pocos los Jack Bauer y sus problemas.  Los McNulty, en cambio, son muchos.  Y, de hecho, la brecha estructural que existe en 24 (el Estado que protege a una enorme población inocente y ajena a la inminencia del peligro) es casi inexistente en The Wire en donde los propios criminales son cooperadores de la policía; el crimen se resuelve con ayuda del criminal.  El pueblo y el Estado, como en la realidad, participan y actúan en sintonía.

Con todo, a pesar de la falta de originalidad, si asomo la cara a muchas esquinas de mi barrio, me quedo con Jimmy y todas sus botellas de alcohol.

The Wire – Complete Series (DVD, 5 seasons)

24 – Seasons 1-7 (DVD)

About Sandra

Sandra Casanova-Vizcaíno has written 7 post in this blog.

El médico le recomendó a Sandra que escribiera para controlar los ataques de ira y ansiedad. Lo que no dijo es que el efecto podría ser el contrario. Cada tanto, me acuerdo de alguna sandez. Y esa sandez me produce, generalmente, (r)abia. Visita su blog, sand(r)eces (http://sandreces.wordpress.com/), para leer más de sus escritos.

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  • http://www.soplaryhacerbotellas.wordpress.com/ desparejo

    Con todo me parece que ambas series aciertan en algo. Las dos se ocupan de lo que preocupa a la sociedad norteamericana post 11S. Si 24 se hace cargo del delirio paranoico que se se desató (y 24 hasta podría ser uno de los factores del incremento) despues de los atentados, The Wire se ocupa de lo que ese delirio perdió de vista y que, sin embargo, constituye el mayor problema policial en términos de seguridad social: la delincuencia común y el narcotráfico. Las discusiones de McNulty con su amigo del FBI sobre el problema que implica el desfinanciamiento de la policía para estos casos (siendo que son la principal causa de muertes por homicidios) dado el redireccionamiento de recursos hacia el combate contra el terrorismo, son esclarecedoras.
    El argumento antiterrorista vuelve un binaria a la sociedad, la simplifica al extremo. La sociedad es rehén entre medio de las luchas entre el bien y el mal. El Estado yanqui vs el terrorismo. La complejidad, sin embargo, está puesta en el retrato político de la figura presidencial. El liderazgo del Estado es crucial y de ahí las consecuencias gravísimas de la duda o la mala práxis en esa función. Pero esa complejidad contrasta con la total ausencia de motvaciones en el otro extremo del arco. Toda vez que se designó como “terrorista” al otro no queda sino eliminarlo. No hace falta ver cuáles son las causas de su existencia.
    Por otra parte, la virtud de The Wire es tener (para usar la misma sintaxis que el post) el tiempo que le falta a 24. Eso le permite hacer un fresco exhaustivo de Baltimore, ciudad real vs la ciudad escenográfica que se muestra en la holliwoodense Los Angeles de 24.
    Muy bueno el post.

  • http://www.soplaryhacerbotellas.wordpress.com desparejo

    Con todo me parece que ambas series aciertan en algo. Las dos se ocupan de lo que preocupa a la sociedad norteamericana post 11S. Si 24 se hace cargo del delirio paranoico que se se desató (y 24 hasta podría ser uno de los factores del incremento) despues de los atentados, The Wire se ocupa de lo que ese delirio perdió de vista y que, sin embargo, constituye el mayor problema policial en términos de seguridad social: la delincuencia común y el narcotráfico. Las discusiones de McNulty con su amigo del FBI sobre el problema que implica el desfinanciamiento de la policía para estos casos (siendo que son la principal causa de muertes por homicidios) dado el redireccionamiento de recursos hacia el combate contra el terrorismo, son esclarecedoras.
    El argumento antiterrorista vuelve un binaria a la sociedad, la simplifica al extremo. La sociedad es rehén entre medio de las luchas entre el bien y el mal. El Estado yanqui vs el terrorismo. La complejidad, sin embargo, está puesta en el retrato político de la figura presidencial. El liderazgo del Estado es crucial y de ahí las consecuencias gravísimas de la duda o la mala práxis en esa función. Pero esa complejidad contrasta con la total ausencia de motvaciones en el otro extremo del arco. Toda vez que se designó como “terrorista” al otro no queda sino eliminarlo. No hace falta ver cuáles son las causas de su existencia.
    Por otra parte, la virtud de The Wire es tener (para usar la misma sintaxis que el post) el tiempo que le falta a 24. Eso le permite hacer un fresco exhaustivo de Baltimore, ciudad real vs la ciudad escenográfica que se muestra en la holliwoodense Los Angeles de 24.
    Muy bueno el post.

  • Sandra

    Sí, es otra vez la idea del realismo que hay en The Wire pero que en 24 no existe.
    Me parece que 24 juega con la temporalidad. La amenaza inminente se resuelve en 24 horas (lo que dura la temporada). Pero se trata de una amenaza permanente (que ya va por 8 temporadas). Amenaza aguda vs amenaza crónica. Muerto Saddam, liberación de Iraq… pero el terrorismo sigue, supuestamente, tocando nuestras puertas.
    En The Wire es un problema de larga duración, crónico. De ahí que casos de la primera temporada se retomen en temporadas posteriores o permanezcan como telón de fondo. Se forma un entramado mucho más complejo que abarca Estado, ciudadanía, empresa privada, etc., más realismo, pues. Esto le falta a 24 que más bien parece una piñata de cumpleaños y un montón de niños dando palos a ciegas.

  • Sandra

    Sí, es otra vez la idea del realismo que hay en The Wire pero que en 24 no existe.
    Me parece que 24 juega con la temporalidad. La amenaza inminente se resuelve en 24 horas (lo que dura la temporada). Pero se trata de una amenaza permanente (que ya va por 8 temporadas). Amenaza aguda vs amenaza crónica. Muerto Saddam, liberación de Iraq… pero el terrorismo sigue, supuestamente, tocando nuestras puertas.
    En The Wire es un problema de larga duración, crónico. De ahí que casos de la primera temporada se retomen en temporadas posteriores o permanezcan como telón de fondo. Se forma un entramado mucho más complejo que abarca Estado, ciudadanía, empresa privada, etc., más realismo, pues. Esto le falta a 24 que más bien parece una piñata de cumpleaños y un montón de niños dando palos a ciegas.

  • http://www.soplaryhacerbotellas.wordpress.com/ desparejo

    Perdón por la extensión pero me quedé pensando en algo sobre esto. Podríamos decir también que hay un problema de clases sociales. El miedo que abarca 24 es uno instalado por las clases más altas y que tiene que ver con problemas superestructurales (inversiones, desarrollos empresariales, etc). En cambio, los miedos abarcados por The Wire, son los que atañen a las personas pobres que son las que mueren en la serie producto de la inseguridad en los barrios bajos de Baltimore. Para estos problemas no hay presupuesto.

  • http://www.soplaryhacerbotellas.wordpress.com desparejo

    Perdón por la extensión pero me quedé pensando en algo sobre esto. Podríamos decir también que hay un problema de clases sociales. El miedo que abarca 24 es uno instalado por las clases más altas y que tiene que ver con problemas superestructurales (inversiones, desarrollos empresariales, etc). En cambio, los miedos abarcados por The Wire, son los que atañen a las personas pobres que son las que mueren en la serie producto de la inseguridad en los barrios bajos de Baltimore. Para estos problemas no hay presupuesto.

  • Sandra

    The Wire presenta una sociedad mucho más compleja y dinámica que 24, eso está claro. En 24 es muy fácil identificar “buenos” y “malos” (aún cuando te quieren confundir con Nina Myers o Tony Almeida… primero son buenos, luego malos, luego buenos, etc.).
    En The Wire, digamos, hay una visión más humana de la sociedad y sus medios de subsistencia que incluyen la violencia, la corrupción, la adicción. Ninguna esfera social (clase alta, media, baja) se salva de esto en la serie.

  • Sandra

    The Wire presenta una sociedad mucho más compleja y dinámica que 24, eso está claro. En 24 es muy fácil identificar “buenos” y “malos” (aún cuando te quieren confundir con Nina Myers o Tony Almeida… primero son buenos, luego malos, luego buenos, etc.).
    En The Wire, digamos, hay una visión más humana de la sociedad y sus medios de subsistencia que incluyen la violencia, la corrupción, la adicción. Ninguna esfera social (clase alta, media, baja) se salva de esto en la serie.

  • Josef Von Teufel

    Lo que pasa es que aquí estamos comparando chinas con botellas. Sólo he visto un episodio de “24″ y me fue suficiente. Es, para ponerlo en términos simples, un programa de ciencia ficción y uno no muy bueno tampoco. The Wire esta firmemente anclado en Baltimore; si Baltimore no existiera, “The Wire” no existiera. Dando un análisis más profundo nos damos cuenta que no es simplemente un drama policiaco sino, como se menciona en un comentario anterior, un fresco de la ciudad. Por eso, The Wire es infinitamente superior a un programa como 24, cuya trama podría facilmente ser traspuesta a otra epoca, y quiza hasta otro planeta; “24″ Star Wars Edition! . La banalidad rutinaria y realista de “The Wire”(Otra de las razones que pienso la hacen una serie excepcional) no atrae como atraen los “cliffhangers” de “24″. Es un programa de ideologías, y encuentro gravemente preocupante la ideología detrás de éste: La mentalidad “Fortress America”, todo para defender la patria, el “ticking time bomb” (elemento de ciencia ficción que desafortunadamente hasta nuestros politicos serios creen en él), y…la tortura, que dice mucho sobre la fibra moral y política del país en estos días.
    Les recomiendo este artículo sobre el productor de “24″:
    Whatever it Takes

  • Josef Von Teufel

    Lo que pasa es que aquí estamos comparando chinas con botellas. Sólo he visto un episodio de “24″ y me fue suficiente. Es, para ponerlo en términos simples, un programa de ciencia ficción y uno no muy bueno tampoco. The Wire esta firmemente anclado en Baltimore; si Baltimore no existiera, “The Wire” no existiera. Dando un análisis más profundo nos damos cuenta que no es simplemente un drama policiaco sino, como se menciona en un comentario anterior, un fresco de la ciudad. Por eso, The Wire es infinitamente superior a un programa como 24, cuya trama podría facilmente ser traspuesta a otra epoca, y quiza hasta otro planeta; “24″ Star Wars Edition! . La banalidad rutinaria y realista de “The Wire”(Otra de las razones que pienso la hacen una serie excepcional) no atrae como atraen los “cliffhangers” de “24″. Es un programa de ideologías, y encuentro gravemente preocupante la ideología detrás de éste: La mentalidad “Fortress America”, todo para defender la patria, el “ticking time bomb” (elemento de ciencia ficción que desafortunadamente hasta nuestros politicos serios creen en él), y…la tortura, que dice mucho sobre la fibra moral y política del país en estos días.
    Les recomiendo este artículo sobre el productor de “24″:
    Whatever it Takes

  • http://puertoricoindie.com/ redod

    Algunos comentarios acerca:

    1. Otro ángulo para atacar los filtros por los cuales 24 y The Wire destilan la realidad humana a sus respectivas series, es aquel de la estructura de trabajo. En The Wire conocemos al ‘rank and file’ en la policía como una estructura sólida, que muy bien puede cambiar pero no sin árduo trabajo y maromas burocráticas/políticas (y hasta chantaje) por parte de los agentes de cambio. Son los mismos peces en la misma pecera, lo que cambia es el órden en que comen. Lo que buscan es su prolongar su permanencia en el sistema hasta lograr ya sea una mejor pensión para el retiro o un mejor puesto que los lleve a la próxima etapa de su carrera – claro está, dentro del sistema. En 24, el cambio en el ‘chain of command’ en algunas temporadas varía cada dos o tres episodios, con el propósito de sorprender al espectador y hacerle un poquito más difícil la hora a Jack. Personajes suelen entrar y salir de la posición de director de CTC sin mucho de que hablar acerca de sus aspiraciones o motivaciones personales (uni-dimensionales si alguna) – en fin, son ‘plot devices’ y sirven para proveer ‘pacing’ (ya sea avanzar la historia: “Jack, ahora yo soy el jefe y te doy permiso”; o para coger unos 15 minutos de descanso: “Jack, ahora yo soy el jefe y no quiero que hagas eso que tu entiendes nos podría salvar. Ah y se me olvidó decirte que luego seremos amigos o moriré o discutiremos hasta que vea que tienes toda la razón, pero prometo no quedarme mucho en el puesto.”). Tremenda papa caliente que tienen en el CTC. So much for job security.

    2. No se si la comparación de 24 a un programa de ciencia ficción es justa (¿Han visto Battlestar Galactica? ¿Qué esperan?) – y me parece que si leo correctamente, se está haciendo en forma despectiva. No olviden que la ciencia ficción se ha establecido como un excelente vehículo por el cual se observan, cuestionan y analizan nuestra realidades pasadas, actuales y futuras. 24 pertenece firmemente a los géneros de acción y al political thriller. Es una versión episódica del mundo de Tom Clancy y Jack Ryan, adaptada para la era de los juegos de vídeo. Si es ciencia ficción porque presenta una gran mentira o realidad alterna, llamémosle simplemente ficción. Lo mismo que The Wire.

    3. Otro punto a discutir, pero será en otro momento, es sobre Baltimore como el único escenario posible para The Wire. Aunque la ciudad dió vida a la historia, esta historia no es original ni única a la ciudad. Así lo quisieramos todos, pero no es el caso. Yo vivo en The Wire. Yo vivo en San Juan, Puerto Rico. La historia es la misma aquí y no me sorprendería si fuese la misma en muchas ciudades alrededor de los Estados Unidos (Chicago, Detroit, New Jersey, etc.) y el resto del mundo. Los puertorriqueños que conozco que han visto la serie (pocos) concuerdan en esta realidad amarga. La diferencia es que fueron residentes de Baltimore quienes lograron darle forma exquisita a ésta historia mientras nosotros nos tenemos que conformar aún con el Talento de Barrio de un tal Daddy Yankee.

    Gracias a todos por escribir!

  • http://puertoricoindie.com redod

    Algunos comentarios acerca:

    1. Otro ángulo para atacar los filtros por los cuales 24 y The Wire destilan la realidad humana a sus respectivas series, es aquel de la estructura de trabajo. En The Wire conocemos al ‘rank and file’ en la policía como una estructura sólida, que muy bien puede cambiar pero no sin árduo trabajo y maromas burocráticas/políticas (y hasta chantaje) por parte de los agentes de cambio. Son los mismos peces en la misma pecera, lo que cambia es el órden en que comen. Lo que buscan es su prolongar su permanencia en el sistema hasta lograr ya sea una mejor pensión para el retiro o un mejor puesto que los lleve a la próxima etapa de su carrera – claro está, dentro del sistema. En 24, el cambio en el ‘chain of command’ en algunas temporadas varía cada dos o tres episodios, con el propósito de sorprender al espectador y hacerle un poquito más difícil la hora a Jack. Personajes suelen entrar y salir de la posición de director de CTC sin mucho de que hablar acerca de sus aspiraciones o motivaciones personales (uni-dimensionales si alguna) – en fin, son ‘plot devices’ y sirven para proveer ‘pacing’ (ya sea avanzar la historia: “Jack, ahora yo soy el jefe y te doy permiso”; o para coger unos 15 minutos de descanso: “Jack, ahora yo soy el jefe y no quiero que hagas eso que tu entiendes nos podría salvar. Ah y se me olvidó decirte que luego seremos amigos o moriré o discutiremos hasta que vea que tienes toda la razón, pero prometo no quedarme mucho en el puesto.”). Tremenda papa caliente que tienen en el CTC. So much for job security.

    2. No se si la comparación de 24 a un programa de ciencia ficción es justa (¿Han visto Battlestar Galactica? ¿Qué esperan?) – y me parece que si leo correctamente, se está haciendo en forma despectiva. No olviden que la ciencia ficción se ha establecido como un excelente vehículo por el cual se observan, cuestionan y analizan nuestra realidades pasadas, actuales y futuras. 24 pertenece firmemente a los géneros de acción y al political thriller. Es una versión episódica del mundo de Tom Clancy y Jack Ryan, adaptada para la era de los juegos de vídeo. Si es ciencia ficción porque presenta una gran mentira o realidad alterna, llamémosle simplemente ficción. Lo mismo que The Wire.

    3. Otro punto a discutir, pero será en otro momento, es sobre Baltimore como el único escenario posible para The Wire. Aunque la ciudad dió vida a la historia, esta historia no es original ni única a la ciudad. Así lo quisieramos todos, pero no es el caso. Yo vivo en The Wire. Yo vivo en San Juan, Puerto Rico. La historia es la misma aquí y no me sorprendería si fuese la misma en muchas ciudades alrededor de los Estados Unidos (Chicago, Detroit, New Jersey, etc.) y el resto del mundo. Los puertorriqueños que conozco que han visto la serie (pocos) concuerdan en esta realidad amarga. La diferencia es que fueron residentes de Baltimore quienes lograron darle forma exquisita a ésta historia mientras nosotros nos tenemos que conformar aún con el Talento de Barrio de un tal Daddy Yankee.

    Gracias a todos por escribir!

  • Judith Sierra-Rivera

    Sólo una línea de insider que tal vez poco aporta a este análisis: los policías en ciudades segundonas se identifican mucho más con un “looser” como Jimmy que con el tipo de 24. No es lo mismo hablar de Baltimore que de Chicago, ojo. La cuenca de Jersey, Filadelfia, Baltimore, DC es muy distinta a las ciudades primarias como NY y Chicago. 24 sí tiene el aura de ciencia ficción que sujeta a los outsiders, porque a fin de cuentas, todo queda en lo posiblemente irreal o viceversa. Pero para los insiders, The Wire, con su Jimmy, palpa muy de cerca aquello que viven en las calles de lugares venidos a menos. Como me lo comentó un oficial transferido de la guardia de choque estatal en Puerto Rico a la patrullera municipal de Gurabo: la diferencia es la publicidad de los medios para los casos. Y en fin, lo más interesante de The Wire (que ni 24 ni otras series podrían atisbar, porque no les interesa) es que, de pronto, los segundones dan pequeñas o grandes sorpresas, aunque sea brevemente. Bravo por The Wire.

  • Judith Sierra-Rivera

    Sólo una línea de insider que tal vez poco aporta a este análisis: los policías en ciudades segundonas se identifican mucho más con un “looser” como Jimmy que con el tipo de 24. No es lo mismo hablar de Baltimore que de Chicago, ojo. La cuenca de Jersey, Filadelfia, Baltimore, DC es muy distinta a las ciudades primarias como NY y Chicago. 24 sí tiene el aura de ciencia ficción que sujeta a los outsiders, porque a fin de cuentas, todo queda en lo posiblemente irreal o viceversa. Pero para los insiders, The Wire, con su Jimmy, palpa muy de cerca aquello que viven en las calles de lugares venidos a menos. Como me lo comentó un oficial transferido de la guardia de choque estatal en Puerto Rico a la patrullera municipal de Gurabo: la diferencia es la publicidad de los medios para los casos. Y en fin, lo más interesante de The Wire (que ni 24 ni otras series podrían atisbar, porque no les interesa) es que, de pronto, los segundones dan pequeñas o grandes sorpresas, aunque sea brevemente. Bravo por The Wire.

  • JOhn

    Yo prefiero a Jack Bauer. 24 y The Wire son series diferentes. No pienso que alguien pueda decir cuál es el mejor cuando los dos son muy contrastantes, por ejemplo, 24 es de Fox pero The Wire es de HBO. Fox es muy conservador en sus programas televisores (Cops, Americas Most Wanted, American Idol.) 24 tiene mucho que ver con el terrorismo (¿Es un programa republicano?). HBO no tiene un enfoque ideológico en sus programas (Entourage, Real Time with Bill Maher, Curb your Enthusiasm.) No es que me guste 24 porque es conservador sino que Jack Bauer tiene una perspectiva de This We’ll Defend. Jack Bauer siempre tiene dos objetivos: el nacional y su personal. Los dos son siempre conflictivos pero él piensa en una manera para resolver los dos. Sin embargo, reconozco que la trama es totalmente ficticia. En conclusión, me gustan las morales de Jack Bauer y que 24 sea ficticia pero al mismo tiempo muy convincente. También tengo un apetito para grandes explosiones.

  • JOhn

    Yo prefiero a Jack Bauer. 24 y The Wire son series diferentes. No pienso que alguien pueda decir cuál es el mejor cuando los dos son muy contrastantes, por ejemplo, 24 es de Fox pero The Wire es de HBO. Fox es muy conservador en sus programas televisores (Cops, Americas Most Wanted, American Idol.) 24 tiene mucho que ver con el terrorismo (¿Es un programa republicano?). HBO no tiene un enfoque ideológico en sus programas (Entourage, Real Time with Bill Maher, Curb your Enthusiasm.) No es que me guste 24 porque es conservador sino que Jack Bauer tiene una perspectiva de This We’ll Defend. Jack Bauer siempre tiene dos objetivos: el nacional y su personal. Los dos son siempre conflictivos pero él piensa en una manera para resolver los dos. Sin embargo, reconozco que la trama es totalmente ficticia. En conclusión, me gustan las morales de Jack Bauer y que 24 sea ficticia pero al mismo tiempo muy convincente. También tengo un apetito para grandes explosiones.

  • http://puertoricoindie.com/ redod

    Algunos post que encontré recientes que tocan el tema de 24:
    The Huffington Post: ‘The Jack Bauer Decade’
    http://www.huffingtonpost.com/john-mcquaid/the-jack-bauer-decade_b_408096.html
    Jack Bauer: more moral then you think:
    http://johnmcquaid.com/2008/07/28/jack-bauer-more-moral-than-you-think/

  • http://puertoricoindie.com redod

    Algunos post que encontré recientes que tocan el tema de 24:
    The Huffington Post: ‘The Jack Bauer Decade’
    http://www.huffingtonpost.com/john-mcquaid/the-jack-bauer-decade_b_408096.html
    Jack Bauer: more moral then you think:
    http://johnmcquaid.com/2008/07/28/jack-bauer-more-moral-than-you-think/